viernes, 13 de agosto de 2010

Noche en el desierto

Por fin empiezan a aparecer las dunas de arena del desierto y vamos dejando atras las aridas llanuras donde la unica vegetacion son matujos y algun arbol pelao de vez en cuando. Llegamos al pequeño pueblo de Merzouga, verdadera puerta del auntentico desierto del Sahara, unos pocos Km despues se encuentra la frontera con Algeria (Argelia). Aparcamos en la puerta de uno de los muchos albergues situados al pie de las dunas, donde nos piden que dejemos las mochilas y cojamos solo lo necesario para pasar la noche. Falta muy poco para el anochecer y la vista de las dunas es increiblemente bella, la descripcion es muy simple, arena, arena y arena, de un color marron rojizo y muy fina. Hay un monton de camellos esperandonos, los cuales nos llevaran con ayuda de los guias a un campamento situado a unos 45 minutos del pueblo de Merzouga.
Brahim viene a mi encuentro, ahora va vestido al estilo bereber, con chilaba y pañuelo blanco, el tio empieza a ser un poco pelmazo con lo de los tambores y antes de decirme hola ya me esta machacando con -tonight we playing drums aroud the fire-.





Parece monotono pero es algo grande



Me doy cuenta entonces que seria un puntazo fumarse un cigarrito de hashis cuando vayamos hacia el campamente montados en el camello, pido entonces un cigarro a Rosa y rapidamente preparo uno en el furgon y me lo guardo para despues.
El momento de subir al camello tambien fue una risa, los camellos estan sentados, uno se sube a la silla, cuando mas o menos estas acomodado el camellero le ordena al animal que se levante, cuando lo hace te pega entonces un tiron que parece que vas a salir disparado por encima de su cabeza. Cuando todos estamos arriba, enganchan un camello con otro y todos en fila india y guiados por los camelleros, los cuales van a pie llevando a los bichos, nos adentramos en el desierto.
La verdad es que al principio no podia ser mas incomodo porque vas dando perchones todo el rato, la silla se te clava en el culo y como no te agarres bien al asidero vas al suelo rapido. Transitar en camello por el desierto muy curioso porque aparentemente solo hay arena y pises por donde pises te hundes cantidad, pero los camelleros siguen un camino invisible donde esta duro y se circula bien, a veces hay que hacer unos enormes zigzag, otras veces hay que trepar por unas empinadas dunas y bajar por pendientes que acojonan cantidad, el caso es seguir los caminos ocultos.




Las dunas de Merzouga




Considero que ya es buen momento para fumar el peta, lo que yo creia que iba a ser algo placentero se convirtiria en una odisea, para empezar no podia soltar la mano que me sujetaba a la silla para no caerme, llevaba un bolso de bandolera a la espalda con algo de peso que me desequilibraba y tenia que corregir el peso continuamente, el enorme pañuelo de tuareg que llevaba en la cabeza lo llevaba mal puesto y con el vaiven del camello se escurria y me tapaba los ojos, asique tambien lo tenia que apañar a cada rato. Cuando por fin me puedo poner el peta en la boca y el mechero en la mano, pero el muy cabron no encendia ni a la de tres, a todo esto haciendo milagros para no caerme, ya desesperado llamo a voces a Brahim, el cual iba andando, le pido desesperadamente que vaya a la cola de la caravana y le pida a Rosa su mechero, creo que el tipo se hacia el sueco y pasaba de ir, por que solo se reia y me repetia -take it easy Ali take it easy-, vaya pedazo de mamon, pensaba en esos momentos. Por fin mi mechero encendio y consegui de malas maneras fumar el pitillo, pero en vez de ser un placer fue todo lo contrario, ya tuve bastante entre mantener el equilibrio, los golpes en el culo, el pañuelo a la cabeza, el bolso dando tumbos contra mi espalda y la boca superseca por el humo.





Con Brahim nada mas llegar




Cuando llegamos al campamento ya era de noche, esta situado al pie de una gigantesca duna a la que precisamente llaman la gran duna. Los camellos se quedaron sentados tranquilamente a pasar la noche a unos cien metros del refugio. Dicho campamento consiste en unas cuantas jaimas que forman un enorme cuadrado, donde estan sentados en corro los famosos uruguayos del dia anterior, todo el mundo esta muy animado, nos sentamos con todos ellos y nos incorporamos a la juerga. El suelo esta cubierto de gruesas alfombras, nos dan unos vasitos para tomar un te. Hay cinco o seis camelleros y los dos guias Brahim y Hassan, todos menos Hassan van vestidos a estilo del desierto, los susodichos camelleros viven practicamente en las jaimas conviviendo a diario con los turistas. A unos metros del campamento hay otra jaima que sirve de almacen y de cocina, en este momento estan cocinando alli unos enormes tajines para la cena, el aroma, que huele de lujo, inunda el campamento. Los tambores repican sin parar, los acompañan con algunos instrumentos de percusion menor como unos pequeños platillos tipicos del folklore marroqui, que por cierto suenan de maravilla. La verdad es que es un montaje de tomo y lomo para turistas con todos los topicos del pais, uno se siente como en un teatro, pero hay que reconocer que es un verdadero puntazo.




¡Vamos parriba tron!



Cuando ya estamos apalancados, disfrutando del ambiente y de la noche en el desierto, aparece Hassan, me susurra al oido que salgamos de alli para fumar un poco, aunque estamos en mitad de la nada no quiere que le vean los turistas y los camelleros ya que en el fondo el esta trabajando. Le hago una seña a Mark para que avise tambien a las chicas de Valencia, que aunque ellas no fuman su compañia es muy grata, se nos unen tambien el italiano y su novia la paya.
Ese primer momento fue muy bueno, nos sentamos al lado de los camellos, aunque solo estabamos a unos cien metros del campamento, ya no oiamos la algarabia de los tambores ni las voces de la gente e incluso no veiamos la luz de los faroles, el desierto lo ahoga todo. Cuando volvimos de nuevo, los tambores continuaban sonando, hay dos camelleros y Brahim tocando, este en cuanto me ve aparecer me invita a tocar, me hago un poco de rogar pero al final me siento con ellos, estan tocando con cojones pero pillo el ritmo enseguida, Brahim se rie pero a los otros no les hace mucha gracia, les parece que voy de bacilon, por eso empiezan a complicar el ritmo y aceleran salvajemente, confieso que me las vi putas, pero logre seguirlos hasta que acabamos.




La caravana mas o menos vista desde mi camello





Enseguida sirvieron los enormes tajines de pollo para la cena, donde todos comiamos del mismo plato al estilo marroqui mojando el pan, siempre con la mano derecha sin cubiertos (los moros reservan la mano izquierda para otros menesteres, como limpiarse el......), tambien fue un buen momento de armonia y camaraderia entre nosotros. Realmente la comida en si no fue el bombazo, pero hubo muchco compañerismo y buen rollo que es de lo que se trata. Mientras cenamos Mark y Maca nos explican con detalle su proyecto en Nepal, me invitan a que vaya y pase unos dias alli, en realidad es muy probable que lo haga.
Despues de cenar me doy cuenta de lo cansino y agobiante que puede llegar a ser Brahim, Hassan me lo certifica, es un pelmazo de primera, los uruguayos, al tenerlo de guia ya se han dado cuenta de ello hace rato, aunque no es el unico cansino, la palma de oro se la lleva uno de los camelleros, el colega es lo maximo en el noble arte del pelmaceo, da la vara a las tias cantidad, por supuesto con la intencion de meter mano, enseguida lo bautice como "el mistico", el tipo lleva un enorme pañuelo perfectamente colocado a la cabeza y unas ropas blancas con unos complementos que parece Laurence de Arabia, habla con voz profunda y muy lentamente, en plan hombre del desierto y dice frases como "respeta el desierto y el te respetara a ti" o "el hombre con prisa ya esta muerto", el Mistico interpreta su papel de hombre del desierto a la perfeccion e incluso pienso que se lo cree. Rosa y Gabriela no saben como quitarselo de encima y se refugian en Mark y en mi. El unico punto a su favor es que el tio toca los bongos como no he visto a nadie tocarlos, es realmente bueno, aunque esto en esos momentos daba exactamente igual.





Los camelleros dando caña. El mistico es el segundo de la izquierda.




