domingo, 28 de noviembre de 2010

Conclusion

Marruecos es un gran pais, lleno de tesoros monumentales, tradiciones milenarias y paisajes increibles, verde en el Norte, montañoso en el centro y desertico y surrealista en el Sur. Pais de gente humilde y hospitalaria, amantes del arte y la cultura en general.
Para bien opara mal la religion marca la vida de las personas, en ciertos aspectos bien es cierto que es muy radical, aunque en otros tambien puede que llegue a ser bonita.

Yo tuve suerte, me trataron bien, comi bien, me senti muy seguro y estuve muy a gusto, por tanto no puedo hablar mal de los marroquies por mas que la gente se empeñe en que lo haga.
Es una pena que en nuestro pais todavia haya gente tan ignorante y tan llena de prejuicios con los musulmanes. A raiz de este viaje he tenido ya varias conversaciones con gente que opina que los marroquies son todos unos radicales asesinos y que ese pais es tan peligroso como Irak o Afganistan, es para flipar en colores. Una chica amiga mia me llego incluso a acusar de que viajando a Marruecos fomentamos el machismo y la degradacion de la mujer ¿ ? es ovio que me quede a cuadros. Tambien he oido comentarios del tipo "a mi me pagan el viaje y la estancia y no voy ni harto de vino". Otra pregunta clasica de los mas ignorantes es ¿que comen alli?, se llevan un chasco al oir sobre la rica, variada y deliciosa comida marroqui, al parecer mucha gente piensa que comen mierda, insectos o arena por lo menos. Aunque lo mas fuerte lo escuche de labios de un buen amigo mio que al comentar el viaje se dedico a poner verdes a todos los moros acusandolos de asesinos, traicioneros, ladrones, indecentes y marranos, a lo que le conteste diciendole que eso es lo que a el le gustaria que fueran y que eso solo es una imagen que se ha creado en su imaginacion y poco tiene que ver con la realidad, para joderlo un poco añadi ademas que queramos o no tenemos todavia sangre mora en nuestras venas, a lo que me contesto que eso es imposible alegando que los arabes no se mezclaron con nosotros y que durante la ocupacion arabe en la peninsula, que fue de casi 800 años, estos no nos aportaron nada, ni al idioma, ni a la cultura, ni al comercio, ni a la agricultura, ni a la arquitectura, ni a nada de nada, esta claro que este tio en historia no era el primero de la clase. Resumiendo dire que la ignorancia es muy bonita en los niños pero en los mayores es deprimente.

Tristemente es cierto que el gobierno de Marruecos la caga bastante, pero la gente de a pie no tiene culpa y tambien hay que reconocer que hay ramas de la religion muy radicales y si que estamos de acuerdo en que hay terroristas asesinos, pero por suerte solo son un puñado de locos y nada tienen que ver con el resto del pueblo que es muy pacifico. Es un gran error generalizar, ademas el que este libre de pecado que tire la primera piedra. En España ni todos somos etarras, ni todos somos toreros.

Por mi parte recomiendo la visita a cualquiera. Si vais y no quereis seguir la principal maxima del viajero que es "donde vayas haz lo que veas" por lo menos respetad su cultura y ellos os respetaran a vosotros.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Marrakech y vuelta a España

En mi penultimo dia de estancia en Marruecos y ya despues de la interesante visita al magnifico palacio de la Bahia, en Marrakech, me sumerjo de cabeza en las tiendas, he de reconocer que para mi ir de compras en Marruecos es tremendamente agotador y estresante por culpa del regateo y por tanta cantidad de cosas a la venta. En Marrakech algunos comerciantes hablan un poco Español pero con la mayoria me tengo que entender con mi pesimo Ingles ya que de Frances no entiendo ni papa y de Arabe ni hablamos. El caso es que me fui apañando. En la zona de la medina donde me encuentro no abundan los turistas es clientela local y ni los precios ni los comerciantes son abusivos y no me fue muy dificil hacer los tratos, ademas confieso que lo pase bastante bien. Para empezar fui a una farmacia tradicional y compre las mismas cosas que encargue a Kalid (el tipo que pretendio engañarme el dia anterior), este intento cobrarme despues del regateo la friolera de 800 Dh y aqui todavia añadi mas cosas al lote y el total fueron 165 Dh, esta claro que el engaño era descarao. Compre tambien en diferentes puestos y tiendas varias cosas como babuchas, ropa en plan moro para toda la familia, dos bolsos de cuero, fosiles, bisuteria de todo tipo y unos adornos para la casa, en fin hice unas compras con todas las de la ley.






Rincon de los zocos





Ya liberado de las compras, regreso al hotel a dejar las bolsas y vuelvo de nuevo al barrio donde me encontraba. Tomo asiento en un pequeño restaurante de clientela local donde doy buena cuenta de mi plato favorito marroqui, la pastela o pastilla de pollo acompañada de una ensalada de olivas, un zumo de datil y un yogurt de postre, para mi fue todo un lujo. La agencia donde contrate hace unos dias la escapada al desierto esta en la misma calle asique me acerco a ver si por casualidad se encuentra Brahim, uno de los guias y un cachondo que no veas, aunque cansino como el solo, cuando llego alli no tengo suerte parece que el tio esta de viaje, me hubiese gustado poder saludarlo.

Por las zonas mas concurridas de cualquier ciudad importante de Marruecos aparece la figura de un personaje curioso, se trata de el aguador. El origen de los aguadores se pierde en la antiguedad, son unos tipos vertidos con una tunica roja hasta los pies y llenos de correajes de donde les cuelgan vasos de cobre, calzan enormes botas y llevan un estrafalario y llamativo sombrero en la cabeza, recuerda un poco las pintas los antiguos guerreros mongoles o algo asi. Su mision consiste en vender vasos de agua por la calle, la cual llevan en un gran pellejo de cabra colgando del hombro. La verdad es que hoy en dia a pesar de que todavia venden agua a los marroquies su fuente principal de ingresos son las propinas que les dan los turistas por fotografiarse con ellos.







Aguadores





Ya que estoy en el barrio de la kasba me acerco a los alrededores de la inmensa mezquita El-Mansur, dicha mezquita es una maravilla pero desgraciadamente no se puede visitar a menos que uno sea musulman. Por suerte hay un acceso a un jardin-cementerio al que se conoce en terminos turisticos como las Tumbas Saadianas y que si se puede visitar, dicho jardin forma parte de la mezquita, se accede por una pequeña puertecita que abrieron hace unos años para poder visitarlo. El conjunto esta formado por tres Kublas o mausoleos y un monton de lapidas repartidas por entre el jardin. La arquitectura de las Kublas es exquisita, con una base de columnas de marmol, estucos y madera de cedro supertrabajado. Hay que decir que los Saadianos eran dinastia de crueles guerreros, asesinos y saqueadores, por el contrario el jardin es todo un remanso de paz y fue todo un punto el visitarlo.

Paso el resto de la tarde de forma monotona, vagando por la medina, charlando un poco con los buscavidas y mirando los puestos.
Llegado a este punto voy a comentar por encima sobre el trafico rodado de Marrakech que es una autentica pasada. Para empezar y aunque hay semaforos en las calles grandes, la gente se los salta cuando les da la gana, conducen por cualquier parte sin respetar nada y los intermitentes ni existen, eso si, lo bueno que tienen es que van bastante despacio. Para los peatones cuando cae la tarde cruzar algunas de las calles anchas que rodean la plaza Jemaa-el-Fnaa es toda una odisea, hay que hacerlo en dos o tres fases por tanto te tienes que quedar parado en mitad de la calle entre los coches o lo que venga, es peligrosisimo porque no hay carriles y los coches van por donde hay hueco. En las calles igual circulan coches, bicis, motos o burros. En el caso de las motos circulan por todas partes incluida las estrechas calles de la medina, donde te has de apartar continuamente para que no te pillen, nadie usa casco y lo que es peor los espejos no los usan para ver quien viene por detras sino que los doblan y los llevan hacia el centro del manillar para verse ellos la cara mientras conducen, es de locos, para rizar el rizo mas de la mitad de las motos no llevan luz, a muchas de las motos les acoplan una especie de remolque donde llevan mercancias. En la medina es bastante comun los choques entre motos y tambien entre bicis y pequeños atropellos de peatones, yo presencie mas de uno, es curioso porque nadie se enfada, se saludan y se consuelan y ayudan el uno al otro, todo de forma pacifica.






Detalle de la entrada de una casa




Continuo mi paseo pensando en que mañana por la mañana regresare a España y ya tengo puesta la vista alli asique ya creo que poco va a suceder aqui que me sorprenda, pero aun asi me equivocaba.
Despues de descansar un poco en el hotel, me ducho y cuando estoy haciendo la mochila para el dia siguiente, escucho en el patio del hotel un alboroto considerable salgo de la habitacion y alli estaban los amigos de Cantabria, Diego el venezolano y otro amigo de Brasil que se les habia unido, vaya sorpresa agradable, los tios habian seguido mi consejo y habian venido a este hotel, ellos sabian que yo estaba aqui y me estaban buscando. Joder que alegria, se acomodan los cuatro en una habitacion familiar. La primera faena es fumar un poco de hachis para celebrar este encuentro. Me cuentan que de Fez fueron a Meknes pero no les gusto y decidieron bajar a Marrakech en tren, aunque hicieron una visita a la antigua ciudad romana de Volubilis, todavia van a estar una semana mas en Marruecos y no tienen claro a donde tiraran despues de Marrakech.







