domingo, 16 de mayo de 2010

Venezia-Romano

3-11-08



Despues de tomar el desayuno y recoger mis cosas, me dispuse a tomar de vuelta el barquito a San Marcos. Mas o menos salio un dia soleado y quise aprovechar esas franjas de sol para tomar las ultimas fotos por la plaza y alrededores. Me da mucha pena tener que abandonar este increible lugar, pero este viaje es asi, no te puedes ni te debes casar con ninguna ciudad, simplemente hay que conocer y disfrutar lo que se pueda de cada sitio y continuar viajando.



Gondoleros preparando la faena

Cogi otro vaporetto hacia la ferroviaria, que es como llaman aqui a la estacion de tren, una vez alli averiguo que mi tren a Romano sale en una hora, todavia tengo tiempo de dar el ultimo paseo. En la ferroviaria conozco a dos pardillos españoles que acaban de llegar, no saben muy bien como funciona esto del barquito, se lo explico y les regalo mi billete, todavia no a expirado, aun le queda mas de una hora de validez, suficiente para ir a San Marcos y dar unas vueltecitas. Lo cierto es que ningun inspector me pidio ni una sola vez el billete durante los viajes que di, pero basta que no lleves para que te jodan, es la ley de Murphy, ademas estos italianos no se andan con remilgos y la multa por andar sin billete no debe de ser nada suave.









Con mucha pena abandono Venezia rumbo a Romano en un tren regional, me quedan dos horas de viaje y supongo que mi amiga Pepa me estara esperando.
Pues no fue asi, parece ser que hubo una pequeña confusion con el horario y ella se presento una hora despues en la estacion. La tia se llevo una gran alegria al verme, he de reconocer que yo tambien, ademas ya tenia ganas de tener una conversacion como dios manda en español.
Pepa vive en un pequeño pueblo, cerca de Bergamo en la provincia de Milano, no es muy grande, pero hay de todo. Vive con Tino, su marido y su hijo pequeño. Tino es italiano y es mecanico de motos GP, el tio va de carrera en carrera por el mundo, tiene un taller, pero solo repara motos de competicion, es una persona bastante interesante.



Mercado




Al llegar a su casa comimos unos estupendos spaguetis, eran mas de las 3 de la tarde y no habia comido nada desde las ocho. Pepa es muy agradable y simpatica, esta emocionada por que la he venido a ver, me ruega que me quede por lo menos dos o tres dias en su casa, yo solo tengo previsto quedarme uno, pero le digo que probablemente me quede dos.



Acceso a San Marcos



Ella me habla de su vida en Italia, es totalmente diferente a España segun me cuenta, la gente del pueblo no es muy agradable y ha tenido ya varios problemas con algunos vecinos. En general los italianos tienen un caracter muy diferente al nuestro y eso de las buenas relaciones con los emigrantes lo llevan bastante mal. Otra cosa de las que mas me choco de todo lo que me conto, es que en Italia quien manda por una parte es la iglesia y por la otra la mafia, incluso en los pueblos pequeños como este, el cura tiene que dar su aprovacion practicamente para todo, Pepa ya lo ha mandao al pedo mas de una vez. En el gobierno todos son unos chorizos, las instituciones publicas son una mierda y la mentalidad de la gente es de la edad media, yo estaba alucinado por que creia que era totalmente al reves y resulta que les llevamos años luz.



Calles y que calles




Despues de comer fuimos a un enorme centro comercial, es el punto de encuentro y lugar de diversion, la gente viene aqui los fines de semana a divertirse. La gran diversion consiste en hacer compras y tomar cafe, aunque eso si, los sabados hay un bailecito hasta las 12 de la noche y se acabo la diversion, lo curioso es que si no sabes bailar te sacan de la pista, es bastante deprimente, pero los italianos son asi.
Aproveche para comprar algo para la familia y dos botellas de grappa, mas peso para la espalda y menos para la tarjeta, por cierto no me queda nada de dinero en metalico y no puedo sacar dinero por que la tarjeta esta bloqueada, por suerte puedo pagar con ella, de todas maneras Pepa me presto 200 euros, los cuales se los devolvi nada mas llegar a España.



Adios Venezia




De nuevo en su casa, tomamos una birra mientras llega su marido. Tenemos una exquisita lasaña para cenar, luego de la cena los tres hablamos de temas en general, pero cuando Tino se acuesta Pepa vuelve otra vez a desahogarse conmigo, contandome miles de chismes del pueblo e historias de los italianos. Ella es supergraciosa y no tiene pelos en la lengua al enfrentarse con el cura y con otros vecinos que intentan hacerle la pascua continuamente. Para un español es un sitio duro para vivir y hay que resaltar que esto es el norte, en el sur dice que todavia es peor.
Hoy ha sido un dia de descanso, mañana ya veremos que pasa.




Taller de Tino

sábado, 8 de mayo de 2010

Venezia

2-11-08

Son las 7.00, aunque hay una niebla increible y no se ve nada desde la ventanilla, se nota que estamos ya casi sobre el agua. El revisor entra en mi compartimento me dice que solo falta media hora para llegar, me devuelve mi Global-pass y me da un zumo de naranja y un croasan relleno de mermelada, joder que detallazo, el tio es cojonudo, se porto bien hasta el final, sin duda fue el mejor revisor que conoci durante todo el viaje y para postre italiano.
Cuando salgo de la estacion de Santa Lucia no puedo dar credito a mis ojos, Venezia existe de verdad, estoy completamente alucinado, una niebla casi densa, envuelve un pedazo de canal y un puente que da el acceso a la mitica ciudad sobre el mar.






La estacion de tren y una estacion del vaporetto, visto desde el puente de un canal





Me adentro sin rumbo por el complicado trazado de callejuelas que forman esta increible ciudad y que gracias a la niebla, tambien podria decir inhospita, la verdad es que estoy contentisimo de encontrarme en este laberinto donde da gusto perderse. No hay practicamente nadie por las calles y se palpa una calma total, voy como en una nube, es una sensacion muy agradable, aunque sinceramente, es muy dificil poder explicar con palabras lo que senti en esos momentos. Controlo un cartel con una flecha que indica la direccion a la plaza San Marcos, por supuesto sigo esa direccion. Llego a una plazita con una fuente, me siento en un banco y asimilo la situacion, una sensacion de felicidad me invade totalmente. Continuo mi camino y observo con detalle que no hay ni un ruido, aqui no hay coches ni motos, ni siquiera bicicletas, es una ciudad absolutamente acuatica-peatonal, solo se escucha el ruido de alguna lancha al pasar. Cualquier cosa me llama la atencion y es logico, por que en Venezia cualquier cosa llama la atencion, los canales, los antiguos edificios metidos en el agua, las barquitas en la puerta de la casa, las tiendas de mascaras, las fachadas pintadas con ese tono palido como desgastado, las ventanas tipicas venecianas, calles estrechisimas, algunas lo son tanto que apenas pasa una persona etc, en fin es una maravilla, sabia perfectamente que no me iba a defraudar, es mas, no esperaba tanto. Hace unos dias tuve ocasion de admirar los canales de Amsterdam y Brujas, pero que va, no hay ni punto de comparacion a Venezia.