Las japonesas sacan todo su arsenal de alcohol y comienzan a beber, a los cinco minutos comienzan a reirse y a cantar en Japones y en Ingles, se les une el italiano y la paya, los cuales siempre estan preparados para la juerga.
Nos desembarazamos del mistico y con valentia salimos del refugio con intencion de subir a la gran duna, al pie del campamento. Mark y Maca prefieren ir a sentarse con los camellos, Rosa, Gabriela, Hassan y yo tiramos muy decididos hacia lo alto de la duna. La duna es gigantesca y altisima, la pendiente es considerable, ademas hay que hacer resaltar lo incomodo que es andar hundiendo el pie completamente en la arena. Cuando llevabamos aproximadamente un tercio del camino me siento y les digo que ya no sigo mas y que continuen sin mi, estoy echo polvo, la duna es mucho mas alta y empinada de lo que creia, estoy a punto de echar el higado, Hassan me convence de que subamos un poco mas, ya que a mitad de duna hay una pequeña explanada donde nos podremos tumbar a mirar el cielo. Efectivamente donde Hassan decia se esta de maravilla, aprovechamos entonces para seguir fumando hashis y reirnos un poco, la risa y el buen rollo termino cuando aparecio el Mistico por sorpresa y como surgido de la nada, el pavo continuaba con con su acoso a las tias sin respetar ni lo mas minimo. Algunos de los uruguayos van detras de el con intencion de coronar la cima de la duna, el Mistico intenta por todos los medios que Rosa y Gabriela lo sigan hasta arriba y alli les contara viejas historias del desierto, es un cansinazo total, de buenas maneras le invitamos a que siga la juerga con los uruguayos y nos deje en paz.
Continuamos con nuestro agradable rato hablando, riendo y mirando las estrellas. Oiamos a lo lejos las risas y el escandalo que llevaban los uruguayos mientras bajaban por la ladera de la super duna sentados deslizandose como si estuviesen montados en un trineo en mitad de la nieve.





Parkin de camellos




De nuevo surge la calma y el silencio total, les pido que me disculpen porque me apetece andar en soledad un rato. Les dejo a los tres alli y me pierdo un poquito en la inmensidad del desierto, unos minutos despues me siento en mitad de una duna y tomo conciencia de donde estoy, deben de ser las 10 y pico de la noche, no hace nada de frio, quiza un poco de fresco y hay un cielo completamente despejado, las estrellas brillan intensamente y de una manera que nunca habia visto, hay un silencio absoluto que dificilmente se podra apreciar en otro lugar del planeta, en cualquier sitio donde estes siempre hay algo de sonido aunque solo sea el piar de los pajaros o el ruido que hacen los grillos, aqui no hay nada de nada, es el vacio total, la sensacion de paz y tambien de grandeza es indescriptible, me siento como en el mejor lugar del mundo, es un momento unico para meditar y pensar, me quede como en trance admirando y sintiendo el majestuoso panorama que tenia ante mi, aunque como dije antes lo que mas me sorprendio fue esa sensacion de supersilencio, creo que por primera vez en mi vida me siento en el paraiso, realmente fue el momento extasis total. Hundir las manos en la arena es otro placer añadido, es sumamente fina y te limpias las manos con facilidad, despues de hacerlo notas como si te hubieses dado una buena crema hidratante.
No se cuanto rato paso hasta que oi debilmente a lo lejos que me llamaban, era Gabriela, voy a su encuentro, me dice que Hassan y Rosa se han decidido a subir a la duna, ella tiene frio y se quiere acostar, ademas se esta meando desde que llegamos al desierto, se queja de que no hay baño y le da cosa mear en la arena, no puedo evitar en soltar una carcajada, las chicas trikimikis de ciudad son asi, le digo que se sienta libre y que se olvide de prejuicios, esto es la naturaleza en su estado mas primitivo, todo es auntentico y se puede mear sin problemas, ella me mira sin entender nada. La acompaño al campamento, casi todo el mundo esta durmiendo, los camelleros estan fuera de las jaimas, duermen sobre unas gruesas alfombras al raso. Nosotros no hemos ni siquiera cogido sitio en las jaimas, encontramos sitio en una donde solo estan las japonesas, a pesar de que las dos duermen a pierna suelta no se les oye ni la respiracion, parecen dos momias. Gabriela se queda a dormir, pero yo siento que no puedo ir a dormir todavia, necesito saborear mas el desierto.





Anochece en el Sahara

sábado, 7 de agosto de 2010

Seguimos viajando

La verdad es que el sitio donde nos alojamos es una pasada. El hotel queda enclavado en una espectacular garganta que forma el rio,
hay una terraza donde se puede contemplar el paso del rio pegado al hotel, enfrente hay una enorme pared de roca, es naturaleza total.
La cena fue bastante bien, a base de tajin, pescado y melon, el comedor era muy acogedor, al igual que todo el hotel, esta decorado en plan arabe, como es natural, con alfombras en el suelo y paredes y muchos cojines para relajarse. Nos sentamos en una larga mesa, los uruguayos que van en la otra furgoneta estan tambien cenando en una mesa al lado de nosotros pero no se relacionaron con nosotros para nada.
Brahim estaba loco por tocar y no se de donde aparecieron varios bongos de estos de ceramica tipicos de los moros, los uruguayos hicieron un intento por tocar, pero ninguno fue capaz de seguir los sencillos ritmos que Brahim proponia.
Todo el mundo se fue a dormir, menos Rosa, Gabriela, Mark, Maca, Brahim, Hassan y yo, comenzamos entonces a tocar los bongos como si fuera la ultima vez de nuestras vidas, igual mezclabamos ritmos cubanos y caribeños con toques marroquies creando unas fusiones bestiales. Pero el punto mas alto fue cuando aparecio el conductor de la furgo de los uruguayos y se sento a tocar con nosotros, el tipo arranco con un ritmo africano total, un poco dificil de asimilar y de un extraño compas, costaba un poco subirse pero al momento los tres estabamos compenetrados, lo mantuvimos por lo menos 5 minutos, acelerando de forma salvaje al final, fue una gozada, cuando acabamos todos nos abrazamos muy contentos y esque la musica bien tocada alegra el espiritu y para los musicos es un climax total.




Durante la cena en el hotel. En primer plano en la izquierda, Maca y Mark y a la derecha Rosa y Gabriela, los demas son los guiris.



A la mañana siguiente me desperte a las 4 de la mañana y ya no fui capaz de coger el sueño. A las 5. 30 aproximadamente me levante con intencion de dar una caminata hasta la hora de desayunar y asi estirar las piernas y contemplar las montañas y el lugar donde estabamos. Mi intento de salir del hotel fue en vano, en la recepcion me encontre a Brahim, el cual se llevo una sorpresa al verme, antes de decirme buenos dias me empujo al comedor repitiendo "play drums, play drums", no tenia otra obsesion que tocar los bongos ¡a las 5 y pico de la mañana! Empezamos a tocar suave, pero era imposible, cada vez le dabamos mas duro, al principio pensaba en los que estaban arriba durmiendo pero enseguida empeze a calentarme otra vez y me meti de nuevo en el toque olvidandome de los que estaban durmiendo, es increible como el tambor te llega a atrapar, es algo que no se puede explicar, se te va la bola totalmente. La fiesta termino cuando el gerente del hotel nos echo la bronca por que ibamos a despertar a todo el mundo y nos pidio que tocaramos en la calle, cogimos los tambores y salimos a la terraza, ya habia amanecido y hacia un poco de frio para estar sentado tocando, ademas alli el sonido era muy pobre, nada que ver con la reverberacion de la sala del comedor, asique le dije a Brahim que iba a salir a caminar.




Con Brahim en la terraza del hotel, sobre las seis y algo de la mañana



En verdad es que el hotel estaba emplazado en un sitio alucinante, justo dentro de una garganta rodeado de paredes de roca roja, practicamente sin vegetacion, ese paseo matutino, despues de haber tocado un rato el tambor fue muy agradable y placentero. Por la pequeña carretera que discurre en el desfiladero me encontre al italiano y a su novia. Nos sentamos un poco para hablar, son muy majos, viven en Praha el es fotografo profesional, publica fotos en varias revistas, esta encantado con las tomas que esta obteniendo en Marruecos y mas durante esta excursion, ella es artista de circo, hace de todo, desde malabares a payasita, se sorprende mucho de que yo haya estao en Chekia, su pais y visitara Kutna-Hora, una ciudad a la cual no van turistas ya que todos se quedan en Praha. A partir de este momento bautice a la chica como "la paya". Hasta entonces no habia hablado con ellos y he de decir que me cayeron estupendamente. Continuo mi camino y ellos regresan al hotel.





Vista del hotel y del rio




Tomamos un potentisimo desayuno y montamos en la furgo, Moja, el conductor esta un poco cabreado porque Maca y Mark se han retrasado un poco en la salida que era a las ocho en punto, todavia falta bastante viaje hasta Merzouga y quiere perder el menor tiempo posible. Comenzamos nuestras paraditas en plan guiri fotografiando una especie de mar de piedras, el sur de Marruecos ofrece al visitante unos paisajes bastante extraños, no solo por las inmensas llanuras deserticas sino por las imposibles montañas y las surrealistas formaciones rocosas, todo coloreado de un todo rojizo, es un paisaje de otro mundo, diferente, uno piensa como coño puede la gente sobrevivir aqui.
Nos encontramos a una pareja de alemanes y a su guia tirados con su todoterreno en la carretera, cargamos a la pareja hasta una pequeña ciudad. Nosotros continuamos nuestro camino hacia hacia el desierto, haciendo las paraditas de rigor.