Puesto de sombreros de aguador





Como no conocen Marrakech les explico un poco los puntos turisticos que he visitado, la forma de ir al desierto, los restaurantes donde no te sablean y donde hacer algunas compras sin que te tanguen demasiado. Vienen agobiados del tren donde tuvieron un pequeño altercado con el revisor por fumar hachis. Los llevo a cenar a los chiringuitos de la plaza, donde ademas se quedan flipaos con la animacion del lugar y es que es imposible no contagiarse del ambiente. Pedimos una sopa y un asado variado y abundante para todos, con chuletas de cordero, salchichas de ternera, los famosos pinchos y unas minihamburguesas marroquies, los asados siempre triunfan, la carne suele ser muy buena y gracias a las especias esta toma un sabor exotico y delicioso, eso si de cerdo na de na, no veas como se echan de menos unos buenos chorizos o unas longanizas a la brasa, para nosotros el cerdo es un amigo fiel e inseparable pero los moros no lo pueden ni ver, la razon es muy sencilla, por supuesto tiene que ver con la religion. El Coran lo prohibe totalmente por que los musulmanes no deben de comer la carne de ningun animal que sea carnivoro y el cerdo lo es, ademas de eso todavia hay otra razon mas importante y es que el cerdo come mierda y le encanta revolcarse en ella y si a eso le sumamos el dicho de lo que se come se cria no hace falta añadir mas. Ya casi al final de la cena se nos une un chileno bastante fantasma y pedante, nos piramos y lo dejamos hablando con el brasileño. Unos minutos despues el brasileño nos alcanza y me comenta que el chileno se llamaba Conrado, vaya tela que casualidad de llamarse como yo, un nombre nada corriente. Regresamos al hotel y subimos a la terraza, nos sentamos alrededor de una mesa bajo un mar de estrellas rodeados de azoteas y mezquitas y con una vista privilegiada de la plaza, se nos une al corrillo uno de los encargados del hotel y unos amigos suyos, todo el mundo saca hachis y charlamos y fumamos, fue un momento muy agradable y relajado. Los marroquies se fueron y nosotros reflexionamos sobre Marruecos, en como podemos estar tan cerca de España sin embargo con la sensacion de que estamos en la otra parte del mundo por lo menos, es increible como puede haber tanta diferencia cultural y social estando tan cerca. Todos nos hemos acostumbrado al rollo marroqui, a no haber horarios, a pensar en Dirhams, a medir las distancias en tiempo segun con el vehiculo que vayas, a funcionar con el sol, a los problemas y leyes del pais, al te a la menta, a las mujeres tapadas y al machismo en general, a no beber alcohol, a hablar calmadamente, a dar limosna, en fin a estar en otro mundo que nada tiene que ver con España. Tengo ganas de volver a España por ver a la familia, pero solo pensar en la vuelta a la rutina y a las prisas se me hace cuesta arriba. Me siento cansado y creo que he fumado demasiado, me despido de los amigos y prometo ir a su habitacion antes de marchar al aeropuerto.







Ambiente mañanero en la plaza





Por la mañana pego la oreja en la habitacion de los amigos pero no oigo ningun ruido, decido no molestarlos y marcharme al aeropuerto, me da un poco de pena pero al fin y al cabo ya nos despedimos anoche.
El servicio de transporte para ir al aeropuerto de Marrakech es immejorable, hay un autobus que pasa cada veinte minutos por la plaza Jema-el-Fnaa y hace el trayecto al aeropuerto durante todo el dia y solo cuesta 10 Dh (no llega al euro). Mi avion sale a las 11 h con destino a Madrid, pero cuando estoy en la parada me da por sacar el billete del vuelo para asegurarme totalmente, para mi sorpresa estaba equivocado el vuelo es a las 13 h. Son las 9 y algo de la mañana asique regreso de nuevo al hotel. El unico que se habia levantado era Diego el venezolano, me cuenta que se les hizo un poco tarde anoche y que los demas es posible que se levanten tarde. Le acompaño al cafe France a desayunar y charlamos un poco, Diego es un buen tio, me cae bien, vive en Suiza desde hace años, al igual que yo es casado, la conversacion gira principalmente sobre su vida en Suiza.






En la terraza del hotel Mimosa






Nos despedimos y ahora si cojo el bus al aeropuerto. Mientras estoy esperando la facturacion aparecen de repente dos montañeros y Hassan el guia de montaña que nos acompaño al desierto y al cual le cogi esos dias bastante aprecio. Los dos nos abrazamos y me cuenta que los montañeros son catalanes a los que a acompañado a subir al famoso Tubkan, el pico mas alto del norte de Africa situado en el Alto Atlas marroqui. Hassan es cojonudo, aprovecho para regalarle mi mapa Michelin de Marruecos, este mapa es muy bueno y detallado, pero es ilegal en Marruecos por que las guias y mapas Michelin no contemplan las provincias del Sahara como territorio marroqui sino como estado independiente. Hassan se alegra mucho del regalo, para un guia como el ese mapa es algo muy valioso y muy util.

Ya sin mas solo me queda subir al avion, aterrizar en Madrid hora y media despues y visitar a mi amigo Kokichi el japones, con el que comparti por fin varias cervezas y un buen codillo de cerdo en el bar de Antonio, cercano a la Gran Via.







Aeropuerto de Marrakech

viernes, 12 de noviembre de 2010

Adios a Fes y regreso a Marrakech

Siempre madrugo bastante pero hoy todavia me levanto mas pronto concretamente esta amaneciendo. Sin adentrarme mucho doy un ultimo paseito mochila al hombro por la increible e imposible medina de Fez. Es una gozada por que las callejuelas estan practicamente desiertas y las pocas personas que pasan no tienen ganas de agobiar a nadie tan pronto. Salgo del laberinto y cojo un taxi a la estacion de tren. Como sigue siendo un poco pronto aprovecho para desayunar. Lo hago en un bareto cercano a la estacion, me gusta mucho desayunar en este tipo de bareto, te pides un te a la menta y un buen trozo de una masa con harina a la que añaden mermelada, esta delicioso y te llena un monton, ademas siempre hay algun marroqui sorprendido que te pregunta de donde eres y con el que siempre hablas un poco.






7.00 Am. La placita que sirve de entrada a la medina de Fes, a la derecha el hotel Cascade, donde me aloje.




El tren parte a las nueve en punto, totalmente puntual. Yo tengo billete en primera aunque primera en Marruecos es como segunda en España. Los asientos estan numerados y no hay nadie en mi compartimento. Media hora despues hacemos una paradita y una mujer de unos treinta y pocos años y muy guapa se sienta enfrente mio, lleva un vestido negro que le cubre desde la cabeza a los tobillos, solo se le ven los ojos, nariz y boca. La saludo en Arabe y me contesta timidamente y muy bajito, creo que va a ser casi imposible la comunicacion, tiene pinta de estar casada y seguro que no intentara hablar conmigo ni de coña. A los diez minutos de viaje la tia levanta los reposabrazos, se descalza y se acuesta sobre los tres asientos, saca una mantita del bolso y se cubre la cara con ella, tumbada como estaba todavia se estira la saya para que no se le vean los tobillos. La verdad es que la tronca ha tenido buena idea y hago lo mismo que ella en los asientos de enfrente. Me dormi durante un rato, hasta que entraron al compartimento dos nuevos pasajeros, ambos rondaran los cuarenta y tantos, tienen pinta de ser amigos, pero aparentemente uno es todo lo contrario del otro. Uno de ellos viste un traje muy elegante, va cargado de joyas, es regordete y con bigotito, usa un perfume muy fuerte, es muy serio y habla muy calmadamente, tiene pinta de ser un rico empresario o algo asi, por el contrario el otro lleva chandal, es bastante oscuro de piel, tiene cara de chiste, no para de hablar y de reirse, yo creo que se ha fumao un castaño antes de subir al tren, tiene pinta de marrano, lo primero que hizo fue tumbarse, quitarse las zapatillas y dejar un cante por soleares en el compartimento que no veas, menos mal que con el superperfume del otro la cosa se calmaba.
Poco a poco pasaron las horas y llegamos a Marrakech, increiblemente y pese a que estamos en Marruecos el tren llega puntual, nada mas que siete horitas metido en el compartimento, por mi parte doy un diez en todo a las lineas lineas ferroviarias marroquies.





Hay que imaginarsela



Cuando me apee del tren y pise de nuevo Marrakech me senti feliz y contento, fue como si hubiese llegado a casa, aunque en cierto modo es asi ya que Marrakech fue mi base de operaciones. Agarro un petit-taxi y voy de cabeza a la plaza Jemaa-el-Fna. Mientras iba en el tren habia pensado buscar otro hotel diferente, no porque en el Mimosa estuviese a disgusto, todo lo contrario, sino por cambiar y probar otras cosas, asique entro en el hotel Ali, el sitio es de bastante mas categoria que el Mimosa, situado en la misma plaza, estaba totalmente completo, cerca de este hay otro mas e igualmente esta lleno, pero el gerente me indica otro hotel cercano, esta situado en una de las calles del laberinto de la medina, en esa misma calle hay tres hoteles mas, no me gusta mucho el lugar, de todos modos entro y si que tienen una habitacion libre para mi, pero cuando me la enseñan no me gusta mucho y prefiero volver al Mimosa. Cuando llego alli el encargado me recibe con un abrazo, la verdad es que solo por eso ya valio la pena regresar.