Venezia es increible




Cuando llego a la plaza de San Marcos es el extasis total, la plaza aparece majestuosa frente a mi, me siento minusculo ante tanta belleza, es imposible quedarse indiferente. La Basilica de San Marcos domina con diferencia la plaza, pero el resto de edificios no se quedan atras, el Palacio Ducal, la Torre del Reloj, el Campanario de la Basilica, la Procuradora Antigua, la Procuradora Nueva, el Ala Napoleonica, la Biblioteca Marciana y como no, las carismaticas cafeterias como por ejemplo El Florian, que llega a ser toda una institucion en Venezia. Mi siguiente paso es buscar mi hostel, gracias a las indicaciones de un señor, descubro que el albergue esta ubicado dentro de un antiguo palacio veneciano que se encuentra en una islita justo enfrente de la plaza de San Marcos, para acceder alli hay que coger el famoso vaporetto.
Al fin y al cabo Venezia es una isla-ciudad unida al continente por una franja de tierra donde discurre una carretera y la linea de tren, a su alrededor hay un monton de pequeñas islas-barrio, por supuesto habitadas y unidas a la ciudad principal por el susodicho vaporetto, que es el medio de transporte habitual, podriamos decir que es una linea de autobuses flotantes, las estaciones tambien son flotantes, y tiene el mismo funcionamiento que cualquier metro, los barcos-buses discurren por varias lineas y algunas estaciones conectan unas con otras, hay varios tipos de tickets, puedes comprar para un solo viaje o para todo el dia, tambien venden tickets para turistas de dos y tres dias, los residentes tienen unos pases para todo el año, los tickets se convalidan en unas maquinitas dentro del barco. No es barato, yo compre un pase para 24 horas con viajes ilimitados y me soplaron 16 euros, Venezia es cara y a mi me parece bien, por que el lugar es unico y maravilloso, seria un desprestigio y un deshonor que fuese barato, algo tan auntentico como esto hay que pagarlo.





La imponente plaza de San Marcos




La niebla se ha levantado y en su lugar parece que va a llover, pero no es asi, es el clima habitual aqui. Comienza a haber una enorme actividad en la plaza, a estas horas tan tempranas los turistas empiezan a invadir todo el entorno. La catedral esta a punto de abrir sus puertas. Los camareros de las cafeterias montan unas terrazas con cientos de mesas, donde un cafe pelao te cuesta sobre 6 euros, esta claro que tanto glamour hay que pagarlo. Los gondoleros quitan las lonas a sus gondolas y dejan ver unas barcas preciosas donde los recien casados dan sus romanticos paseos por los canales de la ciudad, es un sitio encantador, hay que verlo. Por el medio de la plaza hay unas largas tarimas de madera, es algo que distorsiona bastante, despues averigue que es para que la gente se suba en caso de que el agua del mar inunde la plaza, algo que parece ser bastante habitual.





Gondolas




Desde un telefono publico llamo a Pepa, una amiga mia de España que vive cerca de Verona, a unos 100 Km de aqui. La tia se empeña que vaya mañana a su casa, mi intencion era pasar aqui dos dias pero creo que me quedare solo una noche.
Agarro el vaporetto y surco el mar hasta el hostel, estoy loco por instalarrme, ducharme y soltar la mochila, como ya dije, esta situado en una isla justo enfrente de San Marcos, me encanta el lugar, es de pelicula total, apenas hay tres metros del mar a la puerta del albergue, se llama Ostello y pertenece a la red de albergues Young Hostel International, como todos los de este tipo, es grande y limpio y las habitaciones no son mixtas. Me instalo, pago 20 euros por una noche con desayuno y regreso de nuevo al vaporetto con intencion de recorrer la ciudad en el, yo al ser de tierra adentro me parece curioso esto del barquito, ademas el vaiven te da un islas-barrio, haciendo fotos y disfrutando de la belleza de esta increible ciudad, solamente por el simple echo de mirar las barcas pasar o contemplar los viejos edificios construidos en el agua me doy por satisfecho, es algo espectacular. Por la tarde noche, compro un par de trozos de pizza de diferentes tipos en una pizzeria que tambien vende para la calle, es mi primera pizza en Italia y la verdad es que no es como para echar cohetes, no tiene nada que envidiar a la que comi en Bratislava dias antes, ni a otras que he comido en España.



Vista de la Plaza de San Marcos desde el vaporetto




Cambiando de tema, lo cierto es que Italia es el pais de las prohibiciones, concretamente en Venezia no puedes ni comer ni beber por la calle y si lo haces en San Marcos seguro que tienes incluso pena de muerte, yo paso de todo y no solo como sino que tambien compro una "Peroni" de medio litro y me siento al lado del canal principal a zamparme la pizza y a chuparme la birra, nunca mejor dicho ya que birra es cerveza en italiano. Otra curiosidad es que has de ir bien vestido cerca de los monumentos, no digamos con traje y corbata, pero por descontado con ropas estrafalarias que llamen la atencion, me parece una chorrada, pero estos italianos son asi, se las dan de guapos y liberales cuando estan fuera y alli son superconservadores.
Llego a San Marcos de nuevo, en cada una de las enormes terrazas de los restaurantes de alto lujo que dominan la plaza, hay una orquestilla, suelen tocar musica clasica, melodias italianas de siempre, boleros o standars de jazz, los musicos van vestidos de etiqueta y tienen musicalmente hablando un nivel bastante alto. Las orquestillas suenan de maravilla, la formacion suele ser de 2 violines, acordeon, clarinete, piano de cola y contrabajo. Para mi es un lujazo dar la vuelta a la plaza escuchando a esta gente.





¿Calles?



Me siento en un bordillo en un rincon de la plaza debajo de unos soportales, me encuentro medio en trance mirando la catedral iluminada y oyendo esa musica interpretada a la perfeccion, cuando de pronto aparecen dos carabinieris y de una manera bastante brusca me invitan a levantarme y me piden el pasaporte, les enseño el DNI. Suavizan entonces un poco la cosa al ver que soy español, de todos modos me registran de arriba abajo, deciden confiscarme mi supernavajatenedorcuchara multiusos, les explico que soy viajero y la necesito para comer y tal y tal, por suerte me la devolvieron, aunque me tuvieron alli mas de 20 minutos, llamaron por radio por si hubiese estado detenido o algo asi, eran bastante tocaguevos, les pregunto que por que me han parado y me dicen que porque estaba sentado, y esta prohibido sentarse en la plaza, ¡definitivamente estan como una chota!, me hacen ver que tengo que agradecerles que no me metan una multa.





Vista desde la puerta del hostel




Un poco cabreado por el encuentro, me monto en un vaporetto y me dejo llevar. Mirando el plano de las lineas, me bajo en una estacion y conecto con otro que va a una isla bastante alejada, es de noche y la oscuridad en el mar es total, ya no se ven las luces de Venezia, da incluso miedo, en el barco solo vamos el conductor, una pareja y yo, tardamos un cuarto de hora en llegar. La niebla envuelve totalmente la pequeña isla-barrio, doy un paseo por esas calles mal iluminadas, podiamos decir incluso tenebrosas, no hay ni un alma y no se oye ni un ruido, parece que vaya a salir de repente un asesino con un cuchillo o algo asi. La verdad es que el sitio es terrorifico, pero tiene su encanto, no encuentro ni un bareto donde echar una caña y alternar un poco, asique me vuelvo a la estacion flotante del vaporetto.
Enlazo con otra linea y me piro a la isla donde tengo el albergue, todavia falta rato para las 12 de la noche, que es cuando cierran la puerta del albergue, por tanto no me da la gana de acostarme, para mi, esto es un paraiso, ya que yo soy acuatico total y solo el sonido del mar al golpear en la acera, me hace feliz.