Mar de piedras



Nuestra siguiente gran parada fue en un pueblo mas o menos grande, original bereber (aunque ahora viven incluso extranjeros). Los bereber eran los antiguos habitantes de Marruecos antes de la invasion Arabe, buena parte de sus habitantes del Sur son de origen bereber.
Volviendo al tema, dicho pueblo, del cual no tuve la prevision de anotar el nombre, esta situado dentro de un gran oasis, por tanto tiene agua de sobra, un pedazo de palmeral y una inmensa y maravillosa huerta. Al bajar del furgon nos esperaba Rashid, un guia local que nos llevo de paseo por las intruncadas sendas de la huerta y el palmeral. La sensacion de paz en esos huertos era total, solo se escucha el sonido de las herramientas al golpear la tierra o el berreo de algun animal, los agricultores trabajan como hace 150 años, no hay ningun tipo de maquinaria, todo es a base de mulos y bueyes. Abundan los arboles frutales, que aparte de ser los mismos que en España, tambien se mezclan con arboles de frutas tropicales como el mango o el aguacate. En la huerta trabajan hombres, mujeres y niños, estos ultimos se nos iban uniendo al grupo con intencion de que les diesemos cualquier cosa. Mark y Maca llevan una bolsa de chucherias y caramelos que reparten entre los chiquillos, pero siempre llega un momento que se ponen cansinos y no hay manera de que los dejen en paz y los siguen de cerca a cada paso que dan.





Trabajando en la huerta situada en el oasis





Rashid el guia es una persona muy apacible, de voz profunda, flaco y alto, gran comunicador y que iradia un noseque muy especial, habla varios idiomas, incluido el Español, usa chilaba blanca con un pañuelo bereber tambien blanco que le hace resaltar todavia mas el tono oscuro de su piel, de su mano continuamos nuestro pequeño tour por las laberinticas calles del pueblo, entre casas de barro y paja, muchas de ellas semiderrumbadas. Terminamos la visita en un pequeño taller de alfombras, situado en el interior de una casa bereber, una mujer a la que solo le vemos los ojos trabaja en un telar primitivo, mientras el moro esta sentado en el suelo preparando te. Nos sentamos a su alrededor mientras nos explica en Ingles como se hace una alfombra en plan tradicional, acto seguido comienza con la exibicion de alfombras, por supuesto con la noble intencion de vendernos una, y esque todo esta preparado para ese fin, es imposible escapar de los comerciantes. La historia me aburre un poco, ademas el tio lo explica en Ingles y no lo pillo todo, asique salgo a la calle, una gente me llama para que vea su casa, entro y efectivamente, es una tienda de artesania, el tio es muy simpatico, le compro un enorme pañuelo azul para la cabeza, tipico del desierto, cuando los del grupo me ven entrar de nuevo a la casa con el pañuelo a la cabeza todos quieren que los lleve a la tienda a comprar tambien pañuelos. En ese momento consegui hablar unas palabras con el chico suizo, su acompañante es su mujer y estan dando una vuelta por Marruecos, despues de aqui quieren visitar Fez. En cuanto a la pareja de ingleses sigue igual, el tipo esta como loco con su camaron fotografiando todo de todo.





Con Rashid, el guia





Moja y Hassan nos esperan en la furgo, nada mas subir para seguir nuestro camino, Hassan me da la mano y me pone una pequeña piedra de hashis en ella, yo me quedo bastante asombrado, el me mira riendose y me dice que es un regalo para los españoles del grupo. Me cuenta que en el desierto no hay hashis y que es un puntazo fumar alli. Lo guardo en mi bolsillo pensando que realmente a sido todo un acierto y un detalle por parte de Hassan. En la siguiente parada se lo cuento a Mark el catalan, el se rie y me enseña otro trocito de costo que lleva para el desierto, Mark al igual que yo es fumador ocasional y los dos estamos de acuerdo en que la ocasion lo merece, al final ya veo que otra cosa no lo se, pero por lo menos humo no va a faltar.
El cachondeo no para en la furgoneta, aunque para ser franco la juerga la llevamos delante, yo sigo sentado con Hassan y Moja, estos me acribillan a explicaciones de todo tipo sobre Marruecos, intentan incluso enseñarme canciones en Arabe, he de reconocer que los dos son cojonudos, siempre estan dispuestos a complacernos en lo que sea. El resto del grupo van completamente callados, eso si, menos Mark y Rosa que tampoco paran de pinchar y seguir la fiesta.
Nuestra siguiente parada fue un paseo a pie por una de las gargantas del Dades, este rio forma unas majestuosas gargantas a lo largo de su paso por este valle, es un sitio acojonante y digno de ver, el rio discurre entre unas impresionantes paredes de color rojizo, donde ya han montado un pedazo de hotel restaurante y donde por supuesto te asaltan los inevitables vendedores de cualquier cosa. Durante el paseo Mark me cuenta un poco sobre su vida, se lo tiene muy bien montado, trabaja seis meses al año, lo tiran al paro y se pira a Nepal el resto del año, donde trabaja con Maca, su mujer, con una ONG, de la cual es el director, en un proyecto de salvar una casa de niños huerfanos, teneis la informacion en www.cooperavida.org. Rosa y Gabriela trabajan juntas en una oficina en Valencia, aparte tambien son deportistas, de echo han subido el Tubkan como si tal cosa, conecto muy bien con ellas, la verdad es que son estupendas.




La garganta del Dades por la que anduvimos





Al volver a la furgo volvemos a parar en un alto donde se divisa el enorme cañon que alberga el palmeral y la ciudad de Tinerhit, un panorama que haria palidecer a cualquier realizador de cine, es sin duda el palmeral mas rico de todo Marruecos. Seguimos nuestro camino al desierto. Paramos a comer en un restaurante de carretera, en el que por cierto fuimos muy mal atendidos.
Hasssan nos explica que hay un lugar mas adelante donde venden cerveza, el que quiera comprar tiene ahora la ocasion de hacerlo para llevar al desierto. Paramos en dicho lugar, hay una gasolinera y un restaurante. La cerveza la venden en un cuarto donde hay un moro que mira hacia todos los lados antes de dartela en unas bolsas negras, en vez de cerveza parece que estas comprando crack o algo asi. La cerveza es producto Marroqui, fabricada en Casablanca para el turismo de los grandes hoteles, pero que aqui la consiguen de forma clandestina, al cambio la lata de 25cl vale unos tres euros, yo compre una por la tonteria y me la tome en el furgon, Rosa compro tres o cuatro para la noche, nadie mas compro excepto las dos japonesas que se llevaron todo un arsenal de birra y tambien de vino.
El resto del viaje fuimos parados por la policia en interminables controles, ya que el rey Mohamed VI y su esposa iban a visitar estos lares en los proximos dias y los controles de policia se intensifican por esa razon, aunque a nosotros al ver que eramos turistas nos dejaban ir, si bien es verdad que en uno de ellos estuvimos a punto de bajar y ser registrados.




De derecha a izquierda Hassan, Maca, Moja, Mark y yo

sábado, 31 de julio de 2010

Salida hacia el Gran Sur

Visito por fuera la mezquita Koutoubia ya que por dentro es imposible entrar si no eres musulman. La mezquita esta muy cerca de la plaza Jemaa-el-Fna, es bastante grande, posee un enorme minarete, punto de referencia en toda la ciudad, dicho minarete data del siglo XII y sirvio de modelo a la Giralda de Sevilla. En las puertas de la mezquita hay un mogollon de mendigos. Los mendigos son muy habituales en Marruecos, suelen ser ancianos, ciegos o mujeres con niños pequeños, estan por todas partes, aparte de pedir en la calle tambien suben al autobus, entran en los cafes y en las tiendas de los comerciantes, como norma habitual la gente les da un Dh o medio, es curioso pero todo el mundo les da algo ya que el Coran dice que hay que ayudarles y aqui todo se mueve alrededor del librito. Tristemente he de reconocer que los primeros dias no le daba nada a ninguno pero enseguida empeze a darles, hasta el punto que siempre procuraba llevar monedas para ellos y si no tenia cambiaba billetes a drede, la verdad es que uno se siente mejor al dar algo de limosna al que verdaderamente lo necesita.