Mezquita en la ciudad nueva de Fes, cerca de la estacion de tren.






Me acomodo y salgo para la calle con intencion de hacer unas compras en la farmacia-herbolario de Kalid, un tipo al que conoci dias antes y con el que inicie una pequeña amistad, a pesar de que he visitado algun herbolario mas, me gustaria hacerle las compras a el. El tipo se alegra de verme y nos sentamos a conversar un poco. Luego de relatarle un poco los lugares en los que estuve, le digo las cosas que me gustaria que me preparase, que es lo siguiente: unos doscientos gramos de ginseng, un preparado generoso de hierbas mezcladas para el estres y la ansiedad, dos piedras perfumadas de ambar, algunas especias, aceite para masaje, perfume natural de mujer, jabon de argan y una buena bolsa de te, el tio lo prepara todo y me suelta que le debo 1150 Dh (un poco mas de cien eu) me quedo a cuadros, de repente tengo la sensacion de que Kalid me esta tangando descaradamente, le digo que no puede ser ya que todo eso lo he visto por ahi mucho mas barato, empieza a soltar el rollo de que seguro que no son productos autenticos como los suyos y todo eso, despues del regateo el precio se queda en 800 Dh, sigue siendo carisimo, para quedar bien le digo que no llevo suficiente dinero y que mañana volvere con todo el importe, me pide 100 Dh a cuenta pero no le doy ni un duro y le digo que no se preocupe que pasare a lo largo del dia. Salgo pitando por la puerta con intencion de no volver por alli ni de broma y asegurandome que nadie me sigue, por que en un momento dado este tio se presenta en el hotel con la compra. Una vez mas se cumple el dicho de la avaricia rompe el saco, Kalid metio la pata al intentar tangarme, podia haberme cobrado un poco mas de lo normal y no hubiera pasado nada, pero no seis o siete veces mas, el engaño era demasiado evidente y el fue el que perdio la jugada.





Pieles en el zoco de Marrakech






Apetece un monton tomar una cervecita pero ya tengo aceptado completamente que no hay, la verdad es que cuesta imaginar un mundo sin alcohol, pero he de confesar que sin alcohol se funciona de maravilla. El motivo principal de que los musulmanes no beban nada de alcohol no es porque este prohibido por que en realidad no lo esta, lo que pasa es que no venden por que la gente no lo bebe y ademas porque esta mal visto. La cosa tiene que ver un poco con la religion aunque no totalmente de echo ya relate que en El-Jadida estuve tomando birra tranquilamente en un bar, al igual que el resto de clientes. Tuve una gran conversacion con un comerciante que me explico que la religion musulmana es muy preventiva para evitar problemas y el alcohol es la causa de muchos. Este hombre me contaba cargado de razon que el alcohol no tiene ningun beneficio para el cuerpo y ademas degrada al la persona. Cuando uno bebe deja de ser el mismo, te invade una falsa alegria y uno hace cosas que nunca haria sin haber ingerido alcohol, uno se cree mas fuerte y seguro, a veces aumentas la chuleria y llegas a las peleas e incluso puedes llegar a matar a otra persona. Por eso para evitar problemas lo mejor es no beber ni una gota me decia ese hombre. Yo pienso que no hay que ser tan radical pero tambien reconozco que siempre se quiere mas y al final uno la caga. De momento un saco cemento, es lo que hay.





Rincon de la plaza Jemaa-el-Fnaa






Doy un pequeño rodeo antes de ir a cenar y despues de hacerlo me mezclo en la multitud y el ajetreo maravilloso de la plaza Jemaa-el-Fna. La plaza me apasiona, es otro mundo. Como cada noche el lugar se llena de artistas de todo tipo y de un publico deseoso de disfrutar del espectaculo. A estas horas la plaza esta en pleno apogeo, los chiringuitos de comida estan a parir de gente, los musicos es el plato fuerte del gran espectaculo, hacen su particular actuacion rodeados de gente dando palmas y cantando, se esta preparando una pelea de boxeo y la gente hace sus apuestas, una pitonisa ofrece leerte el futuro en su bola de cristal al lado de una echadora de cartas, acrobatas y comicos hacen su numero muy cerca de un tio que ha montado un paripe de pesca de botellas de fanta y cocacola, tambien las tatuadoras de henna ofrecen sus servicios y hay vendedores ambulantes de te y de cigarrillos sueltos, hay tambien vendedores clandestinos de hachis y tabaco, otro tipo ha montado un juego de bolos, un contorsionista se hace un nudo asi mismo y un tio en calzoncillos que da volteretas y que no para de vocear tiene a un publico intrigado alrededor suyo, en fin hay de todo, realmente es un autentico circo al aire libre, donde se disfruta en armonia, aunque como es natural hay que estar al loro con los chorizos y buscavidas.






Pesca de cocacolas en la plaza Jemaa-el-Fnaa





Ya en el hotel, subo a la terraza y miro la plaza desde ella, aprovecho el momento para fumarme la ultima china de hachis que me queda y no puedo evitar echar de menos a los amigos de Cantabria y a Diego el venezolano. Mañana aprovechare el dia para hacer las compras, sera mi ultimo dia completo en Marruecos y pasado mañana cojere el vuelo a Madrid.

Por la mañana salgo a la calle con intencion de visitar la parte sur de la medina, en el barrio de la Kasba, mi objetivo es visitar algunos de los puntos turisticos que todavia me quedan por ver, ademas hare en esa zona las compras de regalos para la familia y todo eso. Me adentro en las callejuelas observo otro ambiente diferente que en la parte de los zocos, aqui el ambiente es mas marroqui, es un mercado interminable donde puedes encontrar cualquier cosa, apenas hay turistas y la mayoria de los puestos estan orientados para el consumo local por lo que todo es bastante mas barato y los comerciantes no son tan descaraos como en la parte de la medina donde abundan los turistas. Hablo con algunos comerciantes para tantear precios y les prometo volver a sus tiendas despues de visitar el palacio de la Bahia, cosa que esta vez si pensaba hacer.




Zocos de Marrakech




El palacio de la bahia es otro de los lugares que uno no debe de perderse en su visita a Marrakech, esta formado por un conjunto de casas que el visir Ba Amhmed fue adquiriendo poco a poco y que convirtio en un palacio. Fue construido a principios del siglo pasado. El conjunto es una obra maestra del arte marroqui, amplias habitaciones y patios floridos ocupan una superficie de 8 ha. En su inmenso patio central se celebraban fiestas que duraban varios dias y a las que asistian altos cargos del mundo arabe y tambien de Europa y en donde es de suponer que no faltaba de nada.





Patio del palacio Bahia

domingo, 7 de noviembre de 2010

Bhaiel y Fes

Despues de pasear y conocer un poco la medina de Sefru me siento a comer en la pequeña terraza de un restaurante detras de la Gran mezquita, es una placita muy acogedora donde hay varios restaurantes, en todos asan carne, pinchos y embutidos de ternera y cordero, la putada es que las barbacoas estan en la calle y hay un humo que no veas, asique no tengo mas remedio que pasar dentro. Por supuesto me pego un buen plato de un mix de carne asada con una cocacola y un yogurt (40 Dh con la propina). El camarero habla Español a la perfecion tiene pinta de cubano, es muy simpatico y hablador, vivio un tiempo en Barcelona y acabo hasta el gorro de los catalanes, no le quedaron ganas ni de probar en otra ciudad, asique regreso a Marruecos. Me cuenta sobre un pequeño pueblo cercano a Sefru, se llama Bhaiel, parece ser que es un sitio curioso, le llaman el pueblo troglodita, porque las casas son cuevas excavadas en la roca, no es algo sorprendente, en España abundan los sitios asi.






Calle de la medina de Sefru




Despues de pegar una buena comida lo mejor es estirar un poco las piernas. Nada mas salir del bar se me pega un buscavidas muy curioso, se hace llamar "Jimbo, el ultimo jipi de Marruecos". El tipo tiene unos 50 años, anda cojo de un pie, tiene problemas en un ojo y lleva mierda encima del año que pidas, se me ofrece como guia, no habla Español pero nos vamos entendiendo en Ingles. Intento quitarmelo de encima pero no hay manera. Me cuenta sobre los jipis de los 70, de cuando Marruecos se puso de moda entre los diversos artistas del movimiento y gente como Jimi Hendrix o Cat Stevens buscaban refugio e inspiracion en este pais. La verdad es que el nota estaba puesto en el tema, en un momento me nombro los musicos, pintores y gurus indios de la epoca. Me cuenta tambien que su sueño es viajar e instalarse en la India, donde segun el, viven muchos de sus viejos amigos. Empiezo a aburrirme del jipi, ademas lleva una peste encima que no veas, asique le doy 15 Dh y le digo que he de tomar un taxi a Bhaiel, el tio es tan cansino que hasta me quiere acompañar, casi tengo que salir corriendo para quitarmelo de encima y esque en verdad debo de ser el unico turista de Sefru y encima le he echo caso durante un rato.