domingo, 2 de mayo de 2010

Budapest

1-11-08


Me levante tempranisimo, con intencion de cruzar el rio Danubio y visitar la ciudad de Buda. En la habitacion todo el mundo duerme a pierna suelta, menos el chico hungaro con el que coincido al levantarme, cuando paso al baño me encuentro todo pringado de vomito, deduzco sin problemas que fue una de las holandesas o puede que las dos.
Acaba de amanecer y la ciudad esta preciosa, cruzo el rio por el Puente de las Cadenas, una increible obra de ingenieria de casi 150 años de antiguedad, la vista sobre el Danubio es sencillamente espectacular.
La ciudad de Buda es pequeñita y esta construida sobre una gran colina, nada que ver con Pest, donde todo es enorme y completamente llano. El imponente castillazo, que fue en su dias de esplendor la sede real, corona la cumbre. Hay varias direcciones por las que tirar, yo quiero subir al castillo y estoy un poco indeciso, los uruguayos de anoche me dijeron que habia que subir unas escaleras con mucha pendiente y no las veo. En ese momento pasa una chica con un perro que esta subiendo una cuesta, tiro detras, y efectivamente esa es la subida al castillo. La cuesta es inacabable. Cuando por fin llego arriba veo las famosas escaleras, menos mal que tire por la cuesta, las escaleras estan construidas en linea recta y casi en vertical, de buena paliza me he librado. La vista de Pest desde el castillo es tremenda, se divisa perfectamente casi toda la ciudad, el rio y el famoso parlamento en primera plana, es una foto perfecta para una postal.




Vista de la ciudad de Pest desde el castillo



En lo alto de la colina y en la ladera de esta se encuentra la ciudad antigua de Buda, con sus calles empedradas, sus pintorescas bodegas y sus casonas de trescientos años. Muy cerca del castillo se impone la monumental Catedral de San Matias, en estos momentos esta en obras y no se puede visitar, de todos modos, la mayoria de los monumentos de Budapest, estan en obras, y por que la Union Europea les ha dado pasta, si no mas de uno se hubiera caido. Por suerte aqui arriba todo esta muy bien conservado, aqui estan los hoteles mas careros de la ciudad, ubicados en antiguos palacios, rollo parador de turismo. Hay que resaltar que el castillo y alrededores han sufrido terremotos, incendios y dos guerras mundiales, a pesar de eso todo se ve muy bien.Toda la montaña del castillo esta hueca, llena de grutas naturales y un laberinto de tuneles que servian de refugio durante las guerras.
Despues de un superdesayuno en una especie de bar-panaderia, me siento un buen rato en un muro de la catedral admirando la magnifica vista.




Recinto amurallado delante de la catedral




Al bajar de nuevo al rio, conozco por casualidad a una pareja, la chica estudia español, aprovecha la ocasion para practicarlo conmigo, les pido consejo turisticamente hablando para terminar la mañana, me sugieren visitar la isla Margarita, el parlamento y la linea 3 del tranvia, la cual discurre justamente por la orilla del rio. Como todo me pilla a guevo les voy a hacer caso, voy caminando todo el rato al lado de la orilla del rio, al otro lado puedo ver la magnifica estampa del Parlamento. Llego al inmenso puente Margarita, por cierto, debajo del puente hay viviendo (por decirlo de alguna manera) un monton de bolingas y vagabundos sintecho, a estas horas estan fuera cogiendo solecito y mamando cerveza y vino de buena mañana.



Calles de Buda



El puente Margarita, ademas de cruzar el Danubio sirve para enlazar con la isla Margarita, la cual parte el rio en dos. La isla esta convertida en un inmenso jardin, donde se pueden practicar todo tipo de deportes, especialmente bici, futbol, atletismo y footing, es un lugar ideal para ir los domingos con la familia, tienes sitios para comer y beber, hay un monton de actividades para los niños, paseos en pony, se pueden alquilar bicicletas y unos cochecitos muy chulos. Alli descanse casi una hora, sentado en un banco, mirando una gran fuente cuyos chorros soltaban agua al ritmo de musicla clasica, era todo un espectaculo. Al ser dia de fiesta la isla bullia de gente.
Me incorporo de nuevo al puentazo y paso a Pest con rumbo al Parlamento Hungaro, sin duda el edificio mas conocido y visitado de Budapest, desgraciadamente no puedo entrar, la ultima visita de la mañana esta dentro y abriran de nuevo a las 4. Me da mucha pena ya que si el exterior deja a uno deslumbrado, el interior es una pasada, esta decorado con marmol y oro, en fin otra vez sera. No importa, me siento a gusto en la calle, tomo unas fotos y agarro la famosa linea de tranvia numero 2, me percato que nadie paga, yo hago lo mismo, efectivamente es un atractivo paseo, discurre totalmente por la orilla del rio y las vistas no tienen desperdicio, lo mejor de todo esque me bajo a 50 metros de mi hostel.





El incomparable edificio que alberga el Parlamento Hungaro




Mi intencion es hacer tiempo hasta las cinco de la tarde que sale mi tren, todavia faltan unas horas, tengo que comprar comida, pero al ser el dia de todos los santos los supermercados estan cerrados. La calle del hostel esta animadisima, hay unas enormes terrazas y tiendas de artesania, los precios son muy buenos, pero no puedo comprar nada para evitar peso y espacio en la mochila. Descubro un 24 horas abierto, hay una cola enorme, pero consigo comprar algunas provisiones para el tren.
Recogo mis cosas y voy caminando a la estacion, seguro que hay tres o cuatro Km hasta alli, pero no importa, tengo tiempo, ganas y cerveza fria. Por el camino hago una paradita en un ciber-cafe y reservo hostel para mañana.





En la puerta del Parlamento



Ya en la gigantesca estacion de Keleti, hay un ajetreo que no veas, me dirijo a una zona, a la cual accedes por un pasillo y llegas como a una especie de minibarrio arabe dentro de la misma estacion, es curiosisimo. Hay varios baretos en plan moro, tiendas, musiquilla, mierda por un tubo y manguis a saco, la gente me mira de arriba abajo, yo sin cortarme un pelo saco mi camara y los filmo un poco, la peña saluda e incluso se ponen a bailar, este tipo de antro me gusta. En uno de los puestos pido un kebab y una cerveza, la chica que me atendio era gitana y bastante antipatica por cierto, siempre tengo mala suerte con camareras y dependientas.

Ahora ya han puesto el tren que me llevara a mi proximo destino, la ciudad italiana de Venezia, uno de los lugares que siempre quise visitar. He de reconocer que Budapest me ha gustado mucho, pero estoy un poco harto de esta ciudad, es un poco fuerte para viajar solo, hay que tener estomago y valor, yo he tenido suerte por que no he tenido ningun problema, quiza me ven pinta de pobre o buscavidas, pero lo cierto es que por las circunstancias del pais, manguis, bolingas y vagabundos hay a patadas.
Me dispongo a abandonar esta ciudad y a pasar las proximas 16 horas dentro del tren. Continua mi racha de suerte y consigo un compartimento con seis literas para mi solo. El revisor es italiano, de unos 60 años, bajito y rechoncho, me cae bien, le entrego mi global pass.