Minarete de la mezquita Koutoubia



Caminando, observando y haciendo fotos, me pierdo por calles de la medina donde no habia estado y me detengo frente a una farmacia tradicional marroqui, esta chulisima, hay de todos los remedios naturales posibles, las montañitas de diferentes especias inundan de olor la calle, no puedo evitar entrar. El dueño se llama Kalid, es mas o menos de mi edad, no habla Español ni Ingles pero nos entendemos en Italiano. Los marroquies son muy inteligentes y tienen facilidad para los idiomas, el mas tonto habla arabe y frances aunque si es del sur tambien hablara algun dialecto bereber, muchos, sobre todo los jovenes, aparte del Arabe y Frances hablan Ingles y Español y como es este caso Italiano. Kalid tiene muy buena conversacion, me cautiva enseguida ofreciendome todo tipo de remedios naturales e inverosimiles para todo tipo de males, le digo que visitare la tienda antes de volver a España y esta vez si lo hice. Hablamos de varias cosas mientras tomamos un te, en un momento dado llama a su hermano pequeño y le dice algo en Arabe, su hermano se pira y regresa con un buen cigarro de hachis ya rulado, Kalid cierra la tienda y me ofrece fumar, un poco mosqueado acepto su invitacion. Fumamos y me despedi hasta pronto. He de reconocer que fumar un poco me sento de maravilla, el hachis era del mejor.
El tema del hachis es complicado en Marruecos, a pesar de que el pais es el primer productor del mundo, poseer hachis, incluso poca cantidad es un delito grave penado con carcel. En la zona norte, en el Rif, se fuma en cualquier sitio y se vende mogollon, la policia es corrupta y no hacen caso, pero en Marrakech y en general en todo el sur la cosa cambia, aunque en Marrakech por supuesto hay hachis, no ves a nadie fumando ni dando el cante, la gente lo fuma en casa, aunque en la calle te ofrecen en ocasiones muy discretamente. Hay que conocer a quien te lo vende porque el mismo vendedor es muy probable que te delate. Lo mejor es no llevar nada encima y fumar solamente en el hotel, aunque lo correcto y mas seguro para evitarse problemas seria no fumar en ningun momento, pero eso en Marruecos, sobre todo en el Norte y centro es practicamente imposible.



La farmacia de Kalid





Me puse en marcha a las seis de la mañana, recogi la mochila y fui al punto de encuentro donde partian los autobuses y minibuses hacia el desierto y otros lugares, aunque en realidad no eran autobuses sino unas furgonetas enormes. Hay varios turistas merodeando que tambien van a la escursion, todo el mundo esta confundido, nadie sabe cuales son sus autobuses, ni compañeros, ni guias, ni nada. Aparece Brahim, el tipo esta discutiendo en Arabe con otra gente, por fin se aclaran y dividen a los turistas, los cuales no todos van al desierto.
Ya todos acomodaditos en la furgo, empezamos a hablar y a conocernos, nuestro grupo esta formado por una pareja de Suiza, otra pareja de ingleses, dos chicas japonesas, un italiano y su novia de Republica Cheka, un catalan llamado Mark y Macarena su mujer, que por cierto es de Chile, dos chicas valencianas llamadas Rosa y Gabriela, el conductor, el guia y yo.
Las chicas de Valencia son estupendas, Rosa es mas o menos de mi generacion y conecto enseguida con ella, la otra es algo mas joven, las dos son rubias, al principio pense que eran guiris, las tias vienen de subir el Tubkan, el pico mas alto de Marruecos y del Norte de Africa, situado en pleno Atlas (4167 m). Por otro lado Mark y Macarena llevan ya unos dias por Marruecos, han recorrido casi toda la costa Atlantica marroqui buscando las mejores playas.





Hassan en el centro, Mark y yo




El viaje fue una risa continua, como siempre los españoles no parabamos de hablar, decir paridas y por supuesto cantar, el resto de pasajeros iban bien calladitos que es lo que toca. Fuimos parando en un monton de sitios y es que el paisaje lo merece, sobre todo cuando cruzamos el majestuoso Atlas. Algunas de las paradas se reducian simplemente al tiempo suficiente para tomar un par de fotos, era rollo guiri total, en esos puntos de parada siempre nos asaltaban vendedores de fosiles y minerales y tambien algunos ñiños que no paraban de pedir lo que fuera, no sabias de donde habian salido en plena montaña, pero ahi estaban, aparecian como por arte de magia. El tema de la venta de los fosiles es complicado, en estas montañas abundan y los venden a los turistas a pesar de que es delito sacarlos del pais, aunque a decir verdad mas de la mitad de ellos proceden de Brasil y muchos otros son reproducciones que no las venden muy baratas que digamos ya que trabajar una piedra a mano y darle un aspecto de un fosil de millones de años no es tarea nada facil.





El surrealista paisaje del sur, fijaos en la carretera




Una de las paradas mas interesantes fue la visita a la Kasba de Teluet, situada en el centro de un gran valle. Es una especie de pueblo-laberinto de barro, dominado por un castillo, que es en realidad la Kasba. El lugar esta semiabandonado y muy deteriorado, es una pena, de lo que fuera el palacio y el feudo del ultimo señor del Atlas, solo ha quedado un laberinto de pasillos, patios interiores y arcadas echas polvo que conducen a algunas estancias, eso si, estas estan decoradas en plan casa bereber y en las que todavia vive gente, que por supuesto te intenta vender o cambiar lo que sea. Desde el punto mas alto del pueblo, que es bastante alto, se puede divisar un paisaje casi desertico, simplemente alucinante. Resulta chocante como el gobierno marroqui desatiende totalmente el cuidado de esta maravilla y de las muchas Kasbas mas que hay por estos lares del Gran Sur.




Frente a la Kasba de Teulet




Tras esta visita, hicimos otra parada para comer en Uarzazat. En esta ciudad las empresas de cine americanas han encontrado un filon de oro para sus grandes representaciones historicas. La belleza de sus decorados naturales, la calidad de la luz y los maestros artesanos que realizan los decorados, cautivaron a los productores de Hollywood desde la decada de los 70. Peliculas como La ultima tentacion de Cristo, Gladiator, Kundun o El reino de los cielos fueron rodadas aqui.
Pasamos por delante de uno de los emplazamientos de los estudios de cine y desde nuestros asientos pudimos ver las enormes reproduciones de las estatuas de Abu-Simbel y varios palacios del Antiguo Egipto.




Original puesto de antiguedades




La pareja de ingleses que viaja con nosotros son altos, flaquisimos y muy rubios, tienen pinta de recien casados, el chico lleva un pedazo de camara de fotos, no levanta el dedo del disparador ni para hurgarse la nariz, hace fotos continuamente y a cualquier cosa, Mark y yo nos entretenemos en hacer comentarios graciosos al respecto, de tipo: ¡joer el tio, lleva ya 387000 fotos desde Marrakech!, la camara debe tener memoria de elefante, ¿vera las fotos despues?, ¡mas le valdria dejarse de fotitos y meterle mano a la parienta!, esta nos mira sin entender lo que decimos y se rie como diciendo ¡que razon teneis!
A partir de la comida en Uarzazat cogimos bastante confianza entre nosotros y tambien con el conductor y el guia. Estos ultimos son bellisimas personas y unos cachondos mentales que no veas. El conductor se llama Mohamed, enseguida lo bautizamos como "Moja" y el guia, cuyo nombre es Hassan le pusimos, "Paco", he de decir que ellos tambien nos pusieron nombres a nosotros, a mi me bautizaron como "Ali". Moja usa un gorrito de esos tipicos de los moros, nunca se lo quita, a no ser cuando me lo pone a mi de vez en cuando durante un rato. La compañia de Moja y Paco me agrada mucho y paso a ocupar un puesto en la parte delantera de la furgo entre los dos. A partir de este momento comienzo ha hacer una buena amistad con ellos, sobre todo con Hassan, es guia de montaña profesional. Con los guias tambien hay que tener cuidado en Marruecos ya que abundan los falsos guias cuyo mayor interes es llevarte a las tiendas donde tienen comision por tus compras, si no te ocurre algo peor. Hassan fue el guia que acompaño a Rosa y a Gabriela al Tubkan, podreis encontrar informacion sobre el Tubkan y sobre las potentes rutas de senderismo en el Atlas en www.atlaswalkers.com. Hassan habla Español, aparte de Frances e Ingles y por supuesto Arabe. Con Moja nos comunicamos en Ingles, aunque el lio de idiomas que se formaba entre todos los pasajeros era divertidisimo. Hassan hablaba por el micro de la furgo en Frances, despues en Ingles, Español, Arabe y luego se lo inventaba en japones, todo el mundo se partia de risa. Durante el viaje me explican todo tipo de rutas de montaña y turisticas de Marruecos. Me hablan muchisimo sobre la religion musulmana y me despejan un monton de dudas que yo tenia sobre esta, la verdad es que es un tema interesante y algo por lo que siempre he tenido curiosidad.