Entrada a Bhaiel




Tomo un Grand-taxi a Bhaiel, por cierto es en el primero que monto, tiene una tarifa de 5 Dh hasta Bhaiel, es un enorme y viejo Mercedes que tiene cabida para seis pasajeros y el conductor, tres delante y cuatro detras, el taxi no sale hasta que no esta completo, me siento delante aprisionado entre el conductor y otro pasajero.
El viaje es cortisimo y cuando llegamos a Bhaiel me quedo flipado con el lugar. El pueblo esta construido en la ladera de la montaña y tambien tiene una parte baja con las casas pegadas al rio. Bhaiel esta anclado en el pasado y no solo por el echo de que las casas sean antiguas, no haya coches y no se oiga ni un ruido, sino porque la forma de vida de sus habitantes es como hace unos cien años o algo asi. Imagino que viviran exclusivamente del ganado y de la huerta. Las calles son muy estrechas y empinadas, algunas son escaleras. En la parte baja del pueblo esta el rio, al lado hay un lavadero donde un monton de mujeres estan lavando la ropa. Por supuesto todos los hombres usan chilaba y turbante y las mujeres van tapadas. La gente me observa extrañada de que un extranjero se haya dejado caer por aqui y a la que me doy cuenta llevo detras de mi a un monton de chiquillos, que me miran, cuchichean y se rien.





Vista de Bhaiel





Me pierdo entre las callejuelas seguido de varios chiquillos y observo bastantes corrillos de mujeres sentadas en el suelo al sol, estan haciendo unas borlitas con hilos, son como unas pequeñas pelotas de colores, que pienso que serviran para adornar algun traje. Las hay por cualquier rincon y todas estan haciendo la misma faena. Cuando paso por su lado dejan de hablar y se tapan, responden a mi saludo y cuando me alejo empiezan a murmurar, seguro que para algunas es nuevo que un extranjero pase por delante de su casa. Disimuladamente las capturo en fotografia, si se dan cuenta la bronca seria despampanante. En la parte baja hay una placita donde hay algunos hombres sentados tambien al sol, nadie me dice nada, todo es muy relajante, como ya he dicho no hay coches ni siquiera motos, de vez en cuando pasa un carro tirado por un mulo o alguien mas osado montando bicicleta.






Mujeres cosiendo al sol





Personalmente no he visto nunca gente, podiamos decir, tan primitiva, esta claro que el nombre de pueblo troglodita no es solo por el hecho de que muchas de las casas esten excavadas en la roca.
Decido volver a Fez y me encamino a la salida del pueblo a la parada de los taxis, de camino tomo un te en un bar, uno de los clientes habla Español y me ofrece visitar una de las casas cuevas, ya he decidido irme asique rechazo su invitacion y cojo un taxi a Fez.
Me monto detras en compañia de tres chicas jovenes, llevan la cara descubierta aunque cubren su pelo con un pañuelo, usan unas tunicas muy elaboradas y con unos colores naturales muy bonitos. Se rien mucho y hablan en Arabe con el conductor y con los otros pasajeros, seguro que hay algo en mi que les hace gracia, me siento impotente de no poder participar en la juerga.





Lavadero de Bhaiel





El taxi me deja en la ciudad nueva frente al unico Macdonals que hay en Fez, la verdad es queda bastante surrealista, a pesar de que es bastante grande, esta casi vacio, cosa que por cierto me alegra, no soporto este tipo de restaurantes de comida basura que los americanos nos meten a rosca. Aprovecho y doy una vuelta por la parte moderna y por mas que me empeño no le encuentro ningun atractivo asique cojo un taxi y me voy a la medina, por cierto los petit- taxis en Fez o taxis urbanos son de color rojo mientras que en Marrakech son marron clarito. Me sumerjo de nuevo en las callejuelas y cuando llevo solamente una hora dentro siento la necesidad de salir, esta medina puede conmigo, me siento como encerrado y si le sumas el agobio continuo de los buscavidascazaturistas la cosa se vuelve demasiado estresante para mi. Salgo por una de las puestas situadas justamente al lado contrario de donde esta mi hotel.

Me siento en una terraza a tomar un te y pienso entonces en Nabil que debera estar esperandome en un cafe cercano a mi hotel, la verdad es que me da igual verlo que no y ademas estoy bastante alejado del sitio. Con mucho trabajo consigo parar un taxi que me deja muy cerca de la puerta verde.
Ya en el hotel encuentro en la terracita del bareto a los amigos de Santander y al venezolano. Se alegran mucho de verme y yo de verlos a ellos tambien. Los tios estan dando buena cuenta de unos canutazos, fumo un poco y enseguida me dan un chinon para que fabrique otro, rechazo su invitacion porque voy de cabeza a las duchas. Los tipos van a cojer un taxi para cenar en la ciudad nueva, me ofrecen ir con ellos pero prefiero quedarme, hoy me quiero dar un homenaje en el restaurante que hay debajo del hotel, es un poco caro (a nivel Marruecos) pero ya he regateao un poco el precio con el portero, les digo que si me acompañan pero parece que no les mola la idea y quedamos en vernos despues.






Con el portero del restaurante




Antes de entrar a cenar, me siento un rato en la miniterraza del restaurante con el portero y con uno de los encargados del hotel. El portero es la caña, un cachondo mental, tiene alrededor de 60 años, lleva una chilaba bastante elegante y un gorrito rojo, no tiene otra obsesion mas que le hable de las chicas de España. El encargado del hotel me ofrece hachis, le digo que no quiero ya que aun me queda un trozo del que me dio Nabil, aun asi el tio me regala un poco para que lo pruebe.
El restaurante es un lujazo, arabe total, digno de un sultan, la decoracion es exquisita, paredes labradas en yeso, farolitos, almohadones, media luz, musiquita, en fin muy bonito y muy limpio, se nota que esta montado para turistas , aqui en Marruecos es un sitio caro, pero en España el precio seria como en un restaurante normal, con lo acostumbrados que estamos a que nos atraquen continuamente en los bares. En estos momentos solo hay dos mesas ocupadas por unos clientes franceses.
La carta incluye un menu con varios platos, pero me decanto por una ensaladita de tomate y de varios tipos de olivas y una pastela o pastilla de pollo. La pastela es el plato que mas me gusta de los que he probado en Marruecos, ya hable de el anteriormente, se trata de un pastel de carne, pollo o marisco, con una masa muy crujiente y de un sabor dulce y salado, realmente la que me sirvieron aqui era enorme y estaba deliciosa, acerte de pleno con mi decision. Para postre el camarero me recomienda una copa de chocolate a la naranja con datiles ¡para chuparse los dedos, oiga!, la cena me salio por 130 Dh con la propina (unos 11 Eu).





Rincones de la inmensa medina de Fez




De nuevo en el hotel, me acomodo en el balconcito que da a la calle y me hago un petardo, me siento como un general. A los diez minutos aparecen los cantabros y el venezolano, vienen un poco mosqueados porque han tenido una pequeña bronca con el taxista que los ha traido. Sacan la artilleria y rulan mas canutos, en un momento todo son risas y buen rollo, realmente son unos chavales estupendos y muy compartidores. Mientras estabamos en el balconcito, pudimos ver en el tejado de enfrente como aparece un abuelo de mas de 70 años armado de una paleta y una caldereta de cemento, el tio se pone a arreglar una pared haciendo equilibrio en el tejado y en plena noche, todos nos reimos con la escena, pero a la vez tambien estabamos preocupados por si se caia el abuelo.
Los cantabros y Diego el venezolano salen mañana para Meknes donde estaran dos dias y para despues no tienen nada planeado, de todos modos les indico la situacion del hotel Mimosa, por si deciden pasar por Marrakech. Despues de un buen rato nos despedimos y nos vamos a dormir, me da un poco de pena tener que separarme de ellos, son muy divertidos y muy buenos chavales, si no tuviese comprado el billete de tren para mañana a Marrakech es probable que me quedara en Meknes un dia con ellos, pero bueno otra vez sera.




Andamios de la restauracion de la medina.

martes, 12 de octubre de 2010

Fez y Sefru

Continuo en la cooperativa de comerciantes del padre de Nabil. Despues ver varias salas de la macrotiendacooperativa y tomar un refresco Nabil me presenta a un tipo con la cabeza rapada, gordete y con chilaba, habla Español bastante bien e intenta hacerse el gracioso conmigo, es un poco rollero, realmente no me gusta mucho. El tipo esta empeñado en que tengo que ver sus espectaculares alfombras le digo claramente que no tengo intencion de comprar nada y mucho menos una alfombra, pero el tipo esta empeñado en que las vea para que yo haga buena publicidad de su tienda y en general de toda la cooperativa.
Pasamos a una gran estancia, repleta de de preciosas y enormes alfombras que cubren techos, paredes y suelo, ademas hay pilas y pilas de mas alfombras perfectamente plegadas o enrolladas. Me descalzo para entrar, en el interior hay dos tipos mas y tambien un negro que parece ser el criado del calvo rollero, este no para de hacerme la pelota y decir gracias. Noto que Nabil se queda fuera, el calvo empieza a mostrame alfombras con ayuda de sus machacas y a explicarme sobre los tejidos con los que estan fabricadas y los dibujos que tienen, mientras yo me siento en el suelo sobre unos mullidos cojines y hago fotografias. La verdad esque las alfombras son una pasada, de un colorido natural excepcional y de una calidad impresionante pero que a mi en estos momentos me dan exactamente igual. Poco a poco el calvo empieza a intentar venderme la moto preguntandome como es el salon de mi casa y cosas asi, le insisto en que no quiero comprar pero el sigue con su rollo.