Ciudad de Buda vista desde la orilla del Parlamento




A pesar de ir solo en el compartimento y de que ya ha anochecido, el viaje se me hace muy ameno. Me acuesto sobre las diez, enciendo la lucecita de la litera y me pongo a leer un rato antes de dormir. A las 12 mas o menos me despiertan para un control de pasaportes, le enseño el DNI, el policia era joven y bastante capullo, he de resaltar que cogi una litera de arriba y bajar y subir la escalerita no es nada facil. Me acuesto de nuevo y a los quince minutos, vuelven a aporrear sin piedad la puerta del compartimento para otro control, baja de nuevo la escalerita, le pregunto al policia que donde estamos y me responde que en Croacia. Me vuelvo a dormir y enseguida otro control, esta vez el tipo ya no es policia sino que pertenece al ejercito y va vestido de militar armado hasta los dientes, el tio chapurrea un poco el español y me cuenta que su hermana vive en Sevilla. De nuevo sube escalerita y a la cama, y de nuevo en media hora otro control, y otro policia antipatico registrandome la mochila. Me acuesto otra vez y enseguida golpetazos a la puerta, acabamos de entrar en Slovenia y otra vez vuelta a empezar, dos militares armados como si fueran a la guerra, me registran de arriba abajo y miran en mi mochila con minuciosidad, a mi ya me daba la risa. Cuando se van ya no me molesto en subir a la litera, sino que salgo al pasillo con intencion de dar la bienvenida al proximo control, el revisor viene hacia mi y se rie tambien conmigo, me da a entender que los tipos estan locos y me dice en italiano que ya finito, que no hay mas controles y que duerma tranquilo, todavia quedan casi siete horas de viaje.



Tiendas de recuerdos en la calle del hostel

domingo, 25 de abril de 2010

Esztergon-Budapest

31-10-08

Me desperte muy temprano, pero a pesar de eso algunos de mis compañeros de habitacion ya se han levantado aunque en la cama de al lado dos chicas americanas acostadas en la misma cama, dormian a pierna suelta. El desayuno se servia a las ocho, todavia era algo temprano asi que sali a dar una vuelta. A pesar de ser tan temprano la ciudad esta en plena ebullicion, acaba de amanecer y hay un dia muy soleado, ni rastro de la lluvia de ayer. Paso por casualidad por el antiguo barrio judio y me tropiezo con la sinagoga en activo mas grande de Europa, me topo con dos chavales vestidos de negro con sus barbas, patillas y sombreritos a lo judio, entrando a la sinagoga, al lado de esta tambien se encuentra el museo Judio-Hungaro, donde se relata entre otras cosas el calvario que sufrieron los judios de Budapest en al SGM.




Puerta principal de la gigantesca sinagoga



Vuelvo al hostel a desayunar, mientras lo hago converso un rato con unas chicas argentinas que viven en Alemania, tambien estan viajando y esta tarde salen en autobus para Sofia, la capital de Bulgaria.
De nuevo en la calle, me dirijo a recorrer de pe a pa la famosa avenida Andrassy, la cual ya de por si es patrimonio de la humanidad por los deslumbrantes edificios construidos a lo largo de ella, en el centro tiene un paseo peatonal con muchos arboles, tambien corre por debajo, la linea de tren mas antigua de Europa, con sus pintorescas estaciones que siguen igual despues de 130 años, incluso los revisores y el personal que trabaja alli, visten de igual forma que entonces, por el tema turistico, claro. A parte de los magnificos edificios bicentenarios, tambien se encuentra la opera y varios museos, entre ellos el museo del terror, donde se pueden contemplar todo tipo de objetos, estatuas, vehiculos, armas, cachibaches, motivos comunistas y propaganda de la epoca de la dominacion sovietica, en este pais los rusos hicieron estragos y les tienen un odio terrible.
El paseo por la avenida Andrassy culmina en la Plaza de los Heroes, en el centro de la inmensa plaza se alza el Memorial del Milenio, colosal monumento con muchisimas estatuas de lideres, reyes y guerreros de gran relevancia en la historia de Hungria, la plaza tambien da acceso a un inmenso y agradable jardin, donde hay un lago con multitud de patos, zoologico, varios chiringuitos y restaurantes, en general un sitio ideal para ir en familia.




Monumento en el centro de la plaza de los Heroes



Andando andando me topo con la estacion de tren Nyugati, no es tan grande como la estacion Keleti, pero no desmerece nada en belleza y antiguedad. En la oficina de turismo de la estacion me informan sobre una pequeña ciudad a una hora y media de tren de Budapest, llamada Esztergon, fue la capital de Hungria en la antiguedad. Ni corto ni perezoso, controlo los horarios y agarro un tren para alla. Hay un control riguroso sobre los billetes de los viajeros, vamos que es practicamente imposible colarse en los trenes hungaros, para acceder a las vias, aunque sean de cercanias, pasas un control de billetes, despues en el tren te lo vuelven a controlar y al bajar debes de pasar otro control, es una simple observacion porque al tener el Global-pass puedo viajar en cualquier tren sin ningun problema.
Cuando llego a Esztergon, cojo un bus para el centro, el autobus tiene cincuenta años por lo menos, hay un pasajero con dos gallinas y otro con su perro, el conductor esta fumando y tiene un enorme ventilador clavado en el suelo que le da de lleno y con un ruido que no veas. El ambiente me gusta, hay unas señoras mayores a mi lado que no me quitan ojo. El autobus da unas vueltas muy raras y pierdo la orientacion, cuando me bajo tengo que andar bastante hasta el centro, a pesar de haber pasado por alli minutos antes.




Estacion de tren de Esztergon



Esztergon fue hace mil años la sede real hungara, por tanto una ciudad con un pasado importante, sus calles y majestuosos edificios siguen ahi para recordarlo. Doy un paseo por esas calles empedradas del centro y entro en un restaurante para comer, esta regentado por una familia china, aunque tambien se sirve comida hungara, es tipo autoservicio asi que le digo a la chica que me haga un mix de varias cosas, todo es muy sabroso y abundante, me pego la comida padre regada con una enorme cerveza y cafe, pago apenas siete euros al cambio.




En la plaza principal de Esztergon




Visito despues la basilica de San Esteban a orillas del Danubio, parece ser que esta fue su ciudad natal. No me da tiempo para mucho mas y decido volver andando a la estacion.




Basilica de San Esteban



Cuando regreso a Budapest, ya a anochecido, en la puerta de la estacion hay un tio rodeado de docenas de copas de agua a medio llenar, el tipo les hace sonar acariciando los bordes, las copas producen un sonido muy agradable y cada una dependiendo de la cantidad de agua que contenga, produce un sonido distinto, esta tocando una pieza clasica a la perfeccion, es un verdadero maestro.
Despues de escuchar este improvisado concierto me dirijo al hostel a buscar mis cosas ya que debo instalarme en otro albergue. Por el camino tomo una cerveza, por cierto la birra de medio litro en las tiendas 24 horas cuesta 210 Florines (85 centimos, un Euro son 268). Al llegar al hostel decido tomar el ascensor para subir, estoy un poco cansado y aun me queda otra caminata con mochila a la espalda. El ascensor es igual de tenebroso y antiguo que la escalera, abres una puerta grande y despues las dos hojas pequeñas que estan en el habitaculo, cuando entras da la impresion que se va a caer en cualquier momento, pulso el boton del ultimo piso, se pone en marcha y cuando llevo unos segundos de viaje el trasto se para entre piso y piso, me quedo flipao, parece de peli de terror total, me entra panico y empiezo como un loco a dar ostias a la puerta y pidiendo ayuda, creo que sufri un pequeño ataque de claustrofobia o algo asi. Un poco mas calmado abro las puertas pequeñas interiores con intencion de intentar abrir la grande de fuera y saltar al piso, pero parece que no se abre hasta que el trasto no se para correctamente en su piso, cuando cierro las puertas pequeñas, el ascensor vuelve a ponerse en marcha, joder que susto, la cosa era que las hojas pequeñas no las habia cerrado bien y el ascensor se habia bloqueado. Recojo mi mochila y salgo pitando por la escalera, cuando llego abajo veo a dos japonesas que tambien estan en el hostel subiendo al ascensor, por cierto no me gustan mucho, van a su bola, ayer intente hablar con una y paso totalmente de mi, es algo raro tratandose de gente de Japon, ya que siempre suelen ser muy amables y simpaticos.