Alfombras hasta en la sopa





Las carreteras (sobre todo en el sur) estan echas polvo, sin arcenes y con bastantes baches, Moja no le da le da importancia, simpemente conduce mas despacio y con mucho cuidado, aunque cuando puede tambien mete el pie al acelerador. De todos modos conducir aqui es toda una aventura por que no hay casi señales, la conduccion se hace casi siempre por instinto, para alguien que no sea marroqui conducir por esas carreteras puede llegar a ser una odisea. Moja conduce de maravilla y saluda a todo el que se cruza con nosotros diciendo algo en Arabe, cuando le pregunto por que lo hace me dice que es como una bendicion para el otro conductor.
El cachondeo y las bromas no paran en la furgoneta y por supuesto las paraditas a lo guiri, de tipo foto aqui y refresco alli, hasta que por fin llegamos al hotel, aunque a la pareja de suizos es casi imposible sacarles alguna palabra, es mas, no hablan ni siquiera entre ellos, solo miran y se rien.
Para llegar a el hotel tuvimos que desviarnos de la ruta, ya habia anochecido, por lo que ninguno de nosotros se dio cuenta de donde estaba enclavado el hotel, solo nos dimos cuenta de que era un sitio montañoso y donde se oia muy cerca el correr del agua de un rio. En la puerta habia aparcada otra de las furgos que habian salido esta mañana con nosotros, resulto ser un grupo de uruguayos, llevaban de guia a Brahim, este en cuanto me vio, me advirtio que teniamos que tocar los tambores despues de la cena, el tipo es la revolucion personificada, no para de cansinear al personal, hacer tonterias y gastar bromas continuamente a todo el personal.




Tipico pueblo del Gran Sur

sábado, 24 de julio de 2010

Sigo en Marrakech

Para ver el ambiente de la plaza Jema-el-Fnaa desde un sitio privilegiado lo mejor es subir a cualquiera de las terrazas de los restaurantes que rodean la plaza, fue lo que yo hice, subi a la terraza del Cafe France, es uno de los mas tipicos. Cuando me sente en una mesa y al tener ante mi toda esa magnifica vista de la plaza en pleno crepusculo me quede maravillado y no adverti al camarero entonces que estaba parado a mi lado, instintivamente lo primero que me salio es pedir una cerveza, el tipo se extraño y claramente me hizo ver que aqui no hay cerveza, esto es Marruecos claro, que pena hasta ahora no me acordaba que aqui no hay alcohol, yo pensaba que eso seria impensable y que habria cerveza en algun bar, pero solo la hay en ciertos hoteles y tambien se encuentra en grandes supermercados como Carrefour y cosas asi, que por cierto estos supermercados tambien los hay en las grandes ciudades, ademas el alcohol lo venden carisimo, verdaderamente creo que es algo que no vale la pena comprar. La pregunta que yo me hice en ese momento fue ¿se puede vivir sin tomar de vez en cuando una cerveza? En ese momento uno piensa que es imposible, pero poco a poco fui dandome cuenta de que si, es posible y ademas se funciona de maravilla, mas adelante hablare de esto con mas calma.




Vista de la plaza Jemaa-el-Fnaa al anochecer



Para cenar en vez de quedarme en el alboroto de la plaza, opte por un pequeño restaurante cercano a ella. Probe el famoso tajin, que es el plato mas tipico de Marruecos, mas o menos es algo asi, suele ser una carne guisada condimentada con especias, frutos secos, datiles etc, hay un monton de variedades como puede ser de ternera, pollo, cordero, tambien hay algunos con sabores mas dulces, con frutas etc, existe tambien la variante vegetariana, encima de la carne suele haber bastantes verduras, patatas y otras cosas del querer, es un plato muy completo y ademas esta muy bueno. El recipiente donde se cocina es una cazuela de barro circular con los bordes altos tapada con una cubierta tambien circular que encaja perfectamente en la cazuela, el recipiente tambien se llama tajin, se sirve en la misma cazuela donde se cocina. El tajin se come con la mano cogiendo la carne con pan moja que te moja y en el mismo recipiente donde se cocina, nunca se usan cubiertos, aunque eso es para todas las comidas, menos la sopa claro, la gente se lava las manos antes y despues de comer en lababos dispuestos en el mismo comedor.





Corros de gente alrededor de los musicos instalados en la plaza Jemaa-el-Fnaa



Al dia siguiente a las 7 de la mañana ya estaba en la calle, dispuesto a saborear los encantos de esta cautivadora ciudad. Fui de cabeza a los zocos, a estas horas las calles estan vacias, algunos comerciantes empiezan a prepararse para abrir sus tiendas, es una ocasion magnifica para poder pasear por los zocos tranquilamente, eso si con casi todas las puertas de las tiendas cerradas y por consiguiente sin el acoso de los comerciantes. Ahora se ve todo de maravilla, la zona de los zocos esta aislada de el resto de las calles de la medina por varias puertas de madera que permanecen cerradas por la noche. Las calles estan cubiertas de lonas y de tablas de madera para que no entre el sol, los zocos arabes son los autenticos abuelos de los centros comerciales.
Mi intencion es visitar la espectacular Madraza Ben-Youssef y el museo de Marrakech, los edificios estan situados en el centro de la medina, pasando los zocos. Todavia es temprano, es una gozada pasear tan solitariamente por estas callejuelas y tomar fotos con tranquilidad.
El tema de las fotografias es complicado, con los monumentos, calles y paisajes no tienes problema, pero con las personas es otra cosa y sobre todo con las mujeres siempre tienes que pedirles permiso para poder fotografiarlos, si no lo haces te arriesgas a una bronca o incluso a algo peor, hay muchos que te dan su direccion para que les mandes una copia. Los musulmanes, creen que las fotos les roban el alma, hay tambien los que piensan que vas a exibir la fotografia o que la vas a colgar en la pared o algo asi, creo que aunque todo esto parezca una chorrada, debe de ser respetado. La primera tarde en los zocos me lleve mas de dos broncas, asique lo mejor es curarse en salud y pedir permiso, aunque para ser sincero hice un mogollon de fotos robadas sin que se dieran cuenta.




Calles de la medina bien temprano



Volviendo a mi paseo matutino y ya casi llegando al centro de la medina, donde se encuentran los palacios, me doy cuenta de que tengo que desayunar, en una panaderia-pasteleria compro un mix de dulces caseros, los dulces marroquies son exquisitos, muchos de ellos son elaborados con miel, por supuesto recuerdan mucho a los dulces españoles de toda la vida.
Al lado de la panaderia hay una teteria ambulante, simplemente consiste en un tipo con un carrillo que lleva en su interior dos teteras enormes , tiene una pequeña hoguerita encendida dentro del carrillo y alli mismo prepara el te, colgando en el lado lleva tambien un manojo gigante de hojas de menta y un caldero con agua donde enjuaga los vasitos. Alrededor del tio hay un monton de policias tomando te, me uno a ellos, algunos hablan un poco español, me explican que son de la brigada turistica, un cuerpo creado no hace muchos años para la proteccion del turista en la medina, aunque francamente, en ningun momento senti sensacion de peligro ni inseguridad, ni en Marrakech ni en otro lugar y eso que me meti por algunos lugares que en España no te atreves a entrar ni con guardaespaldas. Los policias fueron muy amables, pague mi te y ellos me invitaron a otro.
Voy de cabeza al museo de Marrakech, tambien conocido como el palacio Dar M'Nebhi antigua residencia del ministro de defensa del sultan de la epoca. El edificio es precioso, realmente las exposiciones que contiene no tienen para mi gusto ninguna importancia pero el lugar es alucinante. La sala principal es muy grande, con una fuente enmedio, y una enorme lampara de madera, la amplia estancia invita a la relajacion, ponen una musiquilla muy agradable y hay unos sillones donde te puedes sentar a flipar un poco, el entorno lo merece, es un rollo como los Palacios Nazaries de la Alhambra pero mas moderno y con un estado impecable debido a la restauracion que fue sometido hace pocos años.




Museo de Marrakech




Seguidamente voy a la Madraza Ben-Youssef, creo que es el edificio mas interesante de la ciudad. Antiguamente fue una escuela del Coran con capacidad para 900 estudiantes, ademas de el enorme patio y de algunas dependencias, se pueden visitar las cien celdas donde se apiñaban los estudiantes, estos ademas de estudiar los textos sagrados del Coran, estudiaban, matematicas, historia y astronomia. La decoracion es preciosa y refinada, todo en proporciones exactas y donde debes de mirar hacia todas partes, suelos, techos, arcos, paredes, es una pasada, un lugar de visita obligada.
Dentro del edificio circulaban unos corresponsales americanos del National Geografic, todos preparados y vestidos como si estuvieran en plena jungla, con enormes camaras de fotos y de video, grabando lo que decia el guia que los acompañaba y fotografiando cualquier cosa, la verdad es que daban por culo un monton y estuvieses donde estuvieses siempre habia uno de ellos al acecho.