Sala de las alfombras, en la cooperativa






Despues de unos diez minutos empiezo a sentirme incomodo con esta situacion, todo este montaje empieza a olerme a encerrona, asique me pongo de pie y voy hacia la puerta donde tengo mis botas. El calvo rollero empieza entonces a ponerse chungo, estaba claro que estaba fingiendo y que el tio era mas falso que un coche de madera. Se interpone bloqueando la puerta y me dice que tengo que comprar una alfombra por cojones ya que he de pagar un precio por la exibicion y las explicaciones, le contesto diciendo que no quiero una alfombra suya ni regalada. El tio empieza a cabrearse y me dice que tengo que pagar por las fotos que he hecho, ademas le susurra algo en Arabe al negro, yo empiezo a ponerme nervioso ya que si el negro y el calvo van a por mi no tengo nada que hacer ni de coña, salir corriendo no es buena idea ya que el edificio es un laberinto y no tengo ni idea por donde se sale. Instintivamente me envalentono y le digo subiendo bastante el tono de voz que me deje salir, el tio no de muy buena gana se retira y empieza a hablarme en Arabe bastante enfadado, seguramente me puso verde. En ese momento aparece Nabil preguntandome que si podemos irnos. Ya en la calle me pregunta como si no hubiera pasado nada que si me gustaron las alfombras, le contesto que si pero que no me ha gustado la encerrona, el le quita importancia diciendo que ellos son comerciantes y lo que quieren es vender, aunque reconoce que el calvo ha sido un poco brusco.
Nabil me saco del barrio judio y me dejo donde podia orientarme, me sugiere que mañana podia venir a la casa de su familia a invitarme a comer y a conocer a sus padres y hermanos, no pude aceptar por que quiero salir de Fez y visitar los alrededores. De todos modos Nabil estara esperandome sobre las 8 de la tarde en un cafe a unos metros de mi hotel.






Nabil en uno de los pasillos de la Mellah o barrio judio





La verdad es que Fez me agobia un poco, sobre todo la enorme medina, necesito salir al campo, en esta ciudad me siento como encerrado. Regreso al hotel y despues de descansar un poco en mi habitacion salgo al bar terraza y me percato que los tres guiris a los que vi ayer fumando hachis en el balconcito que da a la plaza, siguen alli y continuan fumando. Me doy cuenta entonces para mi sorpresa que no son guiris, sino españoles, rapidamente comenzamos a hablar y conectamos enseguida ya que los tres son muy majos. Dos de ellos son de Santander sus nombres son Antonio y Pablo vienen de Chauen donde se aprovisionaron de costo. Al igual que yo estan recorriendo el pais, pero de Norte a Sur. El tercero es venezolano, pero reside en Suiza desde hace muchos años, se llama Diego y a conocido a los cantabros durante el viaje. El plan de ellos es pasar dos noches en Fez, seguir el viaje, pasar otros dos dias en la ciudad imperial de Meknes y visitar la antigua ciudad romana de Volubilis. Pasamos un buen rato hablando, tomando un te y fumando un poco, se nos une uno de los que trabajan en el hotel, concretamente el tipo que me recibio a mi y al que encontraba un gran parecido con mi cuñado. El tio ha estudiado Español en el instituto Cervantes, es muy culto y un enamorado de España, la conversacion gira en la historia de Fez, fundada por los musulmanes andaluces que se instalaron aqui tras su expulsion de España, no solo fundaron Fez sino el resto de ciudades imperiales como Marrakech o Meknes.






Trajes fashion de mujer, en una tienda de la medina







Los currantes del hotel son la leche, todos son hombres, hay un mogollon aunque en realidad no se sabe si todos son currantes o amigos de los currantes, en la mini recepcion siempre hay tres o cuatro elementos viendo la tele y fumando en arguila, en el bar terraza hay otros tantos, luego estan los del restaurante de abajo que tambien estan por el hotel, tambien hay un tio que siempre esta acurrucado en una silla en el rellano del primer piso, no habla y si le saludas tampoco te contesta, tiene pinta de que le faltan varios veranos. En general los currantes son buenisimos, siempre estan de cachondeo, son muy simpaticos y te informan sobre cualquier cosa. Tienen montada la mezquita de campaña en el pedazo de rellano enfrente de mi habitacion, a la hora de los rezos estan rezando y por la noche algunos duermen sobre unas alfombras ahi mismo en el suelo.
Los cantabros y el venezolano se van a la calle a cenar yo tambien salgo pero llevo otro camino, voy a una pequeña estacion de autobuses situada fuera de las murallas de la medina, donde quiero controlar los horarios del bus hacia Sefru, una pequeña ciudad con mucha historia cercana a Fez, mi intencion es salir temprano y regresar a Fez por la tarde. De camino a la estacion compro en un puesto un bocadillo de carne de cordero repleta de especias y un zumo de datil de medio litro por lo menos. He de decir que los batidos y los jugos de frutas son deliciosos y abundantes, los venden en paraetas por la calle, aunque tambien hay como unas pequeñas pastelerias-heladerias donde puedes tomar postres y los jugos y batidos, la lista de sabores es generosa va desde un zumo de naranja hasta uno de avena, pasando por datil, mango, piña, platano, etc.
Ya con las pilas puestas salgo de la medina por la puerta Bab Mahrouk, la estacion esta alli mismo pegada a la carretera que circunvala la medina. Mi autobus sale a las 8 de la mañana y el billete se compra en el mismo bus. Justo al lado y en la ladera de una pequeña montaña diviso un enorme cementerio, es curiosisimo porque todas las tumbas son iguales, con unas lapidas blancas y una pequeña cabecera tambien de piedra blanca donde imagino que estara el nombre del difunto, lo llamativo es que todas las tumbas estan orientadas hacia el mismo lugar, esta claro que es hacia La Meca, donde segun dicen descansa el profeta.







Cementerio musulman





A la mañana siguiente salgo pitando a la mini estacion de autobuses y agarro el bus a Sefru por los pelos, el viaje es muy corto, la pequeña ciudad esta tan solo a unos 30 Km de Fez.
Desde la ventanilla observo las grandes pancartas con la foto del rey Mohamed VI, la verdad es que te la foto del rey te la encuentras en todas partes, en las calles, comercios, estaciones, restaurantes, vamos que el tio esta presente en cualquier lugar, ademas esta fotografiado en cualquier situacion de su vida cotidiana, vestido de militar, montando a caballo, subido a un tanque, hablando con su mujer, haciendo deporte, en camello con chilaba y turbante etc.






Foto del rey Mohamed VI



Hace un dia soleado, ideal para pasarlo en el campo. El autobus nos deja en una explanada donde aparcan tambien los Grand-taxis que parten hacia Fez y a otros destinos cercanos.
La tradicion cuenta que Sefru vio la luz antes que Fez, en la antiguedad sirvio de refugio a muchos grupos de hombres que intentaban conservar su libertad de culto y opinion, como fueron los judios cuya historia esta muy ligada a la ciudad como lo demuestra el antiguo barrio del Mellah. Como todas las ciudades marroquies esta formada por una ciudad moderna, aunque en este caso la ciudad moderna tambien es antigua, y la medina, rodeada de murallas y flanqueada en su entrada por cuatro torres magistrales.






Calles de la medina de Sefru





Desde donde estoy diviso la medina a un lado en la parte baja y la ciudad nueva al otro lado, aunque estoy con muchas ganas de entrar a la medina, prefiero dar un paseo por el campo, ya que todo esta rodeado de naturaleza y no tiene nada que ver con los paisajes deserticos del sur, sino que todo es un verdadero vergel. Un señor me sugiere que puedo visitar una cascada que hay a unos tres Km de aqui, me dice que el camino esta indicado y es dificil perderse. Voy para alla y disfruto como nunca del campo, fue un paseo mañanero de lo mas relajante y placentero, todo el camino discurre a lo largo del rio por una pequeña garganta repleta de arboles y de paredes de roca, realmente la cascada fue lo de menos, tan solo se reduce a un salto de agua de unos 15 m de altura que surge de entre las rocas, rodeada de vegetacion en un entorno bastante bien acondicionado, de todos modos una vez mas se demuestra que el camino es siempre lo mas importante, no el destino final.





Medina de Sefru





Ya de nuevo en Sefru, ahora si voy de cabeza a la medina, hay una gran actividad, no es el ajetreo de Marrakech, ni el agobio Fez, es un rollo mucho mas tranquilo, ademas la medina tiene algunas calles anchas, placitas con arboles y hasta un rio que la atraviesa, el Uadi Aggay. De las medinas que he visto hasta ahora es la que mas me gusta, eso si, bastante descuidada en cuanto a limpieza, como es habitual. Se nota que la gente es mas sana y sencilla que en las grandes ciudades, los comerciantes no agobian para nada dandote la paliza y son simpaticos y amables, ademas de momento no se me ha pegado ningun buscavidas-cazaturistas.
Mi primera faena fue entrar a una barberia y afeitarme, he de reconocer que me gusta mucho hacerlo, la barberia es un punto de encuentro y siempre hay gente conversando, como no es habitual que un turista pase a afeitarse y menos en una pequeña ciudad del campo los clientes se sorprenden, pero en seguida me tratan como un igual y mucho mas siendo español, hay dos personas esperando pero me dejan pasar a mi primero. Bien aseado, me aventuro por las callecitas de la medina, es una verdadera gozada ya que esto es el Marruecos autentico, totalmente libre de visitantes, un lugar evitado por las turoperadoras debido a que Sefru esta muy cerca de la todopoderosa ciudad de Fez. Me dejo llevar y me sumerjo sin rumbo por las calles de la medina. Mientras paseo me siento muy bien y totalmente inmerso en la vida cotidiana de una ciudad arabe, con sus puestos coloristas, sus pequeños oficios y sus amables habitantes, una vida tranquila en una pequeña ciudad que sigue el ritmo de las llamadas a la oracion. Los diversos zocos son muy animados y es un buen lugar para ir de compras ya que los precios son mucho mas baratos que Fez o Marrakech. Aprovecho para comprar unos pares de babuchas y unos cuantos discos piratas de musica tradicional y Gnagua, aunque no quiero cargar con ninguna compra hasta el ultimo dia.