Vista nocturna del castillo



El otro hostel esta al lado del rio, en una calle peatonal repleta de tiendas de artesania, de recuerdos y restaurantes tipicos en plan rollo turista. El hostel en cuestion no se ve mal, es mucho mas grande que el otro, tiene dos plantas y bar en el sotano. Me instalo en una habitacion, con dos franceses, dos chicas holandesas, una coreana y un chico hungaro. Los franceses me caen mal en el acto, hablo un poco con ellos y noto que son muy pijos, son aficionados a la musica clasica, han venido a Budapest por los conciertos que se celebran continuamente, la coreana no dice nada solo nos mira y se rie y los otros no estan.
Bajo al bar y conozco unos chicos la mar de enrollados de Uruguay, me siento con ellos un rato. Tambien estan en el Euro rail y se dirigen a Grecia, nos damos mutuamente un monton de consejos sobre trenes y destinos y me sugieren que no suba al metro en Budapest, los billetes solo valen para un viaje y si cambias de linea tienes que volver a pagar, es una especie de trampa para turistas despistados, el personal esta al loro para cazarte y ponerte una multa, igual que les sucedio a ellos.
Doy un paseo antes de cenar en una pizzeria, despues me siento en un muro tipo a contemplar el impresionante rio Danubio.
Es viernes 31 de octubre, vispera de todos los santos. Aqui en Hungria desgraciadamente tambien se han pasado a la moda americana de Hallowen, desde aqui observo a un monton de gente joven disfrazada de brujas, vampiros y personajes de terror, accediendo por una pasarela a un barco-discoteca.
Cuando regreso a la habitacion conozco a las holandesas, son muy simpaticas, por supuesto son un par de rubiazas y se estan arreglando para ir de fiesta, tienen muy buena pinta y se nota que son bastante peligrosas. Horas despues las oigo cuando regresan completamente bolingas.




Linea de tranvia al lado del Danubio

sábado, 17 de abril de 2010

Bratislava-Budapest

30-10-08



Me levanto sobre las ocho de la mañana y a pesar de haber tenido la habitacion para mi solo dormi fatal, uno no sabe que es mejor, si la tranquilidad o el alboroto. Antes de abandonar el hostel, me encuentro con la tortillera flaca argentina, la tronca ya estaba conectada a su ordenador, no me molesto en saludarla y salgo, mochila a la espalda, a la calle.




Entrada al tenebroso patio donde estaba el hostel



De camino esta vez a la estacion principal situada, digamos, en la zona rusa. Entro en un supermercado para comprar algo de desayuno. A pesar de que los precios estan en coronas y en euros la chica se horroriza cuando me acerco a la caja con la compra y le doy un billete de cinco para pagar. No los acepta bajo ningun concepto, le intento decir que estan obligados a aceptarlos y que ayer no tuve ningun problema pagando en euros, pero no hubo nada que hacer. Salgo del super un poco mosqueado y continuo mi camino. Ya cerca de la estacion me paro en un puesto ambulante de bollos y pasteles caseros, tienen una pinta importante, la dependienta es una señora mayor que probablemente haya elaborado los dulces en su casa y los esta vendiendo para buscarse la vida, le hago entender que quiero una mezcla de dulces para desayunar. La mujer me prepara una bolsa con un poco de cada variedad, creo que no va a haber problema para pagar porque tambien tiene las dos monedas en la tabla de los precios, pero cuando ve los euros, vuelve a dejar los bollos en su sitio y me echa la bulla padre en Eslovaco, seguro que me dijo que me metiera los euros por el culo o algo asi, a mi me daba la risa, intento hablar con ella, pero la tia pasa de mi descaradamente. Cuando llego a la estacion encuentro mas puestos de bollos y cafe ambulantes con señoras antieuros, me acerco a uno de ellos todo sonriente y antes de pedir nada le enseño los euros, esta vez, por lo menos me devuelve la sonrisa con un movimiento de cabeza que significa otro NO rotundo, me rio a carcajada limpia, pero no me rindo, yo tengo que probar esas pastas eslovacas tan apetecibles, asique voy a un enorme bar en la puerta de la estacion, donde se sirve comida rapida y donde tienen que tener euros por cojones, le digo a uno de los camareros que me cambie 5 euros por Coronas, el tio tenia una cara de chungo y mangui que no podia con ella, soy consciente de que me engaña en el cambio, pero me da exactamente igual. Me dirijo de cabeza al puesto anterior y le enseño las monedas a la señora, ella se rie conmigo y me dice algo que debe significar ¡ahora si nos vamos entendiendo compañero!, le pongo todo el dinero en la mano y me llena una bolsa enorme de todo tipo de pastitas y yo me sente en un banco tan contento de poder comermelas.



Panel de salidas en la estacion de Bratislava



El tren llega con un considerable retraso de dos horas y el trayecto a Budapest duro casi tres. Viaje en un compartimento con dos señoras mayores con las que fue imposible la comunicacion.
Llegamos a Budapest lloviendo, ya eran sobre las cuatro de la tarde, un poco tarde para encontrar hostel, ya que en Bratislava no pude reservarlo por internet, pero tenia las direcciones de dos albergues. La estacion Keleti Pályaudvar de Budapest es enorme y muy antigua, en sus tiempos debio ser importantisima, hay mucho alboroto de gente, mientras caminas te ofrecen de todo, desde un restaurante para comer hasta chicas yo no le hago caso a nadie y pregunto en la eterna oficina de turismo, esta llena de gente y no me apetece esperar, aunque por lo que veo los hostels estan mas o menos desde 10 a 30 pavos.
Estoy un poco descontrolado y agobiado, no pienso demasiado bien, necesito caminar un poco. Salgo a la calle donde continua lloviendo, saco mi paraguas y salgo a la avenida Rakoczi, con un mapa de la ciudad observo que hay un buen paseo hasta los hostels. La verdad es que durante el paseo me invadio una pequeña depresion, no tenia hostel, estaba lloviendo, hacia frio y acababa de llegar a una ciudad como Budapest tan grande y sin conocer a nadie, pero enseguida me hice fuerte otra vez, pienso y confio en que todo va a salir bien, es una formula que nunca falla, pensar en negativo hace que tus circunstancias sean negativas asique afuera lo malo.
Entrada a la estacion Keleti Palyaudvar



Un rato despues consigo llegar a uno de los hostels que tenia anotado, me dicen sin necesidad de abrirme la puerta que no hay camas libres. Continuo mi peregrinacion bajo la lluvia y despues de estar bastante perdido, encuentro un albergue por casualidad, pregunto y me dan cama solamente por una noche.
El hostel, para empezar cuesta 13 euros con desayuno, tiene internet gratuito, la decoracion es un poco jipi, hay mucha gente joven, el albergue esta situado en un atico, comparto habitacion con 6 o 7 personas mas, todo esta muy limpio, aunque realmente no me gusta demasiado el ambiente. Despues de instalarme reservo por internet cama en otro albergue de Budapest para el dia siguiente y salgo para la calle.



Calles de Budapest



Descubro una ciudad enorme, monumental y que conocio un pasado mejor. Todo esta muy sucio y muy dejado, se ve muy antiguo y cutre, hay mucha gente tirada en la calle pidiendo y bastantes corrillos de bolingas chupando cerveza, el tranvia y el metro son los principales medios de transporte, a pesar de ser una gran ciudad, el trafico de coches no es nada agobiante. Vuelvo a acordarme de las calles de la Habana, es todo muy similar, desde luego todo lo que tocaron los rusos se quedo temblando.