Madraza Ben-Youssef



Termino la mañana en el zoco discutiendo y pillandole el rollo al regateo con los comerciantes, son divertidos y no se suelen mosquear, uno de los trucos para caerles bien es seguirles el rollo con las bromas, sobre todo con el tema del futbol, estan locos con el Barcelona y el Madrid, yo les bacilaba con otros equipos mas pequeños y siempre acababamos en risas.
Paso por la puerta de un asador de pollos a la brasa, el tipo que estaba asando en la calle me invita a entrar, es un restaurante de marroquies auntentico, el camarero al notar que soy español, para variar empieza a darme caña con el futbol, el tio es graciosisimo. Me siento en una mesa compartiendola con otra persona, aqui es algo normal. No hace falta pedir nada porque solo hay pollo asado con mogollon de especias, como guarnicion ponen unas olivas, un platito de alubias, otro platito con higadillos guisados y una patata asada, abundante pan, agua para beber y ningun cubierto, comi de cine por 40 DH con la propina incluida (unos 3.60 euros).
Tengo un amigo español que vive en el norte concretamente en Tanger, el me pidio que fuese a visitarlo, pienso en la posibilidad de ir y bajar despues de Norte a Sur. Cojo un taxi y voy a la estacion de tren. La estacion es nueva, con decoracion arabe en el exterior y muy moderna por dentro. Hay un tren nocturno a Tanger, son 9 horas de trayecto, es cojonudo para dormir en la litera y llegar fresco a las 8 de la mañana. Llamo por telefono a mi amigo, pero tiene que ir a España dos dias, asique lo dejamos para otra ocasion.
Cambiando el plan rapidamente, pienso en otro de de mis objetivos en los proximos dias, ir a las puertas del desierto del Sahara concretamente a Merzouga, en el sur en la frontera con Argelia. Yo tenia pensado pillar el autobus y llegar en tres dias desde Marrakech, eso si, durmiendo en hoteles por el camino y visitando algun pueblo. El chico del hotel Mimosa me hablo de la posibilidad de apuntarme a un tour de tres dias e ir con otros turistas para alla, hay un monton de pequeñas agencias que ofrecen ese viajecito, ademas yo tenia la direccion de una que un chaval de los foros de internet me habia dado.





Puesto de diversos tipos de datil




Como lo de Tanger me habia fallado, fui para la agencia esa a ver el tema ese del desierto. El tipo de la agencia (por llamar al lugar de alguna manera ya que el sitio era mas pequeño que el bater de un chiringuito y donde te mostraban la ruta en un mapa echo tabaco) es un cachondo mental increible, se llama Brahim, el tio lleva puesta una camiseta del Alacuas FC, nos entendemos en Ingles. El viaje consiste en salir en minibus a las 7 de la mañana de Marrakech, cruzar el Atlas y hacer varias escalas visitando lugares de interes, dormir en hotel y al dia siguiente llegar a Merzouga sobre las 3 de la tarde, montar en unos camellos e internarnos durante una hora en el desierto, alcanzar un campamento con unas jaimas y pasar la noche alli, al dia siguiente temprano montar otra vez en los camellos, desayunar en Merzouga y regresar a Marrakech de tiron. El precio era de 950 DH, al final lo dejamos en 800 DH (70 eu) incluye el hotel, desayuno y cena. No esta mal, ademas es una buena ocasion de conocer gente y de conocer el Gran Sur.





Farmacia de medicina tradicional



Brahim cierra la agencia y me ofrece tomar un te en el local de unos amigos. Llegar al local fue toda una aventura, has de atravesar por las callejuelas de la medina, y no solo eso, entramos por una casa y salimos a otra calle, en un callejon nos encontramos con una boda, Brahim saluda a todo el mundo y me los presenta, yo solo digo "Salam aleikum", inclinando la cabeza y tocandome el corazon con la mano derecha como hacen ellos.
El local de sus amigos es un hamman para turistas, esta claro que Brahim tiene comision por llevar a turistas. Los hammanes tradicionales son como unos baños publicos donde los marroquies van a bañarse, a recibir masajes y tambien es como un punto de encuentro. Los hombres tienen un horario y las mujeres otro. Para ellos es un lujo ir un par de veces al mes (eso no significa que no se bañen en casa, cosa que hacen de forma habitual).
El lugar es muy bonito, superrelajante y con una decoracion exquisita, aparte de los baños y los masajes, que por cierto los dan unas chicas, tiene restaurante y sala de relax, con unas vistas de Marrakech inmejorables, es toda una gozada. El fallo es que es un montaje para turistas, no es un autentico hamman marroqui, ademas los precios son elevados, la cosa sale por 350 DH (unos 30 eu) por 45 minutos, pero al ser amigo de Brahim a mi me dejan ese precio por el doble de tiempo, supongo que le diran a todos lo mismo, de todas maneras prometo volver cuando regrese del desierto, cosa que por circustancias no hice. Los dueños son un matrimonio muy agradable, me enseñan todo y tomamos un te, Brahim se pone a cantar, las chicas que trabajan alli le acompañan, le dueña saca unos tambores y un violin, en un momento se arma una fiesta con todas las de la ley con baile incluido, yo por mi parte hasta les cante una rumba y un pasodoble. La cosa termino cuando unos guiris entraron al hamman.
Brahim se sorprende de que yo sepa tocar el tambor, el tio toca que no veas y me propone ir a tocar a otro sitio, le doy la excusa de que he quedado con unos amigos y me pierdo en la medina.





Alfombras por donde mires

sábado, 17 de julio de 2010

Marrakech

Como ya dije en la introduccion, mi primera impresion de la plaza Jemaa-El-Fna fue quedarme a cuadros. Aunque por supuesto no solo fue la plaza, sino todo en general, es sin lugar a dudas un cambio tan radical con España que es imposible quedar indiferente, ademas de ser un choque cultural fascinante.
La plaza en cuestion es gigantesca y debe de ser una de las mayores del mundo, eso si en cuestion de animacion estoy seguro que no hay ningun sitio en el planeta como este. Voy caminando alrededor de la plaza intentando asimilar donde estoy mientras me quito de encima a todo tipo de buscavidas, manguis y ganchos de hoteles y restaurantes. La plaza esta rodeada de restaurantes y cafes, las terrazas estan llenas de gente. Continuo mi paseo sin rumbo bajo un solate que no veas. Segun un mapa turistico que tengo de la ciudad, hay varios hoteles en una de las calles que parten de la plaza, despues de echar un ojo me decanto por el hotel "Mimosa". Cuando entro, me gusta a la primera, es bastante acogedor, el edificio esta construido alrededor de un patio donde estan todas las habitaciones, en el centro del patio hay una fuente en plan arabe, tiene dos pisos mas la terraza, donde se ve una panoramica de la ciudad y una vista excelente de la plaza. La decoracion es milyunanoches total, azulejos en todas las paredes y en las habitaciones, los techos y las partes altas de las paredes estan esculpidas en yeso con cientos de detalles complicados. En la recepcion hay un chico de unos veintitantos años bastante enrollao, que en dos minutos y en ingles me informacion de todo tipo sobre Marrakech, el precio es de 70 Dh por noche (unos 6 euros), reservo dos noches de momento, ya veremos que pasa despues.





Vista de la plaza Jemaa-el-Fna desde la terraza del hotel



Una vez ubicado me lanzo a la calle y me meto de cabeza en las estrechas calles de los diferentes zocos. Los zocos son las zonas donde los comerciantes compran y venden todo tipo de productos, los diferentes artesanos tambien tienen alli sus talleres de trabajo, por llamarle de alguna manera ya que la mayoria de las veces el taller se reduce a 5 o 6 m y el moro sentao en medio trabajando. Los diferentes zocos estan divididos, aunque conectados, en distintas zonas segun lo que se fabrica o lo que se vende. La especialidad de Marrakech es el cuero y la pieles, algo digno de ver es el zoco de los curtidores de pieles y los tintoreros. La gente vende, compra y fabrica de todo lo que te imagines como ceramica, especias, perfumes, ropa tradicional y primeras marcas falsificadas, animales, instrumentos musicales, maderas, especias, alimentacion en general etc, es una locura, siempre estan atestados de gente, ademas es un agobio continuo, con solo el echo de mirar algun producto el vendedor entiende que te interesa y no para de machacarte hasta que lo compras. No hay ningun precio fijo, todo se lleva al plano del regateo.




Puesto de datiles y otras hierbas en el zoco




Regatear en Marrakech es un estress total ya que no se habla casi nada en Español y lo tienes que hacer en una mezcla de Ingles, Frances e incluso Arabe, se regatea hasta en precios ridiculos. Lo mejor es usar gafas de sol asi el vendedor no sabe lo que estas mirando y si te entra (que es lo mas probable) lo mejor es deshacerse con un "la, chukrane", (no, gracias). Aun asi, esa tarde acabaron conmigo, compre un bolso de cuero y un chaleco, en los dias sucesivos fui aprendiendo a regatear y comprendi que esa compra la hubiese obtenido mucho mas barato que lo que pague y eso que el precio tampoco fue malo del todo.