Motocarro, ideal para el transporte de mercancias en la medina

sábado, 2 de octubre de 2010

La ciudad de Fez

Estoy contento de estar en Fes. Doy una vueltecita por los alrededores del hotel voy a un minigarito de clientes marroquies a cenar, el tio del bar se enrolla conmigo y me hace un combinado de varias cosas en el mismo plato, tomo tambien un yogurt de postre. Los yogures en Marruecos son deliciosos, son caseros y no tienen nada que ver con los envasados que comemos habitualmente en España. Con una cocacola y la propina me sale a pagar 30 Dh (no llega a tres eu). Doy un paseo sin prisa pero es imposible hacerlo en paz, mientras voy andando esquivo a miles de buscavidas, comerciantes, vendedores de hachis y ganchos de restaurantes. En una esquina hay un puesto ambulante de garbanzos cocinados como una especie de potaje, el tio se monta el chiringuito y alli mismo cocina los garbanzos en una gran perola, la gente se los come en unos platitos alrededor del puesto, como si fuera una hamburgueseria de la feria.
Nada mas entrar al hotel y subir al primer piso, me da el olor de hachis descaradamente, en el bar de la terraza hay tambien gente fumando, salgo al balconcito que da a la placita, donde caben dos mesitas, y hay tres tipos fumando tambien a saco, creo que son guiris, la verdad es que me apetece fumar, pero de momento no conozco a nadie y me da un poco de palo entrar a esa gente, asique contengo las ganas y voy a mi habitacion. Frente a ella hay un amplio rellano donde en ese momento hay dos tipos arrodillados rezando, procuro entrar sin hacer ruido y me quedo en la habitacion leyendo hasta quedar dormido.





Puertas de Fez-El Jadida




A la mañana siguiente salgo del hotel bien temprano dispuesto a explorar la medina, esta hora es la que mas me gusta del dia, la ciudad empieza a cobrar vida, algunos comerciantes empiezan a abrir las tiendecitas y sacar los productos a la calle, hay muy poca gente en la calle, es ideal para adentrarse y perderse tranquilamente en las calles de la medina. En algunas esquinas suele haber a estas horas unos puestecitos donde cocinan en una plancha una masa hecha con harina, el sabor es parecido a la masa de los crepes, pero es mucho mas gorda y grande, te la venden a peso y en algunos puestos te echan mermelada o queso, es ideal para desayunar. Compre una buena porcion y me sente en un cafe a comermelo acompañado de un delicioso te a la menta.






Calles de la medina con las puertas de los comercios cerradas





Me lance entonces de cabeza a la medina, pensando que iba a pasear tranquilamente y sin agobios, pues no, incluso tan temprano hay cansinos dispuestos a agobiarte y a estropearte el paseo. La verdad es que un buen guia no viene mal si no fuera por que los falsos guias y tambien algunos oficiales no tienen otra obsesion de llevarte a las tiendas de sus amigos donde tienen comision, de todos modos me gusta ir a mi bola. Me adentro en la medina por la calle que anduve ayer y me doy cuenta gracias a un mapa que la medina es gigantesca y muy interesante, verdadero laberinto de callejuelas, pasajes, pasillos, escaleras y pequeños patios donde en ocasiones la luz del sol no puede penetrar, concretamente hay mas de 9000 callejuelas, de las cuales solo hay dos que cruzan la medina de pe a pa, pero que te las ves muy mal para seguirlas sin perderte porque a veces se bifurcan, ademas son muy agobiantes por que siempre estan repletas de gente y en el punto mas ancho tendran unos tres metros. No puedo evitar una sensacion de claustrofobia o algo asi. Hay algunos paneles señalando dos itinerarios que te llevan por los diferentes zocos o siguiendo los monumentos, pero es imposible seguirlos sin perderse, asique desisto y voy a mi bola. No hace falta decir que el olor a hachis en estas callejuelas es continuo aunque sea tan temprano.
LLego entonces al corazon de la medina donde esta la maravillosa mezquita Qaraouiyine, que en el pasado albergaba la mayor universidad del Islam. Tiene el minarete mas antiguo del mundo musulman y realmente es una verdadera belleza, desgraciadamente para los no musulmanes es imposible visitarla, pero permaneci un buen rato en los alrededores y a traves de una puerta abierta pude ver una increible fuente rodeada de mosaicos en un patio embaldosado de marmol, muy parecido al patio de los Leones de la Alhambra.





La puerta de un colegio




Me pierdo totalmente y poco a poco la medina se llena de gente, a pesar de que me habia propuesto pasar buena parte del dia aqui dentro, noto que tengo que salir, me siento como encerrado. Despues de andar un buen rato y a paso decidido para evitar a los buscavidas, consigo salir del laberinto y llego a una calle grande que esta en obras, respiro tranquilo porque ya tengo algo de amplitud. Hay un mercado en una calle paralela, lo raro esque esta muy por debajo del nivel de la calle ancha, es como si bajaras y te metieras en un tunel, por supuesto voy de cabeza ahi abajo. El mercado es principalmente de frutas, verduras y productos del campo en general, lo triste del tema es que hay mierda por un tubo y desperdicios por el suelo, ademas es un sitio extraño, los puestos aparecen por cualquier sitio, es otro laberinto dentro del gran laberinto. Ya completamente fuera de la medina me tomo un te en una terraza y acto seguido monto en un bus que esta aparcado y a punto de salir. Por descontado que el bus va a la ciudad nueva ya que en la medina es imposible que circule un autobus. Me informan que tambien tiene parada en la estacion de tren, asique me bajo en la puerta de la estacion. Mi intencion es comprar un billete a Tanger y visitar a un amigo que tengo alli y regresar a Marrakech en el tren nocturno. Necesito bastante informacion y en las taquillas no hay nadie que hable algo de Ingles. Los empleados son muy amables y enseguida avisan a un compañero que si lo habla y me explica que salle un nocturno a Tanger a las 3 de la mañana, pero que el nocturno de Tanger a Marrakech no es de diario, asique se me rompen un poco los planes porque ya me quedan muy pocos dias y quiero pasar al menos una noche mas en Marrakech. Me siento un poco acelerado por culpa del te que me tome hace un rato asique no decido nada, le digo al tio que volvere en un rato y salgo a pasear un poco a ver si me tranquilizo. Necesito encontrar un locutorio para acceder a internet y controlar todos los horarios de trenes y autobuses, pregunto a un vendedor de baratijas si sabe donde hay uno, el tipo me indica uno cercano, lleva un porro enorme en la boca y de paso le pregunto si me podia vender algo de hachis, se rie y me dice que no pero que un amigo suyo vende y si me espero un poco aparecera, paso de todo y voy para el locutorio.






Avenida que va de la ciudad nueva a Fez-El-Jadida







Marruecos no tiene una gran infraestructura de carreteras y de vias de tren, debido a que es un pais en desarrollo y a su complicada geografia asique hay que adaptarse a lo que hay, por esa razon y para evitar perdidas de tiempo decido regresar a Marrakech de nuevo en el tren directo que sale de Fez a las 9 horas y que llega a Marrakech a las 16, por tanto hare dos noches en Marrakech y el tercer dia cogere el vuelo a Madrid a las 11 de la mañana. Compro un billete en primera para el tren de pasado mañana (primera es como segunda en España, asique segunda ni te cuento) no recuerdo con exactitud pero creo que me costo unos 230 Dh (unos 21 Eu). En la puerta de la estacion me encuentro a la pareja de suizos, dos de los amigos con los tuve ocasion de viajar al desierto de Merzouga, se alegran mucho de verme y conversamos un poco, van a Casablanca a coger en vuelo que los llevara de nuevo a Ginebra, su ciudad.
Ya mas tranquilo y con los planes echos decido volver andando y aprovecho para visitar por fuera los palacios reales que tiene el rey en Fez-el-Jadida (digo por fuera porque no se pueden visitar por dentro), viendo la cosa desde fuera, no puedo ni siquiera imaginar las maravillas que debe de haber dentro. Otro edificio digno de admirar es el ayuntamiento de Fez, el cual tambien hay que verlo por fuera.