Fachadas



Doy una caminata hasta el rio Danubio, el cual parte las dos ciudades Buda y Pest, las cuales ahora estan unificadas pero en el pasado eran totalmente diferentes. La ciudad grande es Pest, que es donde me encuentro, aqui esta el movimiento de gente, los negocios y la bulla de la city. Buda por el contrario, es pequeñita y muy tranquila, construida en lo alto de una colina, donde tambien esta el impresionante castillo y la catedral.




Castillo situado en la ciudad de Buda




Es de noche, continua lloviendo y estoy un poco cansado, por tanto decido ir al hostel a ver si conecto con algun huesped.
El hostel esta situado dentro de un finca super antigua, se accede por un porton de madera enorme, entras por un lugubre y oscuro pasillo, uno tiene la sensacion de que te van a asesinar en cualquier momento, todo parece que se va a hundir, el ascensor ni te cuento, mas vale subir por la escalera, que es de peli de terror total, tiene una enorme barandilla de hierro y madera y es cantidad de ancha, la dicha escalera es ya de por si es una obra de arte. Cuando llegas arriba, sales a unos balcones que dan a un patio interior, se ve muy sucio y desmejorado, es bastante tenebroso, cuando entras al hostel es como un oasis en el desierto.




El hostel estaba al final de la barandilla

lunes, 12 de abril de 2010

Wien-Bratislava

29-10-09


Despues de un potente desayuno en el hostel entre chavales y turistas japoneses y tras cojer un tren en Wien-Huttenfort regreso de nuevo a la estacion principal Wien-Suddenfort. Voy tranquilo porque los trenes a Bratislava salen cada hora por tanto aunque lo pierda no hay problema.
El viaje duro exactamente una hora y diez minutos, el vagon donde viaje iba repleto de militares austriacos, no es que estuviesen escoltando al tren simplemente que viajaban ahi. El tren no llego a la estacion principal de Bratislava sino que nos dejo en una pequeña estacion en la periferia de la ciudad. Como norma habitual busco informacion y en la pequeña oficina de turismo instalada en la estacion me señalan mi hostel en un mapa, la chica me sugiere tomar el bus por que esta un poco lejos, pero prefiero ir andando y estirar las piernas.
Empiezo a andar por la direccion que me indicaron, verdaderamente la chica de la oficina tenia razon en lo de que estaba lejos y para mas inri pega un sol que no veas y sudo la gota gorda con el mochilon, pero no importa me siento libre y feliz. Despues de un ratito de caminata, me topo con el fabuloso rio Danubio, su vista es grandiosa, es algo majestuoso, por su cauce navegan varios barcos y barcazas, cruzo por un inmenso puente y no puedo evitar quitarme la mochila y parar unos momentos a disfrutar de la impresionante vista, no solo del rio sino de el imponente castillo situado en lo alto de una colina dominando la ciudad.



Vista del castillo desde el rio Danubio



Cuando por fin llego a la city me encuentro con una pequeña, pintoresca y acogedora ciudad, es de la onda que me gusta a mi, con su casco antiguo bien conservado y su parte "moderna" de estilo sovietico, es inevitable recordar un poco a Kracovia. Mi hostel esta pegado al casco antiguo se llama "el Patio" asi, como suena en español. Para llegar alli hay que meterse por un pasillo entre dos edificios, todo es viejisimo y parece que en cualquier momento se va a hundir, de pronto llegas a un enorme patio y en un rincon ahi esta el hostel. Suelto la mochila en el luggage-room y salgo para la calle, voy de cabeza a la parte antigua, esta muy bonito y muy cuidado, aunque despues de haber visitado ya tantas ciudades historicas ya empieza a darme todo igual. Por sus estrechas calles y plazas, aparecen de vez en cuando unas simpaticas esculturas de metal, como un señor en un banco, otro que sale de una alcantarilla, un paparazzi en una esquina con su camara, etc. Observo bastantes bodegas con aire antiguo donde se vende vino y licores, yo aunque sea de una zona vitivinicola, no me gusta nada el vino, pero entro en una para verla por dentro, efectivamente es muy antigua, de madera oscura, hay aperos del campo que se usaban en el pasado y todo tipo de caldos del pais, que aunque en España no son muy conocidos, son realmente de gran calidad.



Calles del casco antiguo



Se nota que Eslovaquia viene tambien de el rollo comunista-sovietico de hace algunos años. Todo es muy barato y el turismo no esta muy afincado por lo que el pequeño pais conserva su encanto, todavia conservan su moneda, la Corona Eslovaca, por un euro te daban 28. Aunque les va a durar muy poco solamente les quedan dos meses de disfrutarla y les entrara el euro y entonces vendran los lios, pero poco a poco se adaptaran igual que nos paso a nosotros.
Me encamino despues al castillo, se ha de subir por una calle empinada que forma una espiral, no ves nada hasta que llegas arriba, pero una vez alli, la vista es magnifica, desde ahi se puede admirar la ciudad y el rio Danubio con todo su esplendor. El castillo se encuentra en obras y no se puede visitar, no tiene importancia ya que solo con darse un garbeo por el entorno, vale la pena haber subido, los jardines son amplios y con mucha vegetacion, es muy relajante y agradable, aprovecho para comer de mis interminables provisiones.
Vuelvo al hostel, esta casi vacio, con lo cual me instalo en una habitacion para mi solo. Uno de los chicos de la recepcion me cuenta que podia haber venido en barco desde Viena, lo cual hubiese sido un punto, pero este viaje toca tren.
En el salon del hostel conozco a cinco argentinos, todos llevan su propio ordenador portatil, intento iniciar una conversacion, pero me doy cuenta de que son bastante fantasmas, sobre todo una tia flaca con pinta de lesbiana. Para quedar bien les digo que si me acompañan a dar una vuelta, pero prefieren quedarse aqui a salir por ahi, paso de ellos y voy para la calle.



Vista de la ciudad desde los jardines del castillo



Bratislava me gusta, es muy pintoresca, barata, la gente es amable y la cerveza es buena. Me pierdo por las calles y cuando ya salgo del casco antiguo, empiezo a conocer el lado sovietico, nunca falla, edificios feos y grises, tranvias del año de la picor por doquier, basura amontonada en la calle, fachadas con hambre de pintura y todo muy descuidado, de todos modos me sigue gustando.Vuelvo a acordarme de las calles de La Habana, pero en este caso con el consumismo metido a presion.
En lo alto de una azotea hay un enorme cartel con la cara del Che, como los que hay en Cuba, no queda mucha luz y no distingo muy bien que pone, le hago una foto y la amplio con el visor, me doy cuenta entonces que es publicidad de una discoteca, es una terrible ironia ya que el amigo Ernesto rechazaba y perseguia cualquier sitio donde la gente se divirtiera.
Me meto en un minisupermercado-todoacien-kiosko-bareto, aunque no se sabe muy bien lo que es, tambien tienen libros antiguos. En realidad yo solo quiero comprar una pegatina de la ciudad. Hay dos clientes en la zona del minibar, casi apretados en una pequeña barra, estan tomando vodka, asique pido un chupito tambien, cuando voy a pagar y saco los euros el tendero-camarero (que ya es mayor) se acojona, en estos momentos estan de pruebas con los euros y la gente no se aclara, estan obligados a aceptar las dos monedas, pero para ellos es complicado, lo unico bueno del asunto es que no tengo necesidad de cambiar euros. El hombre saca su bolseta con las monedas de euro y su calculadora, por supuesto ninguno de los presentes habla Ingles, con lo que todos nos reimos al intentar comunicarnos, la verdad es que fue un rato muy gracioso.