Calles del zoco



Con todo y con eso esa primera experiencia en los zocos fue alucinante, los marroquies son simpaticos y amables, aunque la verdad es que esa amabilidad se basa en un trato comercial, por lo menos cuando te acaban de conocer, despues es otra cosa. Yo me enrrollaba con todos los vendedores y por supuesto a todos les decia que volveria por la tienda otro dia con mas dinero en el bolsillo.
Me perdi totalmente ya que la zona de los zocos y toda la Medina en general es un laberinto de callejuelas y callejones sin salida. Hay muchos puestos de comida, sobre todo de dulces, yo fui comprando un poco de cada cosa para probar y pase toda la tarde paseando, flipando con la gente y con el lugar, comiendo y disfrutando de unos sabores muy extraños y exoticos.



Tienda de olivas y demas



Me enrolle un rato con unos cuantos que estaban tomando te a la menta, me ofrecieron un vaso, despues les invite a otra tetera, vamos que me tome tres vasos en un momento. El te a la menta es la bebida nacional, en plan cachondeo tambien le dicen el guiski bereber. Es un te verde de buena calidad al que se le añade azucar y unas generosas hojas de menta. La preparacion es todo una ceremonia y no se limitan a hervir el agua y añadir las hojas, sino que lo pasan de una tetera a otra, cambian las hojas y añaden otras etc. Se toma a cualquier hora y en cualquier sitio y situacion, siempre esta presente, no se concibe una simple conversacion o encuentro sin un vaso de te a la menta y por la calle ves a cualquier hora camareros armados de bandejas con teteras y vasos, esta delicioso, y a mi, que no soy aficionado a las bebidas excitantes me afectaba un monton, los dos primeros dias, bebi te a saco y no habia manera de conciliar el sueño. A partir del tercer dia empeze a tomar el ultimo te del dia sobre las 4 o las 5 de la tarde.



Calles de la medina



En la medina de Marrakech hay un monton de mezquitas, estan por todas partes, algunas son grandes e importantes como como Bab Doukkala o la Mezquita el Mansour. No estan tan maqueadas como las iglesias catolicas pero se distinguen perfectamente por su minarete y los megafonos que sirven para llamar a la oracion, no se puede entrar a menos que seas musulman, es una pena porque a pesar de que los musulmanes no tienen imagenes ni ornamentacion, el interior es muy bonito, todo lleno de alfombras, arcos con columnas y las paredes y techos meticulosamente trabajadas en yeso y madera con frases del Coran.
Esa primera tarde en los zocos me quede flipado cuando por los estridentes megafonos llamaban a los fieles a la oracion, cuando menos te lo esperas, una voz en plan ultratumba empieza a repetir una frase en arabe, seguidamente arranca lo mismo en otra mezquita y poco a poco todas a la vez, en ese momento todo se paraliza un poco y muchos vendedores y gente de la calle se meten a las mezquitas a rezar, otros lo hacen donde les pilla, sacan la alfombra de campaña y cara a la Meca se arrodillan y ale que te pego, reza que te reza.
Los dias normales son cinco rezos al dia y el viernes todavia mas, ya que es el dia del rezos mas importantes.
Justo al lado de mi hotel hay tres mezquitas y una de ellas la Mezquita Quessabine es bastante importante. La primera noche, como dije antes no habia manera de dormir por culpa del te y a las 4 y pico de la mañana cuando ya casi lo tenia conseguido, en el momento ese que estas dormido pero todavia estas despierto, empiezaron las llamadas a las mezquitas, yo me lleve un susto de muerte, ya que no sabia lo que estaba pasando, el hotel al tener patio amplificaba de manera natural el sonido, yo estaba acojonado, al estar medio dormido creia que era una manada de camellos que estaban en el patio del hotel o algo asi.
La llamada se prolonga 10 o 15 minutos, es algo impensable que por la noche haya rezo, pero tambien te acostumbras, de echo los ultimos dias ya me era agradable, me gustaba despertarme con la llamada y volverme a dormir.



Mezquita Quessabine en la plaza Jemaa-el-Fnaa



Volviendo a los zocos, los puestos de ventas son alucinantes, muy llamativos, tienen un colorido y unos olores unicos, todo esta cuidadosamente ordenado y algunos puestos como los de las especias, son la leche, los montones de especias aparecen perfectamente colocados en forma de pequeñas montañitas, aunque tambien he de hacer notar que por algunos sitios esta muy sucio e incluso hay montones de mierda acumulada. Algunas tiendas son todo un espectaculo, tienen cosas increibles, es una pena que los vendedores agobien tanto ya que uno querria ver un poco mas tranquilamente las cosas, pero nada, no te dejan en paz en ningun momento y te intentan vender hasta lo que no quieres comprar. En la plaza de las especias hay algunas tiendas de medicina natural donde tienen remedios practicamente para todo a base de hierbas, raices, piedras, palos, polvos y un sin fin de cosas, los vendedores son muy cultos y te lo explican todo muy detalladamente. En una de esas tiendas conoci a Amed, un barbero que se ofrecio a afeitarme a navaja en su barberia, fue toda una experiencia, despues compartimos un te a la menta alli mismo. En los dias sucesivos fui siempre a las barberias a afeitarme, es algo tipico entre los hombres, ademas ellos toman la barberia como punto de encuentro para charlar un rato.


Carrillos para el transporte de mercancias por los zocos



No sin trabajo, porque me perdi totalmente en el laberinto de calles, regreso de nuevo a la plaza Jemaa-el-Fna. Si por el dia habia animacion, por la noche ni te cuento. Todo Marrakech acude a diario a la plaza al anochecer, hasta las doce de la noche mas o menos. La plaza se transforma entonces en una especie de gran teatro al aire libre. Toda la animacion y los puestos ambulantes de ventas del dia permanece, eso si, menos los encantadores de serpientes y los adriestradores de monos, que solo los encuentras de dia, pero aparecen los equilibristas, comicos, adivinos, monologos, otros organizan pequeños concursos de lo que sea, pesca de botellas de cocacola, combates de boxeo con apuestas y todo, minigolf, bolos, tatuadoras de jena etc etc y lo mas importante, los musicos. Estos traen a la plaza unos faroles tipo campingas, enormes teteras y bancos para que se siente la peña, el publico se agolpa y da palmas alrededor de ellos que no paran de tocar ritmos tradicionales marroquies, cuando terminan una cancion la gente les echa monedas y billetes, es una locura por que hay grupos de musicos a saco y la algarabia que se forma es terrible, lo mejor es no hacer fotos ya que si no se mosquean e incluso se ponen agresivos si no les das unos cuantos Dirhams.
En medio de la plaza tambien se montan a diario unos restaurantes portatiles de lo mas curioso, donde puedes comer cualquier especialidad marroqui a un precio asequible, mas o menos por unos 60 Dh (5 eu y algo) comes de categoria, los ganchos siempre te intentan liar de que el suyo es el numero uno y el que tiene mejor precio. Algunos de los restaurantes son solamente de caracoles, los cocinan alli mismo en unas perolas enormes. En general es un inmenso escenario donde puedes disfrutar de una rica animacion, calida y casi siempre amistosa.




Tienda de especias

martes, 13 de julio de 2010

Introduccion a 14 dias en Marruecos

Es el turno de contar el viaje que realize por Marruecos durante Octubre de 2009. Fue un viaje en el cual me embarque practicamente sin ningun tipo de plan, podriamos decir que fue casi improvisado. Esta historia necesita obligatoriamente una introduccion y aqui esta.

La cosa fue mas o menos asi:
Esta vez tocaba viajar en familia a Cuba en el mes de Octubre, ya lo habiamos hablado e iriamos los cuatro miembros de la familia a pasar veinte dias alli, pero a ultima hora surgio un imprevisto, como los problemas atraen mas problemas, aparecio otro inconveniente mas, asi que con todo y con eso decidimos no ir, por lo tanto yo me encontre con unos dias de vacaciones que no los esperaba.

Tengo la suerte de tener en las filas de mis mejores amigos a un japones que vive en Madrid, el y yo hablamos en mas de una ocasion, sobre la posibilidad de viajar juntos a Japon y segun tenia entendido mi amigo viajaria a final de año. Le cuento mi situacion y se alegra mucho ya que es muy probable que podamos ir juntos a su pais en esas fechas. Con el fin de andar cada uno un poco de camino quedamos en vernos en Toledo ese fin de semana y alli tranquilamente y disfrutanto de piedras, palacetes, polvorones y unas cuantas cervezas, hablariamos todo con calma. Y asi fue, aunque desgraciadamente a la hora de atarlo todo unos dias despues, me dijo que habia surgido un trabajo importante y deberiamos aplazar el viaje hasta principios de Diciembre. La nueva idea no me gusto mucho, por tanto otra vez sera, quiza el proximo año.