Ayuntamiento de Fez




Se me pegan en ese momento dos buscavidas y me enseñan un pedrolo de hachis en plena calle, uno de ellos habla Español, le digo que me venda un poco para probarlo y me dice que solo venden grandes cantidades a los turistas que se quieren llevar, no me dan muy buena espina ya que estamos cerca de los palacios y hay policia merodeando, asique no sin trabajo me los quito de encima.
Me meto en una zona de puestos y comercios (en realidad hay puestos y tiendas por todos los lados, pero hay sitios como este en los que todavia hay mas concentracion). A mi lado pasa un hombre empujando a un enorme carro cargado de mandarinas, lo paro y le digo que quiero comprar, no hay manera humana de entendernos y en ese momento aparece un tio de unos treintaypocos años vestido con una elegante chilaba negra que se ofrece como traductor, estudia Español y tambien habla Ingles perfectamente. Compro las naranjas y se lo agradezco, como buen marroqui se ofrece a llevarme a una cooperativa donde su padre vende productos de artesania, le digo que estoy cansado de tanta tienda y lo que me apetece es fumar un poco de hachis tranquilamente, me propone comprar algo y fumar en un bar de marroquies donde no hay ningun peligro, el tipo me inspira confianza asique acepto su proposicion.





Puerta a los zocos del barrio judio




Caminamos y caminamos por un laberinto de callejuelas en plena Mellah (antiguo barrio judio) y a un paso que me costaba seguirlo, entramos a un edificio y subimos por una estrecha escalera, aparecemos en un bar en la terraza cubierta de una azotea. El sitio es de mi estilo, es como un chill out marroqui, me gusta a la primera, decoracion Arabe con yeso labrado, cojines para sentarse y alfombras en las paredes, hay una pequeña barra y tambien hay cocina. Los clientes son exclusivamente marroquies, algunos comen, toman te, otros miran la tele y casi todos estan fumando hachis despreocupadamente, hay una nube de humo continua flotando en el ambiente. Pedimos unas cocacolas y mi amigo se pira a comprar un poco de costo. A su regreso fumamos dos canutos de un hachis excelente, creo que nunca he probado algo tan bueno. Mi amigo se llama Nabil, es hijo de un comerciante, el cual esta asociado a una cooperativa de artesanos. A pesar de que estudia Español, no lo habla muy bien y tenemos que recurrir al Ingles casi todo e tiempo. Nabil es bastante culto y educado, es una metralleta hablando sobre Fez y la historia de Marruecos en general, yo entre el hachis y el chapurreo de idiomas que llevamos, me entero de la mitad, pero reconozco que estaba muy a gusto. Hablamos de la religion musulmana, de la invasion Arabe de España, de como se establecieron los musulmanes andaluces en Marruecos despues de su expulsion de Granada, de la Alhambra, de las mujeres marroquies, de las plantaciones de Marihuana del Rif, del Atlas, del desierto, de la monarquia marroqui, ademas me cuenta sobre su vida personal y mas y mas. Hablamos tambien del barrio judio en que nos encontramos y se ofrece a darme un pequeño tour y acabar en la cooperativa a la que pertenece su padre, esta claro que no voy a poder escapar de ver la cooperativa de artesanos.
Nos perdemos en las calles del antiguo barrio judio. Visitamos algunas de las casas mas emblematicas, la sinagoga y el cementerio. Nabil es un verdadero guia y tiene una palabreria que no veas, conoce el barrio al dedillo y ademas endulza sus explicaciones con historias y leyendas. He de reconocer que hago un importante esfuerzo mental para poder entender lo que dice y un esfuerzo fisico bastante cañero para poder seguir el paso tan rapido que lleva.
Nos metemos en un edificio que es una especie de centro comercial de la artesania marroqui, es la cooperativa de artesania que me hablaba anteriormente y a la cual pertenece su familia. El edificio es muy antiguo y es un laberinto en toda regla de pequeñas habitaciones y salas repletas de todo tipo de artesania marroqui, las estancias se comunican unas con otras por pasillos y escaleras. Subimos por una estrecha escalera y salimos a una terraza donde hay una vista pivilegiada de un inmenso jardin de palmeras en pleno barrio, el lugar es paradisiaco y se respira una calma total, para rizar el rizo se escucha el agradable sonido de una flauta a lo lejos. La terracita esta repleta de piezas de ceramica de todo tipo y en otra terraza superior hay una familia de americanos sentados en el suelo sobre unos cojines a los cuales les estan haciendo un exibicion de alfombras. La verdad es que el lugar es relajante y acogedor.




Vista desde la terracita de la cooperativa



Nabil me ofrece que nos sentemos y fumamos otro cigarro de hachis mientras disfrutamos de la vista, le digo que no quiero fumar mas, el no insiste pero me da un trozo del hachis del que habia comprado, le digo que no lo quiero, ya que solo queria fumar un poco y no quiero quedarme nada, pero el se empeña en darmelo. Me pide 50 Dh por el costo, se los doy y agrego 20 mas de propina por el pequeño tour que hemos dado por el barrio.
Le digo a Nabil que me apetece volver al hotel, el se empeña que me espere ya que no puedo abandonar la cooperativa sin ver las maravillosas alfombras que se fabrican y venden alli, la verdad es que acepte quedarme un rato mas por respeto ya que Nabil se habia portado bien y yo tampoco queria irme con prisas.



Pura artesania en la cooperativa de Nabil

viernes, 24 de septiembre de 2010

El-Jadida y ¡ bienvenido a Fes amigo!

Mi tarde en El-Jadida continua y despues de pegarme una buena cena a base de frituras de pescado, el camarero del Snack Cousteau me indica ahora un lugar donde puedo comer un buen postre o un helado. Sin lugar a dudas es un sitio estupendo, con una amplia terraza en plena avenida Mohamed VI, en una zona donde se reune a estas horas toda la juventud. Tienen unos sabrosos batidos naturales y unas tartas con una pinta importante, me quedo flipado mirando la carta. Creca de mi hay dos tipos que no me quitan ojo, el mas mayor se me acerca y se ofrece a ayudarme. El tipo vive en Logroño, resulta ser muy buena gente y me cuenta que esta de vacaciones en su ciudad y aprovecha el viaje para cargar todo tipo de cosas marroquies relacionadas con la decoracion para su venta en España. Se llama Radi y pasamos un buen rato hablando. Me conto toda la historia de los portugueses en El-Jadida y como un comerciante, deseoso de ampliar su negocio descubrio por casualidad la cisterna portuguesa, el tipo saco agua con una bomba manual durante tres meses. Radi me pregunta si he ido a la playa, al responderle que no, me dice que es algo imperdonable y que debo de ir de inmediato. Radi se tuvo que marchar, no sin antes intercambiar numeros de telefono y direcciones de correo.




Playa de El-Jadida




La playa pilla justo detras de una avenida paralela a lla calle de mi hotel, asique voy para alla. De camino me topo con la fachada de un cafe muy antiguo, tiene un luminoso que dice Cafe des Negociants, me llama la atencion una gigantesca pecera que tienen dentro, asique decido entrar para verla mejor. El local esta repleto de hombres viendo el futbol (esta muy mal visto que las mujeres vayan a los cafes, de echo nunca vi ninguna ). Todos los clientes estan sentados frente a la tele con las sillas formando filas como en el cine, otros lo miran en una pequeña tele que hay detras de la barra. De repente y para mi sorpresa me doy cuenta de que absolutamente todo el mundo esta tomando cerveza, no puede ser, esto debe de ser una alucinacion producida por la falta de birra en mi cuerpo. Me acerco a la barra y pido una, efectivamente es cerveza de fabricacion marroqui marca Stork, la verdad es que no es muy buena, pero sinceramente a mi me supo a gloria, el sabor es parecida a la que venden con marca blanca en los grandes supermercados, tiene 4.7º y cuesta 11 Dh. Me siento en una mesa y me la tomo muy desacio mientras pienso como en este bar pueden vender cerveza a saco y que a todos los musulmanes les parezca bien. Decido tomar otra y cuando voy a pedirla me dice algo en frances un tio rubio totalmente borracho. El nota resuta ser un aleman que lleva algun tiempo por estas tierras, esta de borrachera con un marroqui y me invita a unirme a ellos, los dos van muy pasados de cerveza, el tio vocea mucho mientras me cuenta sus andanzas de joven por Marbella. La verdad es que no me es demasiado grata su compañia, aparte no me gusta su cara ni su actitud, incluso podria ser un delincuente. De repente un tipo se levanta de la mesa y le dice enfadado que se calle y que sea respetuoso con los demas clientes ya que no les deja oir el futbol, el aleman pasa de todo y vocea todavia mas, no me gusta la situacion asique me tomo mi segunda birra y me voy pasando totalente del aleman bolinga y su amigo tambien bolinga. Desde el otro lado de la avenida apenas cinco minutos despues veo como el camarero ayudado por otros clientes sacan a la calle al aleman y a su socio. No volvi a ver ni rastro de cerveza hasta que no llegue a España.




Cafe Des Negociants




La playa de El-Jadida, como bien decia Radi es una maravilla, muy larga y muy ancha, totalmente iluminada, me recuerda a la de Benidorm e incluso tiene un larguisimo paseo maritimo, pero en lugar de los hoteles y restaurantes hay un cuidadisimo jardin con enormes arboles y setos, es toda una belleza. Los jovenes se agolpan en los bancos del jardin y pasean por la playa, hay muy buen ambiente, ademas las chicas no van tapadas sino que visten en plan moderno-moro. Me da el olor del hashis cuando paso cerca de algun corrillo, la peña me ofrece pero no hago ni caso. Sigo sin creerme que estoy en Marruecos, da la sensacion de que me encuentro en cualquier ciudad o pueblo turistico de España pero en plan tranquilo, de echo solo se ve un luminoso de una especie de discoteca al final de la playa. Es un sitio encantador con una temperatura veraniega y no apetece para nada irse a dormir, pero mañana quiero estar temprano en marcha.
A la mañana siguiente, como es pronto, en lugar de dirigirme a la estacion de autobuses voy de cabeza a la playa, no puedo perderme el espectaculo de verla de dia. La majestuosa playa esta llena de chavales y no tan chavales jugando al futbol y haciendo deporte en general, he de hacer notar que es Domingo bien tempranito, esta escena en España seria casi impensable a estas horas.