El minibaretokioskosupertodoacien



Paso por la puerta de un local donde hacen tatuajes, un poco envalentonado por el vodka voy para adentro sin pensarmelo dos veces, me recibe un tiaco de dos metros con pinta de hell-angel, con la cabeza rapada y totalmente tatuada, a pesar de nuestro mal ingles, nos entendemos perfectamente, el tipo me dice que me hace el tatu ahora mismo, el sitio no me gusta mucho y los tatuajes son demasiado agresivos ademas el repertorio se reducia a unas cuantas revistas extranjeras y poco mas, aunque lo que de verdad me animo a salir pitando de alli, fue cuando aparecio de no se donde otro tipo parecido al hell-angel pero con una borrachera de la ostia, aunque probablemente portaba algo mas el el cuerpo, el notas se le veia un poco nervioso y hablaba en Eslovaco con el otro. No se porque pero ese tio me dio mal rollo asique le dije al tiaco que necesitaba pensarmelo un poco y que volveria mas tarde. Naturalmente no volvi por alli.
De nuevo en el casco antiguo, me meto en una iglesia para hacer tiempo para cenar, es curioso solo hay mujeres y monjas, me siento en un banco al lado de la puerta y escucho la misa en Eslovaco, es agradable por que la misa es cantada y suena muy bien. Al principio una monja se volvio para mirarme, luego otra y otra y otra, a los pocos minutos todas las parroquianas se volvian continuamente, deduzco que o es una misa solo para mujeres o es que estan ensayando los canticos del domingo. Empieza a darme corte asi que salgo silenciosamente de alli.



Calles



Descubro una pequeña pizzeria, tipo de estas de comida para llevar, aunque tambien se puede comer alli, no es nada lujosa pero las pizzas que hay en el escaparate tienen una pinta importante. El pizzero es italiano y habla un poco español, de todas maneras nos entendemos perfectamente, asique me pego una cena de campeonato, mientras charlo con el italiano. El tio es de puta madre, su mujer es eslovaca, vive aqui desde que se caso y esta loco por volver a Italia. El tipo me recomienda una pasteleria de la misma calle para tomar el postre. Sigo su consejo y voy para alla, es una especie de pub, en plan moderno, donde se sirven tartas y pasteles y donde puedes saborear tambien licores y otras bebidas alcoholicas. Primero eliges tu pastel y tu licor, pagas en un pequeño mostrador (no hay barra) y te dan un ticket, te sientas en la mesita que te marca en el ticket y enseguida el camarero te lo sirve, hay mucha gente joven de tertulia, la musica que sonaba era Jazz-fussion, es una especie de negocio de moda, alternativo a los pubs convencionales.
Muy cerca de la pasteleria-pub encuentro a un señor tocando un instrumento parecido a otro que vi en Praha, es una especie de cajon con una manivela para la mano izquierda y unas teclas para la derecha, con un sonido muy peculiar y un punto de desafinacion agradable. Le echo un euro y me paro a escucharlo, el hombre percibe mi interes y cuando deja de tocar, se alegra al saber que soy musico y ademas español. Con una mezcla de Ingles y Español me cuenta que el instrumento es de origen medieval se llama viola de cuerda y es un instrumento que los antiguos peregrinos que iban a Santiago usaban mucho para conseguir unas monedas y pagarse el viaje, el tio afirma que en la catedral de Santiago se pueden ver grabados de peregrinos tocando la viola de cuerda.
Compro una cerveza en un quiosco y voy a tomarmela sentado a la orilla del inmenso rio, hace una tarde-noche magnifica, ni pizca de frio, se esta de lujo, no puedo evitar volver a recordar a la Habana, ya que hay un pequeño muro a lo largo de las orillas del rio que parece el malecon Habanero, donde los jovenes se sientan para hablar, beber o pescar. Sigo maravillado por el Danubio, ahora de noche todavia es mas impresionante, las orillas son un mar de lucecitas y siguen pasando barcos tambien con las luces encendidas, es todo un espectaculo.



Tranvia, al fondo una inmensa pancarta con la imagen del euro



Al volver al albergue, todavia tomo otra birra mas en un pub donde hay musica en vivo, es un cantautor con un guitarra acustica, toca muy bien y sus melodias son sencillas, pero buenas, pero como canta en Eslovaco no entiendo ni papa de las letras. El antro parece un pequeño museo, hay todo tipo de cachibaches antiguos.
Decido ir a dormir, ya en el hostel, vuelvo al salon de nuevo y los argentinos siguen alli, les insisto con lo de antes y me responden que la ciudad no les gusta y prefieren conectarse y hablar con sus amigos, esta actitud la podria entender si fuesen unos niñatos, pero calculo que estaran entre los veintimuchos y treintaipocos tacos, ¿para que viajan si no pueden despegarse del puto ordenador? me parecen pateticos, paso de ellos de nuevo y me subo a mi habitacion, nunca mejor dicho, por que a pesar de que hay varias literas estoy solo en la habitacion.
Mi tren sale mañana con rumbo a Budapest a las 9.40 asique no tengo mas remedio que reventar la cama.



Una de las muchas esculturas que aparecen por el casco antiguo

lunes, 5 de abril de 2010

Praha-Wien

28-10-08

Cuando abri los ojos y mire alrededor, los americanos habian recogido sus mochilas y se habian ido, parece imposible que seis tios recojan todas sus cosas sin hacer un poco de ruido, pero asi fue. En la habitacion solo quedabamos la brasileña que dormia a pierna suelta y una pareja de franceses que al igual que yo tambien estaban despiertos, cuando mire mi reloj de muñeca no podia creer que fueran las 7.45, mi tren salia a las 8.23, no habia oido la alarma, tenia que hacer la mochila, coger el metro, llegar a la estacion y averiguar en que via salia el tren.
Recojo mis cosas a toda ostia y me lanzo a la calle como una bala, cuando estoy bajando las escaleras del metro, me doy cuenta que no llevo las gafas puestas y que me las he dejado en el hostel -¡cagon la puta!-. De nuevo vuelta al hostel a recuperarlas, siempre corriendo y mochila a la espalda, por fin logro agarrar el metro a las 8.10, tengo aun cinco paradas por delante pero por suerte consigo llegar "in time" a la estacion, aunque con solo con tres minutos de antelacion. Pregunto en informacion por mi tren sin dejar de correr y me dirijo hacia los andenes como alma que lleva el diablo, cuando por fin voy a subir, el revisor me tira para atras alegando que sin reserva no hay nada que hacer, le enseño mi Global-pass y le digo que la pagare en el tren, pero nanai nanai, el tio es bastante capullo, dice que si subo al tren, aparte de la reserva tendre que pagar una multa. Considerando como las gastan los checos, vuelo entonces hacia las taquillas, me cuelo descaradamente sin pedir permiso a nadie, pago la puta reserva que eran 180 coronas (siete euros) y cuando llego de nuevo a las vias casi sin aliento, el tren esta moviendo, tiene las puertas cerradas y yo empiezo a dar ostias y patadas a la puerta gritando y cagandome en todos ferroviarios de la republica Checa, el revisor me vio desde dentro y el tio da el aviso de parar el tren, menos mal, era un poco menos cabron de lo que yo creia, cuando me sente llevaba un sofoco que no podia ni respirar, -joder ¡vaya desayuno me he pegao!-

