domingo, 20 de junio de 2010

Roma

7-11-08

Desayuno todo lo que puedo en el hostel, va a ser una mañana muy dura turisticamente hablando, el cafe es muy bueno y repito de capuchino. Agarro el metro y sin tiempo que perder, me meto en el Coliseo, compro la entrada y tambien alquilo un MP3 que sirve como audioguia, es la mejor opcion, si te quieres enterar de algo, a menos que vayas con un grupo que tenga guia, lo cual es todavia mejor. En la taquilla le doy al tio la tarjeta de credito, la rechaza directamente, cuando le pregunto por que, el notas me dice tan tranquilo que Berlusconi no quiere tarjetitas sino euros a diario contantes y sonantes.
¿Que puedo decir del Coliseo? sus piedras nos transportan al pasado de la Roma imperial. En su interior, el pueblo romano disfrutaba de increibles espectaculos como las luchas entre gladiadores, cacerias y peleas con animales exoticos traidos de tierras africanas e incluso batallas navales, para estas ocasiones llenaban el foso de agua. El Coliseo es el monumento mas famoso y emblematico de Roma, muy por encima del Vaticano, toma su nombre de una enorme estatua del emperador Neron "El Coloso" de una altura de 35 metros que habia a su lado, de la cual no se conserva nada. La verdad es que esta bastante deteriorado, pero hemos de tener en cuenta que tiene mas de 2000 años y ademas los antiguos Papas lo desmontaban piedra por piedra para construir el Vaticano. En sus tiempos estaba forrado de losas de traventino blanco y bajo cada arco habia una enorme estatua.





Estado actual del coliseo



Mientras uno pasea por entre sus muros, de alguna manera sientes los gritos y la energia del publico que abarrotaba las gradas. Lo cierto es que la idea de la construccion de este colosal edificio surgio por la necesidad de tener entretenido al pueblo para que este no pensara en politica ni en las barbaridades que hacia el gobierno y el ejercito, es exactamente igual que ahora con el futbol, al pueblo llano hay que distraerlo con lo que sea para que no piense, en pocas palabras, somos unos borregos y nos llevan por donde quieren.
Salgo de alli dos horas y media despues, totalmente fascinado y empapado de la cultura de la antigua Roma. Me dirijo despues al Palatino, donde estaban los antiguos palacios y residencias de los emperadores, situado muy cerca del Coliseo y en una de las siete famosas colinas de Roma. Era el centro total de la antigua ciudad, todo esta muy mezclado entre escavaciones, arboles, columnas, escaleras, vegetacion, estatuas, piedras y mas piedras. Conozco alli a dos chicas danesas, arqueologas, estan de visita recorriendo Italia, son muy enrolladas, como a todos los guiris les encanta España, me uno a ellas durante un rato.




Inevitables ruinas en el recinto del Palatino




Me siento un poco agobiado y tengo ya necesidad de salir de aqui, no se si fue por tanta informacion, por la cafeina de los capuchinos que me tome desayunando o por los nervios de volver mañana a España, pero estoy un poco harto de tanta piedra. De todos modos en Roma es imposible escapar a las piedras, realmente es el principal atractivo turistico de la ciudad, fuera de eso, es una gran ciudad mas, aunque claro esta, con un encanto especial.




La loba amamantando alos fundadores de Roma



Luego de descansar y comer un poco, dirijo mis pasos al circo romano, donde se celebraban carreras con cuadrigas, como en la pelicula de Ben-Hur. Me llevo una desilusion, en lugar del circo solo hay una inmensa explanada donde se han instalado de forma provisional distintos cuerpos del ejercito italiano, en plan exibicion de material, demostraciones, batallitas y cosas asi. Paso el resto de la tarde por los distintos foros romanos, estoy echo polvo, las piernas y la cabeza no me da mas, al cansancio tambien hay que sumarle un calor que no veas, un poco raro para esta epoca del año. Necesito descansar, asique tomo un autobus, con intencion de sentarme, me da igual a donde vaya, el bus esta repleto de monjas y es que en Roma otra cosa no se, pero monjas y curas por las calles hay a patadas. Me bajo un buen rato despues y tomo una birra, cojo otro bus y voy para el albergue. Ceno en el bar unos macarrones con carne, muy buenos, pero un poco picantes, el camarero es uno de los que trabajan en el hostel, se enrolla conmigo y en lugar de una birra, me trae dos.




Monumento a Vittorio Emmanuelle II



Cojo el metro y voy a controlar el viaje de mañana al aeropuerto de Ciampano, sera mi ultimo dia de viaje y no quiero fallar. Llegar al aeropuerto es sencillisimo, hay que bajarse en la ultima parada de metro, en la estacion Anaguina, y despues tomar alli mismo un bus que sale cada hora y media al aeropuerto.
Con las cosas ya claras, vuelvo a agarrar el metro y me voy a la Fontana de Trevi, he de reconocer que me encanta ese lugar y no solo por la fuente en si, que es magnifica, sino por el ambiente que se crea. Todo el entorno esta repleto de turistas, frente a la fuente hay unas gradas donde se sienta la peña a contemplarla.




La espectacular Fontana de Trevi



El espectaculo en este caso lo forman los emigrantes indios que te intentan vender cualquier cosa que te imagines, como paraguas, tripodes para camaras, maquinitas de pompas de jabon, postales, recuerdos del Vaticano, Coliseos en miniatura, juguetillos para los niños etc. El punto es que son unos cansinos increibles, metralletas totales, no paran en ningun momento de agobiar al personal, escepto cuando aparece la policia, que en cuestion de segundos desaparecen y de igual manera aparecen cuando esta se va. A mi me encanta verlos trabajar, estan muy bien oganizados, aparte de eso son bastante simpaticos, no son nada chungos, hablo con uno de ellos y hasta le compro unos juguetillos para mis hijos. Me tomo dos Peronis alli, es viernes y hay mucho ambiente, las birras italianas son de 66 cm cubicos, osea como dos tercios cada una. En una tienda al lado de la fuente salen a dos euros, si se te ocurre tomartela en uno de los muchos restaurantes que hay por los callejones cercanos a la fuente, te clavan unos cinco o seis, vamos que si le buscas un poco la vuelta a Roma, incluso puede llegar a ser barata.




Trinita di Monti en la Piazza de Espagna



Sobre las doce de la noche, vuelvo al metro, ya dentro del vagon, me asaltan unas ganas de mear incontenibles, empiezo a reparar en que no he meado desde hace varias horas y con tanta cerveza encima, la cosa apreta cantidad. El tema de orinar en las calles de Roma para los callejeros como yo es un verdadero problema, hay muy pocos urinarios publicos y has de entrar a un restaurante o pizzeria, los dueños se mosquean, asique lo mejor es buscar un parque, que los hay a patadas y buscar un rinconcito. En este caso, no lo tengo mal del todo, ya que en la estacion central Termini, que es a donde me dirijo, por supuesto si que hay servicios, pero dime haber donde los encuentro en esa estacion tan grande y con el apuro que llevo. Cuando bajo del metro salgo corriendo sin saber a donde dirigirme, la cosa apreta que no veas, el caso es correr para no mearme encima. No encuentro los baños y tampoco tengo paciencia para preguntar a nadie, seguro que llevo cara de meon desesperado, asique salgo a la calle y lo suelto sin cortarme una cala en el primer arbol que veo, si me ven los carabinieri, me detienen seguro, como aqui todo esta prohibido, por mear un arbol, lo minimo debe ser cincuenta latigazos y tres meses de galeras por lo menos.
Ahora si puedo ir dando un relajado paseo hasta el hostel.




Interior de uno de los vagones del metro

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