Mi mujer me propone entonces viajar a Londres cinco dias sin niños ni nada, me parece una idea estupenda, es como una pequeña luna de miel. Sin contar esos cinco dias todavia tengo por delante 18 dias de vacaciones, es entonces cuando recuerdo que todavia tengo pendiente un viaje a algun pais musulman. Poco a poco la idea empieza a atraerme. Pienso en primer lugar en Egipto, pero lo descarto enseguida ya que puede ser un poco fuerte para ir solo en plan aventura y con un viaje organizado no me apetece en absoluto, Argelia ni me lo planteo, Tunez puede ser una buena opcion, pero me decanto por Marruecos, lo tenemos a un paso y sin duda debe de ser un pais interesante en todos los sentidos, ademas me gustaria conocer a los marroquies en su propia salsa y no estaria de mas conocer algunas costumbres y saber un poco acerca de la religion musulmana, aunque solo sea por curiosidad.

Ya con las cosas claras lo preparo todo en dos dias, busco informacion por internet, visito paginas y foros donde tomo contacto con gente que me dio no pocos consejos e ideas, compro un mapa del pais y señalo dos o tres posibles rutas, aparte de eso me pongo en contacto con amigos que han estado y los cuales tambien me proponen rutas y lugares.
Tambien por internet reservo vuelo para el 24-10-09 salida desde Madrid a las 12 del mediodia con destino Marrakech y la vuelta el dia 6-11-09 con salida tambien desde Marrakech. Decido no reservar hotel, dejando que sea el destino quien me lleve al mejor lugar. Asi mismo reservo tambien vuelo y hotel a Londres para dos personas el dia 17-10-09 con vuelta el dia 21-10-09.

Imaginaos mi situacion, viajo a Londres con mi mujer cuatro dias a tope en esa superciudad paraiso del consumismo, escaparate del derroche, vanguardista, supermoderna y....... ¿desarrollada? Resumiendo, no me busqueis mucho por alli, por cierto no es la primera vez que viaje a esa city, en el 97 ya tuve ocasion de malvivir durante tres meses en esa ciudad, aunque no hare comentarios de esa ocasion. Volviendo al tema, volvemos de London el 21 por la noche, el 22 lo dedico a descansar un poco y preparar la mochila para Marruecos y el dia 23 a la una de la tarde cojo el bus a Madrid con intencion de pasar esa noche en casa de mi amigo Kokichi, el susodicho japones.

Una vez en Madrid, tengo tiempo hasta que el Koki salga de trabajar que sera a eso de las nueve de la noche, por tanto decido ir andando a su casa desde la estacion de autobuses Mendez-Alvaro hasta la Gran Via. Hay un pateo considerable pero voy sobrao de tiempo y de paso con la mochila a la espalda, hago un poco de esfuezo fisico, que nunca viene mal.
Tengo una opcion buenisima para pasar un par de horas absorbiendo arte y encima de gratis, ya que en el museo del Prado a partir de las seis de la tarde la entrada es gratuita, osea que me viene de lujo y al paso. La cola para entrar por la face es enorme, paso totalmente de ella y me tumbo al sol en los jardines hasta que sean las seis, momento entonces que los de la cola entran al museo, cinco minutos despues estoy dentro. Dejo la mochila en consigna y vuelvo de nuevo a conterplar las maravillosas obras que encierran sus paredes, me considero un enamorado del Prado y casi siempre que voy a Madrid intento pasar por alli. Permanezco una hora y media en el museo, es suficiente para empaparse de arte y alegrar el espiritu.

Reanudo la caminata y quedo con Koki en el Museo del Jamon de la Gran Via. Tomo una caña con un pincho y enseguida aparecio mi amigo. Nos pegamos una cena de campeonato en otro bar propiedad de unos amigos de Guadalajara y nos fuimos a su piso. Kokichi tenia que madrugar al dia siguiente a las seis de la mañana para acompañar a unos turistas a Toledo y Aranjuez, he de hacer notar que Kokichi es guia turistico de japoneses, obviamente.
Su piso es superpequeño, minimo, como les gusta a ellos, asique una vez mas me toca dormir ensacado sobre el suelo del piso. A las seis de la mañana ya estabamos desayunando en un bar y a las siete cogi el metro hacia Barajas. Ir en metro al aeropuerto es una opcion cojonuda por no decir la mejor, solamente cuesta dos euros y sales directamente a la T1.

En la boca del metro ya en el aeropuerto, me estaba esperando otro gran amigo mio, el solucionador de problemas Jaime Camarillas, yo le llamo asi por que el tio es un fenomeno, resuelve casi todo y siempre esta dispuesto a echarte una mano. Fuimos compañeros durante cuatro años en una orquesta de baile y tengo con el una gran amistad. Jaime trabaja alli, es encargado de mantenimiento electrico en Barajas, me enseño todo el aeropuerto, me refiero incluso a sitios donde los pasajeros no pueden acceder. La verdad es que he de mencionar que se porto de lujo conmigo y me acompaño hasta que mi avion salio.

En la cola de embarque conozco a dos tios que van a hacer un recorrido de una semana en quad por Marruecos, uno de ellos es un camara de Telecinco y va a filmar la odisea para un programa de la cadena. Nos sentamos juntos y empezamos a hacer una pequeña amistad, los dos son de puta madre. Braulio que asi se llama el camara, ha visitado varias veces el pais, me da algunos consejos y me dice que los de la empresa de quads estaran esperandolos en el aeropuerto para trasladarlos al desierto en una furgoneta y desde alli comenzar el recorrido, me ofrece entonces que me vaya con ellos en la furgoneta hasta Merzouga, en las puertas del desierto, eso si suponiendo que haya algun sitio libre, claro esta.

El primer impacto al pisar suelo marroqui fue el tremendo calor que hacia, el contraste con la temperatura de Madrid era considerable. Despues de pasar aduanas, Braulio y su amigo se encuentran con el guia de la empresa que los acompañara al desierto, la sorpresa de todos fue que los quads los estaban esperando en las puertas del aeropuerto, por tanto no habia furgoneta ni posibilidad de ir con ellos, intercambiamos telefonos y nos despedimos.
Aprovechando la caja de cambio del aeropuerto cambio cien euros en Dhirhams marroquies, tengo suerte el cambio esta muy bien, por un euro te dan 11.3 Dirhams, en los dias sucesivos nunca logre obtener un cambio tan bueno, aunque enseguida me di cuenta que uno o dos Dh arriba o abajo no tiene importancia. El tipo de la caja me dice en español que no coja taxi para ir a Marrakech sino que espere el bus que sale cada veinte minutos, directo a la famosa plaza Jemaa-El-Fna. Efectivamente, ahi esta el bus, solo cuesta 10 Dh la ida y es la mejor opcion para llegar a Marrakech, que solo esta a cinco o seis Km.

Las ciudades grandes de Marruecos tienen siempre una parte moderna de grandes avenidas, teatros, modernos cafes, donde estan las grandes empresas, los sitios de ocio, estaciones de tren y demas, asemejan un poco las ciudades europeas, eso si, siempre con toque marroqui y para mi gusto sin ningun tipo de encanto, la ciudad nueva de Marrakech le llaman Gueliz, la crearon los franceses bajo el protectorado. La guinda siempre es con diferencia la parte vieja, es lo auntentico de verdad, le llaman la Medina, de calles laberinticas e imposibles y es donde verdaderamente se cuece la auntentica vida marroqui, suele estar amurallada y en su interior se albergan las principales mezquitas, palacios y museos, asi como los zocos y mercados. En este caso el autobus se dirige al centro neuralgico de la Medina, la incomparable plaza Jemaa-El- Fna.

Cuando baje del bus y me interne en la plaza no podia dar credito a lo que veian mis ojos, la plaza es gigantesca, hay un bullicio de miedo, cientos de personas circulan por la plaza entre taxis, ciclomotores de hace cincuenta años y bicicletas, hay puestos ambulantes de datiles, baratijas, libros, comida, artesania, naranjas y todo lo que imagines, musicos tocando percusion, encantadores de serpientes sonando sin parar unas estridentes dulzainas arabes, adriestadores de monos y un sin fin de cosas mas, las mujeres van tapadas y los hombres usan chilaba y turbante, mogollon de buscavidas y vendedores me asaltan entrandome en Frances, Arabe, Español e Ingles ofreciendome de todo, no les miro siquiera, apenas puedo hablar, estoy completamente flipado, ademas el calor es terrible y yo llevo ropa de invierno, camino por la plaza sin direccion, el cambio de Madrid aqui es abismal, casi no puedo creer que haya un contraste tan fuerte estando tan cerca.

Hay una frase de Paul Browles que dice: Sin la plaza de Jemaa-El-Fna, Marrakech seria una ciudad como las demas.



Ambiente en uno de los rincones de la plaza