El tren era un intercity bastante bueno y comodo. Llegamos a la estacion de Wien-Suddenfort unas tres horas despues. La estacion es bastante moderna, pero un poco fea. En informacion me dan un mapa de Viena y me doy cuenta de que desgraciadamente mi hostel (cuya reserva hice por internet desde el locutorio de mi amigo el turco, en Praga) esta a tomar por culo de donde estoy. Me toca entonces esperar un rato mas y agarrar otro tren hasta Wien-Huttenfort, unos de los barrios de la periferia de Viena. El albergue queda a cinco minutos a pie de la estacion, cuando llego alli, me doy cuenta que es cojonudo, yo diria inmejorable, se llama precisamente Huttenfort Hostel y pertenece a la Young-Hostell International, es un poco caro para lo que estaba pagando ultimamente, me costo 18 euros con desayuno, pero valio la pena, todo es nuevo y limpio, hay un par de ordenadores con acceso gratuito a internet, tiene cocina, las habitaciones son de cuatro personas y son camas en vez de las habituales literas, con luz independiente y todo de madera. El hostel esta lleno de chavales de algun colegio y por otra parte tambien hay un monton de japoneses en plan turismo. Parece ser que los nipones ya se han puesto las pilas y ya no todos van a hoteles de tres estrellas, la verdad es que el hostel es una opcion estupenda y barata para visitar las ciudades y conocer gente. Como norma habitual en este tipo de albergues las habitaciones no son mixtas y el ambiente que se respira es un poco cura.



Palacios, palacetes y palazotes en el centro de viena


La verdad es que despues de instalarme, ducharme y asearme, me apetece un monton no salir, disfrutar de la habitacion y pegarme la dormida padre, pero estoy en Viena, donde Mozart estreno sus grandes operas y no me voy a quedar en el hostel ni de coña asique vuelvo de nuevo a la estacion Wien-Huttenfort a coger el metro. Aqui sucede lo mismo que en Berlin, uno no sabe como y donde se paga, en el acceso al metro no hay ningun tipo de valla y solo estan las maquinitas para picar y validar el ticket, yo como no tengo problema en no pagar, entro al vagon como si tal cosa. Gracias a un plano del metro y otro de la ciudad me oriento enseguida y entiendo que me encuentro estoy a años luz del centro, ademas de que la ciudad es inmensa.




Estacion de tren y metro Wien-Huttenfort


Viena es ni mas ni menos como uno se la imagina, exageradamente monumental, con grandes avenidas, muchos arboles, parques y jardines señoriales. El centro esta minado de antiguos palacios, de los que muchos de ellos estan habilitados como museos.Todo esta vinculado a la musica clasica y en especial al amigo Amadeus, para donde mires hay carteles anunciando algun evento en la Opera, paneles inmensos con la cara de Mozart y tios y tias disfrazados de epoca vendiendo entradas para la Opera, teatros, conciertos de musica clasica etc. Estos ganchos que venden las entradas me parecen la mar de graciosos con sus trajes de epoca y pelucas. El centro es un hervidero de turistas, haciendo fotos como locos, y es que el lugar lo merece, los edificios son magnificos y hay unas fuentes con unas esculturas increibles.




Calle comercial cerca de la catedral



Me dirijo a la catedral de San Esteban por una calle supercomercial. Las tiendas de las principales firmas se funden con los majestuosos edificios de principio del siglo pasado. Como en las principales ciudades europeas, la gente esta loca con las compras y el consumismo, seguro que la mayoria de las cosas no les hacen falta, pero aun asi siguen y siguen y siguen comprando. Es significativo el cambio radical en las pintas de la gente, comparado con Polonia y la Republica Checa, en estos ultimos se nota cantidad un bajo nivel adquisitivo y por supuesto los años vividos bajo el dominio ruso.
La catedral esta situada en la plaza Stephansplatz, en pleno centro, la construccion es soberbia, pero estan arreglando la fachada y todo esta tapado con andamios y enormes telas, aun asi se puede visitar, como empezaba a anochecer todo estaba un poco oscuro y no pude disfrutar demasiado del templo.




El ambiente de la calle



Compro una cerveza y paseo sin rumbo por esas calles cargadas de historia, por cualquier rincon aparecen majestuosos monumentos y jardines. Me encamino ahora hacia la archifamosa Opera de Viena, me acompaña una mujer a la que momentos antes he preguntado por su situacion y se brindo a guiarme, es simpatica, se queda flipada cuando le hablo de mi viaje y los sitios que he estado, conoce Madrid y Barcelona y este año quiere visitar Sevilla y Granada.
Desgraciadamente solo puedo ver la opera por fuera, tengo mala suerte, todos los dias hay visitas para turistas pero casualmente hoy no se puede visitar, pese a todo no me importa demasiado, por lo tanto le doy una vuelta a la manzana, ya ha anochecido y varios focos iluminan el edificio, es una preciosidad y todo un simbolo de la ciudad. Es emocionante pensar que por aqui han pasado los grandes compositores de musica clasica.

Al lado de la puerta principal del edificio encuentro una aglomeracion de gente haciendo mucho ruido, llevan banderas de algun pais arabe y tienen una musica sonando a toda ostia, todos bailan y cantan al compas de las melodias del desierto. Son saharauis manifestandose por algo, llevan un escandalo que no veas, cualquiera diria que estan celebrando una fiesta en vez de una protesta. Por los megafonos hablan en Arabe y en Aleman.




Manifestacion saharaui


En unos minutos empiezan a llegar varios coches de policia, me quedo alli para ver que pasa, los saharauis empiezan la marcha por el centro de Viena, gritan euforicamente. A pesar de que hace un frio de la ostia, los hombres se quitan las chaquetas y camisas y se quedan desnudos de cintura para arriba para dar mas la nota todavia. Es un poco surrealista, por que la policia marcha tambien al compas de ellos, ademas parece ser que debe de ser una unidad especial, por que son unos tiacos del carajo, altos y fuertes como torres y armados hasta los dientes, tienen controlaos a los pobres manifestantes que no paran de vocear y de hacerse notar, sin embargo mucha gente de la calle no les hace ni puto caso y pasan a su lado ni tan siquiera para mirarlos.
Abandono el espectaculo y continuo mi paseo a mi bola, no tengo ni idea por que se manifestaban esos saharauis pero como se pasen un poco, la policia les dara caña, ademas de buena gana, ya que aqui en Austria hay un 33% de extrema derecha y el resto son simpatizantes de derechas, asique no se cortan un duro con los emigrantes.




La archiconocida Opera de Viena



Me meto en una importante estacion de metro, con intencion de volver ya para el barrio del albergue, la estacion es immensa y tiene de todo, parece un minicentro comercial, hay un ajetreo total y esta llena de tiendas de todo tipo y algunos bares, es una auntentica ciudad subterranea.
Hay muchos jovenes en grupos bebiendo cerveza y dando la nota, la mayoria tienen pinta de skinheads, muchos llevan la cabeza rapada, visten de militar y exiben simbolos nazis sin ningun reparo, no me gusta nada esa peña, evito mirarlos demasiado, aunque voy tranquilo, pensandolo bien, yo tambien llevo ropa militar.
De nuevo en Huttenfort y ya en el albergue, reservo alojamiento para mañana en mi proximo destino: Bratislava. En la cocina hay comida, preparo un huevo frito con unas salchichas y voy a la cama, justo en ese momento me doy cuenta de que no he ido a ver el rio Danubio, es un olvido imperdonable, aunque mañana voy a Bratislava y tambien pasa por alli, pero su paso por Viena es unico.




Frente a la catedral