El paseo de la playa




Ya en la estacion conozco a un señor con traje y corbata que tambien viaja a Casabanca, el tipo habla Ingles infinitamente mejor que yo y se nota que quiere practicar conmigo, a mi me da pena porque no estoy a su altura pero aun asi mantuvimos una buena conversacion durante todo el trayecto. Se llama Mustafa y es medico pero hace solo unos dias que se ha jubilado, va a Casablanca a visitar a su hijo mayor, que tambien es medico. Le acompañan su mujer y su hija, estas siempre estan a unos metros de el, incluso en el autobus no se sientan juntos, no es que se lleven mal es que es asi la marcha. La hija a pesar de que usa las ropas tipicas de las mujeres marroquies, lleva la cara descubierta, pero la esposa va completamente tapada y solo se le ven los ojos. Como ya he cogido algo de confianza con el, le pregunto sobre esta circunstancia, se deshace de la pregunta diciendo que es la palabra del profeta y que esta escrito en el Coran, fue una pegunta-trampa porque esta claro que las mujeres llevan la cara tapada por exigencia de el marido.
Cuando llegamos a Casablanca, el le pide al conductor que pare antes de llegar a la estacion, desde mi ventanilla veo como los tres se alejan caminando, Mustafa delante y la mujer y la hija unos metros detras de el.





Calles de Casablanca





Las mujeres marroquies, siempre van radiantes, perfumadas y muy limpias. Las ropas suelen ser muy llamativas, con unos colores naturales muy vistosos, sobre todo las mas jovenes. La mayoria de las casadas, sobre todo las mayores de cincuenta años, van completamente tapadas, incluso hasta el punto de usar guantes. Las mas jovencitas andan con ropas mas o menos europeas, con la cara descubierta pero el inevitable pañuelo a la cabeza. He de reconocer como hombre que la mujer marroqui en general es muy guapa y tremendamente atractiva, pero que se dejan muchisimo una vez casadas y con una edad de cuarenta años mas bien parecen de sesenta.

Dejando el tema femenino, llegamos a la estacion de autobuses de la CMT, esta distribuida como un pequeño aeropuerto, se factura y se recoge la maleta en una cinta de equipajes y con su panel de salidas y llegadas. Mi siguienta autobus a Fez sale dentro de dos horas, tengo tiempo de dar una vuelta por los alrededores de la estacion, la medina no queda lejos, pero no quiero enredarme en callejuelas y ni me planteo para nada coger un taxi para visitar la deslumbrante mezquita de Hassan II, construida sobre el mar. En su lugar prefiero quedarme dando vueltas por los puestos de un mercado pegado a la estacion, donde un señor de un puesto me explico una vez mas las innumerables cualidades del aceite de argan. Casablanca es el verdadero pulmon economico e industrial del reino, una ciudad enorme que se aleja del Marruecos clasico, dando paso a una ciudad en movimiento y orientada al futuro.





Ofertas a saco




De nuevo en la estacion me aborda un abuelo ofreciendome hachis, nada mas verme me entro directamente en Español, me enseña un pedrusco enorme, me lo quito de encima diciendole que no fumo y no me interesa nada de eso.

El viaje a Fez se me hace interminable, a pesar de que vamos todo el rato en autovia y que el autobus es moderno y tiene las prestaciones como cualquiera de los de España, el conductor no pasa de 70, lo se de buena tinta por que fui sentado detras de el. Mi compañero de asiento es un abuelete con chilaba, gorrito moro, gafas negras y garrote, el hombre no movio ni siquiera la cabeza en todo el viaje, parecia una estatua. Por cierto mientras el conductor conducia fumaba, comia, bebia y hablaba por el movil todo lo que le daba la gana.

Por fin llegamos a Fez, ciudad imperial, heredera de la cultura andaluza, lugar que conserva sus tradiciones, su artesania, sus pequeños oficios y su universidad, una de las mas antiguas del mundo.
Fez en realidad son tres ciudades en una, la ciudad nueva (Fez la joven, construida durante el protectorado frances), Fez-el-Jadida (Fez la semi-antigua, construida en el siglo XIII por los merinindas) y Fez-el-Bali (Fez la antigua, que es como se le conoce a la inmensa medina).
En estos momentos me encuentro tomando un te en un cafe de la ciudad nueva, despues de este agobiante viaje en bus, bien merece relajarse un poco siguiendo el consejo del proberbio del desierto "el hombre con prisa esta muerto".





Puerta verde vista desde la terraza del hotel





Pillo un taxi a la medina, que es donde me quiero alojar, desde la ventanilla puedo ver el poco encanto y la monotonia de los edificios de la ciudad nueva con sus inmensas avenidas, restaurantes y grandes hoteles. El taxista me deja junto al museo Dar Batha en las puertas de la super-medina, sin mucha suerte visito un par de pequeños hoteles de mochileros hasta que preguntando doy con el hotel Cascade donde me dejan una habitacion con cama de matrimonio por 80 Dh la noche, reservo para tres noches. El hotel me gusta al instante, nada mas entrar te topas con una escalera un poco mas grande que una de caracol, subes un poco y apareces la recepcion que tendra unos 8 metros cuadrados y donde hay gente apiñada viendo la tele y fumando en arguila. El tipo que me atiende habla Español perfectamente y sin ningun acento, es exactamente clavado a la perfeccion a mi cuñado, no se si seria por eso pero enseguida cogi confianza con el. Este hotel no esta construido al estilo Arabe, alrededor de un patio sino que las habitaciones aparecen por cualquier lado a lo largo de sus tres pisos, tiene una amplia y acogedora terraza, donde hay bar y asientos con cojines y esta vez si esta decorada con rollo Arabe.




La medina al caer la tarde





El hotel esta situado en la misma entrada a la medina, justamente nada mas atravesar Bab Boujioud o Puerta Verde, en una pequeña placita donde se agolpan varios restaurantes encantadores y un cafe, una situacion inmejorable y hoy por hoy el principal acceso a la medina. El hotel tiene tambien un balconcito donde se contempla todo el ajetreo de la plaza, que no es poco. Por supuesto estamos rodeados de mezquitas que nos deleitan a las cinco de la mañana con la llamada a la oracion.
Despues de tomar una ducha e instalarme, salgo a la calle y me mezclo en un rio de gente dentro de una de las arterias principales de la medina. Hay millones de tiendas y puestos, enseguida me doy cuenta que los comerciantes son supercansinos y no te dejan en paz, nada que ver con Marrakech, El-Jadida o Essaouira, ademas la calle se va estrechando poco a poco, incluso es dificil caminar entre tanta gente, ya es de noche y a estas horas no es cosa de perderse en las callejuelas, aparte de eso hay que sumar que la medina de Fez es super agobiante por la estrechez de sus calles y su trazado laberintico. Decido salir de alli cuanto antes, empiezo a sentirme como atrapado, asique doy la vuelta e intento seguir la calle al reves para no perderme. En la medina abundan los buscavidas los cuales te ofrecen de todo, se te pegan y andan a tu lado dandote la paliza de una forma exagerada, el proceso siempre es el mismo, primero te entran en varios idiomas para saber tu nacionalidad, al saber que uno es español se enrollan con las tonterias del futbol, despues te ofrecen sus servicios como guia de la medina, segun ellos es muy peligrosa, despues te ofrecen hachis del mejor, alcohol, hotel, restaurante, chicas o que vayas a la tienda de su amigo y cuando ya has dicho a todo que no, entonces te dicen muy cortesmente ¡bienvenido a Fez, amigo!




Ultima moda en gafas para mujer




Regreso no sin trabajo al punto de partida y salgo de la gigantesca medina por la Puerta Verde, me interno en las calles de Fez -el-Jadida, viene a ser lo mismo que la medina, pero las calles no son tan estrechas y no da la sensacion de agobio, aunque los comerciantes son igual de cansinos y los buscavidas machacan continuamente, es algo impresionante y desesperante. A la que me doy cuenta estoy mas perdido que un gorrino en Nueva York, doy vueltas y vueltas y no consigo orientarme y encima es de noche, se me pega un buscavidas ofreciendome hachis, el tio lleva un petardo como la antorcha olimpica, me deshago de el porque la verdad esque no llevo idea de comprar e incluso ni siquiera de fumar, ademas comprar a cualquiera en la calle sin conocer a nadie, es un poco arriesgado porque seguramente te dan hachis del malo o en el peor de los casos el tio puede ser gancho de la policia y no conviene arriesgarse, pero he de reconocer que un rato despues me arrepenti de no haberle comprado algo, aunque hubiese sido por probarlo. Por fin consigo salir del laberinto y aparezco en una calle muy ancha, bastante lejos de mi hotel, gracias a un policia consigo de nuevo, pegandome una buena caminata, llegar de nuevo a la Puerta Verde. Decido no moverme de los alrededores del hotel, mañana con la luz del dia sera otra cosa.